“Eres joven, tú puedes hacer lo que quieras”… una vieja frase ya malgastada que nos vuelve locos porque pronto nos damos cuenta de que no es cierta. Aquellos años de pubertad en los que íbamos a la escuela a diario se han ido y ahora, tenemos dinero para hacer de nuestra vida lo que consideramos adecuado; sin embargo, no hay tiempo, una pareja, no existen las ganas porque todo lo ha absorbido el trabajo.
De pronto, queremos regresar a la que, por fin notamos, era nuestra época dorada. Ese momento en el que sólo disfrutábamos la vida, con clases de vez en cuando, la educación casi asegurada y el ímpetu de vivir todos los días de fiesta, desde la tarde hasta pasada la madrugada.
Nos invade el miedo, la nostalgia, el “no sé qué estoy haciendo con mi vida”. No tenemos un plan y nos sentimos tan mal, tan despreciables porque no hemos logrado nada a nuestra corta edad, que comenzamos a deprimirnos al comparar nuestra vida con la del resto… qué hacer, cómo actuar, cómo enfrentar la vida que aún nos queda por delante si ni siquiera sabemos cómo sobrevivir al caos del presente y el infierno que nos depara el futuro.
Lee estos consejos y aprende a disfrutar tu vida:
30. No necesitas caerle bien a todos. Aunque quieras ser amado como si se tratara de un instinto, no puedes evaluar a cada persona que conoces por tus relaciones personales. Ninguna persona es igual. En realidad, cuando le caes mal a alguien no importa, el mundo no se acaba y cosechar esa relación no te traerá nada bueno.
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29. El amor no es suficiente para sobrevivir, ni siquiera para mantener una relación. Necesitas compromiso y respeto, pero sobre todo, demostrarle al otro lo que sientes.

28. Las dos preguntas más importantes de la vida son ¿por qué? y ¿por qué no?, el truco está en saber cuál responder.
27. Ama aunque te rompan el corazón. Duele, es horrible y a veces hubiéramos preferido no conocer a esa persona, pero tener un amor tan intenso es una de las cosas más bonitas que te pueden ocurrir en la vida.
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26. La mejor manera para crecer es contribuir con otros de una manera significativa, que evidentemente no tiene que ser monetaria.
25. El éxito es cuestión de perspectiva: creemos que tener pareja, mucho sexo, dinero y un trabajo estable es sinónimo de éxito y nos tenemos que sentir orgullosos por eso, pero en realidad, el éxito depende de cada quien y de aquello que logre hacernos felices.

26. Ahorra. Nunca sabes cuándo necesitarás hacer un fuerte gasto económico que no puedes llenar y te obligue a pedir préstamos con intereses absurdos; siempre es mejor guardar un poco de dinero y mantener una economía estable.
23. Eres lo que haces… no lo que piensas, sientes o dices, sino lo que haces. Las acciones hablan más que las palabras y si no eres feliz con cualquier cosa en tu vida, es momento de preguntarte qué puedes hacer para modificarlo.

22. Prepárate para la vida adulta. No todo es lo que pensabas: fiestas, alcohol, drogas y sexo en descontrol. En realidad, la vida laboral es mucho más aburrida que esos años de universidad o prepa. Debes saber cómo enfrentarte al estrés laboral, a estar sentado delante de un monitor durante ocho o más horas diarias y, por supuesto, debes aprender a pagar impuestos.
21. No todas las relaciones tienen que ser serias y eso está bien. Probablemente, si se lo dices a la persona con la que sales, lo entienda y todo esté en armonía, no ocultes lo que sientes o quieres porque eso solamente te hará sentir culpable.

20. En cualquier trabajo o situación, aprende las tres “D” claves: decidir, dirigir y delegar.
19. Sé asertivo: aprende a decir que no cuando en realidad no quieras y sí cuando el entusiasmo te colme. No hagas las cosas por compromiso, porque al final, la única persona que se sentirá insatisfecha serás tú.

18. El dinero nunca resolverá verdaderamente tus problemas.
17. Es la edad justa en la que creemos que el mundo se nos acaba. Tenemos que apresurarnos a tener una pareja estable, acabar la escuela, viajar por el mundo, vivir todas las experiencias posibles por lo menos una vez en la vida… sin embargo, la vida no es así; no tomes absurdas decisiones sólo porque YOLO, es la edad en la que quieres comerte al mundo, pero vive cada momento y disfruta. Tómalo con calma.

16. Tienes miedo sin razón alguna. Muchas veces sentimos temor de cosas que ni siquiera son reales, que no tienen efecto en nuestras vidas o que no podemos controlar… si un problema tiene solución, para qué te preocupas; si no lo tiene, para qué te preocupas.
15. Parece que cuidarte es una pérdida de tiempo, pero a largo plazo lo agradecerás.

14. No siempre obtendrás lo que quieres.
13. La mayoría de las cosas no se tratan de ti y las personas ni siquiera están pensando en dañarte o ayudarte.

12. No des las cosas por sentado.
11. No puedes regresar el tiempo, puedes reflexionar sobre el pasado, pero recuerda que ya quedó atrás. Nunca podrás volver y arreglar lo que ya pasó, hacer otra cosa, cambiar tu vida, así que concéntrate en hacer bien las cosas para tu futuro.

10. Disfruta las borracheras porque después, la cruda apesta.
9. La duda puede matar. Si dejas de hacer cosas que quieres por complacer a alguien más, siempre te sentirás atrapado y nunca sentirás esa libertad tan necesaria. En realidad nadie te detiene, sólo tú.

8. La vida es como la preparatoria: con chisme, círculos de amigos cerrados, populares, rechazados y varios clichés típicos de la prepa, en realidad no se trata de las vivencias de ese entonces, sino de cómo se desenvuelve una sociedad.
7. El respeto se gana. Tendrás que moverte y crear tu propio destino. No se gana a través de un título universitario o la posición que tienes en tu vida. Si no tratas a los demás con respeto, perderás el de los demás.

6. Las metas y los objetivos son vitales para darle dirección a tu vida, si no, no te dirigirás a ningún lugar.
5. El mañana nunca está garantizado. Mientras más joven eres, te creerás invencible, pero mientras creces te darás cuenta de que el futuro es incierto y que tienes que apreciar el tiempo que vives.

4. La universidad está sobrevalorada. Sin duda el conocimiento es importante y un punto clave en la vida, pero un título universitario o siquiera haber pisado esta institución no lo es todo. Muchas personas encuentran el éxito sin haber cruzado por un aula. En lugar de juzgar a los demás por su carrera o empeñarte en hacer una, mejor mantén el aprendizaje constante y cree en tus instintos.
3. La vida no es justa. Muchas personas buenas deben pasar por momentos extremadamente difíciles, algunos mueren demasiado pronto y otros no recibirán la recompensa que sus buenas acciones pronosticaban.
2. Tus padres son hipócritas y te darás cuenta de que todos esos consejos que te dieron y enseñanzas o reglas que impusieron, ellos las rompieron porque son casi tan imperfectos como nosotros. Ganar las peleas justificando cosas que antes o después ellos también hicieron o simplemente prohibir cosas sólo porque son tus padres, son algunos de los argumentos que ahora parecen ya no tener sentido.
1. No sirve de nada que intentes hacer un récord perfecto de pulcritud y buenos modales en tu vida, tarde o temprano todos moriremos y estaremos finitos del mismo modo, así que es una mejor idea disfrutar la vida al máximo.

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