De nada sirve levantarte si no estás dispuesto a volver a caer. Sí, suena a una recomendación sin sentido o sacada de un grupo optimista, pero va muy en serio; si caes, sufres, te arrastras y te levantas esperando no volver a tropezar de nuevo, ni siquiera hagas el intento por alzarte. Quizá sea mejor que te mantengas allá abajo; así tendrás la seguridad absoluta de no caer otra vez y ser un cobarde. Tampoco vamos a dar un discurso sobre liderazgo y personas que dominan al mundo; sin embargo, esta vida se trata un poco de eso. De dejarse vencer y desesperar, pero jamás rendirse, no permitir que el miedo o el conformismo se apoderen de las acciones.
[8 preguntas que debes responder para saber si estás feliz con la vida que tienes]

“Voltear hacia abajo y mirar el abismo también puede significar admiración, no sólo desgracia y cuidado”.
Caer en el abismo y no soportar la idea de vivir esa experiencia en repetidas ocasiones es una manera de conciencia, pero no la mejor de todas. No se trata de temer a la caída, es reconocer que el descenso es intrínseco a nuestras acciones; es advertir que no se puede hundir más porque el hundimiento mismo se ha vuelto parte de nuestro ser y ya que reconocemos las formas del derrumbe, éste no nos puede lastimar más.
[Los tipos definitivos de personalidad según Carl Jung]

Pero si a cada desplome lo vamos a tratar como uno nuevo, con lágrimas y lamentos, estamos perdidos. ¿Cuál es el secreto entonces para no padecer cada resbalo, sino para ser el resbalo en sí?
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Voltea a tu alrededor
Te darás cuenta de que en el piso o en el fondo, dondequiera que hayas caído, hay personas que se preocupan por ti y serían incapaces de dejarte en soledad.
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Reconoce a tu familia
Por muy desesperante, irritante, frustrante, insoportable e incontrolable que sea, nadie va a tener intereses sinceros en ti. Así que no exageres.

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Toma conciencia
No permitas que otros invaliden lo que piensas, pero siempre mantén en perspectiva lo que dicen.
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Viaja
Es la mejor manera de ponerte a prueba y cualquier cosa que vivas después, será gracias a todo lo que has aprendido.

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Busca equilibrio
Seguir a tu corazón es tan importante (y útil) como ser pragmático.
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Trabaja mucho
Así siempre estás demostrándote qué cosas haces bien y al final, después de todo esfuerzo, vendrán cosas buenas.

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Reconoce a quien te acompaña
Dale su lugar, exige el tuyo y date cuenta de si significan algo similar el uno para el otro. No te mantengas sentimentalmente junto a alguien que no puede dar lo mismo que ofreces.
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Acepta lo impredecible
Es decir, la vida misma. Nada sale como lo planeado y debes estar muy al pendiente de ello.

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Sé leal
¿Por qué? Porque todos necesitamos a alguien que lo sea. Y para conseguirlo, se necesita serlo también.
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Tiende a la autenticidad
No intentes ser alguien que no eres nunca. No funciona para nada más que para confundirse a uno mismo, no a los demás.

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Haz, no hables
Y lo mismo aplica para tus amistades. Recuerda que es mejor hacer las cosas que sólo estar parloteando de ellas.
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Haz tuya la felicidad
Porque ésta no depende de nadie más que de ti; los demás pueden ayudar, pero la verdadera tarea es tuya.

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Nadie te debe nada
Y tú tampoco a los demás, así que deja de exigir o de sentirte menos.
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No andes con rodeos
Di las cosas como tienes que decirlas y hazlas como tengan que ser hechas. Eso traerá menos problemas a tu existencia.

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No te preocupes
Hay cosas sobre las que no tienes injerencia y no vale la pena, en lo absoluto, que te quiebres la cabeza ante situaciones fuera de tus posibilidades.
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Sé amable
Todo se puede resumir en este punto; sé amable contigo y con los demás. No necesitas ser la encarnación de la neurosis ni el estruendo lastimero de la tragedia, no se requiere que exijas más de la cuenta; sé gentil y mira con bondad. Tú sabes perfectamente de tus capacidades y no tienes por qué juzgar las de los demás.

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Estas lecciones de vida no son inamovibles, no son ninguna ley escrita en hojas de oro, son simplemente el resultado de una caída constante y el temor convertido en fuerza. Voltear hacia abajo y mirar el abismo también puede significar admiración, no sólo desgracia y cuidado. Para ponerte a prueba de verdad, revisa estas 12 cosas que debes hacer cuando no te sientes seguro de ti y tu autoestima es baja y toma en cuenta estos 10 secretos que las personas realmente felices nunca cuentan.
