Comúnmente, algunos apasionados por la música y que quieren seguir el camino de grandes artistas, optan no por ser doctores o abogados, sino por músicos que en un futuro puedes volverse unos virtuosos de este arte y se preparan en prestigiadas academias. También suele ser la guitarra, el pandero o la flauta los instrumentos que se aprenden a tocar a temprana edad, sin embargo, un grupo de jóvenes en 1998, comenzaron a tocar tocar con instrumentos hechos de hortalizas como una broma y ahora se han convertido en la Orquesta de Vegetales de Viena que es reconocida a nivel mundial por ser única en su clase. Se podría pensar que esta acción fue la primera de las acciones ecológicamente amigables con el ambiente en cuestiones musicales.
Con sede en la capital musical de Europa (Viena, Austria), sus creativos miembros proceden de diversos campos artísticos, no solo el musical; este proyecto está compuesto por arquitectos, artistas visuales y digitales, diseñadores, artesanos y hasta escritores y poetas. Como sus instrumentos son perecederos, deben prepararlos antes de cada función, y con lo que les sobra de la fabricación, aprovechan para cocinar una sopa que se reparte entre el público que asiste a sus espectáculos. No hay de qué preocuparse, pues cada instrumento es “nuevo” para cada show ya que no duran más allá de un día en óptimas condiciones.
Entre los instrumentos usados por la orquesta están tambores de calabazas, trompetas de pimientos y bongoes de apio, flautas de zanahorias y violines que en realidad son puerros entre otros, que sirven para entonar música orgánica, literalmente. Como es de esperarse, The Vienna Vegetable Orchestra goza del respeto de internacional por distintos músicos, pues con la trayectoria y la experiencia que tienen han logrado determinar qué hortalizas suenan mejor en cada país, ya que el sonido que generan depende de la temperatura y humedad del ambiente. Desde su formación hasta el momento han dado cerca de 214 conciertos y han entrado en la edición 2014 del libro de los Récord Guinness del mundo.
Además de las frutas y verduras que usan en sus actos, también se valen de objetos como tocadiscos o taladros y otros aparatos eléctricos para crear sonidos diferentes. La orquesta ha lanzado recientemente su tercer disco Onionoise que precede a Automate y Gemise. Y no por ser música hecha a partir de estos peculiares objetos quiere decir que estén limitados a cierto género, pues han experimentado con el jazz, el dubstep, house, noise y rock.

