La persona neurótica vivirá esperando escuchar lo que quiere escuchar; de lo contrario dirá: Tú eres malo,
tú no me quieres. De una forma u otra, los neuróticos darán la vuelta a toda la información
y la adaptarán a lo que ellos piensan, vivirán discutiendo pero nunca harán nada para salir
de ese círculo de beneficios que les proporcionan la queja y la frustración.
Bernardo Stamateas
Comienzas a respirar con dificultad, sientes que algo, de manera intencional, te presiona el pecho y la soledad carcome todo tu cuerpo. Insistes en pensar que todo va bien, que la culpa es de los otros, de quienes no te entienden. Creas ideas confusas en tu cabeza para mentirte. Sientes que nada de lo que hagas, vivas o experimentes está llenándote; en cambio, crees que el vacío interior se expande como si fuera una ola de mar interminable que jamás se rompe, hace presión en tus oídos, te deja desorientado y sólo quieres que los demás te valoren pues es lo que mereces, aunque la realidad sea por completo distinta.
En una época y ambiente liderado por hombres, Karen Horney destacó entre ellos al presentar teorías acerca de la mente del ser humano, mucho más claras y aceptadas incluso que Freud. Para Horney, a diferencia de otros psiquiatras de la época, la neurosis y la psicosis no eran directamente consecuencia de un trauma infantil o impulso sexual, sino una necesidad del ser humano para hacer la vida más llevadera, y lo tomaba como un efecto normal ante las vicisitudes de la vida diaria.

A lo largo de su carrera, Horney distinguió un total de diez situaciones que pueden provocarle a cualquiera un cuadro de neurosis, de acuerdo a la estabilidad mental que cada uno posee, esto dependerá, también, de qué tan grave o profundo sea. ¿Te sientes indeciso, incomprendido, te enojas con facilidad, mientes, te sientes superior o inferior a los demás…? Si te viste identificado con alguno de estos puntos, te cuidado, los siguientes aspectos podrían provocarte una neurosis algún día.
1. Afecto y aprobación

Todos necesitamos, a lo largo de nuestra vida, saber que estamos haciendo las cosas bien y no es sólo un pensamiento interno el que nos hace felices, pues necesitamos escucharlo de los demás; por lo tanto, cuando esto no sucede nos provoca una reacción neurótica. Muchos son los ejemplos de excelentes artistas de toda índole que a pesar de ser grandiosos, nunca lo creyeron así, pues no hubo quien se los hiciera saber.
2. Amor de pareja

“All you need is love”. Una de las fuentes principales de cualquier locura es el rechazo del ser amado. Aunque también uno de los motivos para crear neurosis es el no atesorar el amor en nuestras vidas. Karen Horney no se refiere al hecho de perder a nuestra pareja, sino a no sentir el calor que provoca tener una relación. Así que cuando dicen que sonrías porque sucedió, pueden tener mucha razón.
3. Simplificar la vida

Para muchos, el motivo principal de la vida es mantenerse en movimiento para conocer y hacer cosas diferentes, pero esto no produce la felicidad total, incluso, puede provocar neurosis a pesar de creer que estamos felices, ya que esto dificulta encontrar la tranquilidad y el punto de equilibrio en nuestra vida, pues necesitamos la rutina, volver al núcleo materno y mantenernos estables.
4. Deseo de poder

Para muchos, el deseo de poder y fuerza es lo que más les interesa ejercer. Aquellos que lo tienen y lo pierden jamás logran recuperarse. Numerosos personajes en la Historia han dado muestra del carácter neurótico que provoca la pérdida de poder, ya sea ante una nación, sociedad o incluso una persona.
5. Manipular a los demás

El deseo de manipular es un sentimiento oscuro que se esconde dentro del ser humano. A veces sólo queremos que las personas hagan lo que decimos por el simple hecho de satisfacernos, pero cuando ese pensamiento se vuelve más profundo, se convierte en una alteración emocional, un acto delictivo o un daño directo a otra persona.
6. Prestigio social

¿Cuántas personas aparentan ser alguien diferente ante los demás? Alguna vez, casi todos, hemos intentado simular un aspecto de nuestra vida ante los demás. Hay a quienes la realidad de ser ellos mismos les atormenta, y alteran todo para complacer y encajar en una sociedad a la que añoran pertenecer.
7. Admiración

Todos los días encontramos una motivación que nos ayude a alcanzar una meta y cuando lo logramos, el reconocimiento ante los demás se convierte en otro motor para alcanzar la siguiente meta. Pero para muchos, erróneamente, este puede ser su único motor de vida.
8. Logro personal

Hay quienes no necesitan el reconocimiento ajeno, sólo el suyo. Pero estas personas son tan demandantes consigo mismas que llegan a un nivel de alteración profunda, y como consecuencia, no se sienten satisfechos con sus resultados, pues se exigen mucho a sí mismos hasta explotar.
9. Autosuficiencia

Decir que en realidad el ser humano no necesita de otros es mentira. No se trata de ejercer una dependencia total hacia los demás o poner en manos de alguien aspectos que sólo dependen de nosotros. Debemos encontrar un punto medio entre autonomía y dependencia para evitar la sumisión y así ser capaces de aceptar la ayuda de otros cuando se necesita.
10. Perfección

Aunque el perfeccionismo no es considerado un problema mental, ha sido el estudio de muchos psicólogos debido a que creen que tiene raíces psicóticas. Para Karen Horney, el perfeccionismo es puramente neurótico y cualquiera puede estar sujeto a él. Algunas veces, en nuestro interior despierta la necesidad de perfección, y no sólo con objetos materiales, sino con nuestras vidas, incluso con las personas que nos rodean, lo que por supuesto termina por provocarnos inestabilidad.

Parece difícil cambiar estos aspectos de nuestra vida, pero cuando los identificas y estás consciente de lo mucho que puede afectarte tanto a ti como a otros, la mejor decisión que puedes tomar es pedir ayuda. Como asistir a una terapia en la que poco a poco controles esos pensamientos negativos o que no son por completo reales.
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La vida suele ser complicada, pero la ventaja está en siempre tener un poco de esperanza reservada, sobre todo si conoces estas 16 lecciones de vida que te salvarán de caer de nuevo en el abismo.
