La televisión abierta ha sido totalmente criticada y cada día las nuevas generaciones ya no buscan lo que nuestros padres vieron: telenovelas, comedias y programas unitarios; todo en una época donde México era una potencia en la producción y creación de contenidos.Quizá tu madre algún día te contó lo malvada que era Catalina Creel en “Cuna de lobos”, aquella mujer con un parche en el ojo que se convirtió en todo un ícono. Era la época de las primeras actrices que hacían papeles que perdurarán por mucho tiempo en el inconsciente colectivo de una sociedad completa.
Desde 1959 se realizaron novelas con argumentos innovadores y originales, donde se popularizaron las historias rosas con malvados villanos que paralizaban a todo el país. Si nos ponemos a pensar, casi todos los arquetipos que conocemos dentro del país se han visto retratados en una teleserie, como se llamaban en aquellos días.
México se convirtió en punta de lanza en esos temas, se vendían contenidos a otros países, se doblaban a otros idiomas y se convertían en un referente de nuestra cultura. Actualmente, la tecnología y los servicios de streaming han llegado a modificar muchas cosas y el país no se rinde ante el cambio, se adapta.

En días recientes, la empresa estadounidense Netflix anunció que los contenidos que pertenecían a la nueva plataforma mexicana Blim ya no formarían parte de su parrilla de programación y lanzaron un spot donde un hombre lloraba al perder una de las series que trascendió en todo Latinoamérica: “Rebelde”. Pero Blim no se quedó atrás y respondió de la mejor manera posible, subió un video “idéntico” en donde la misma pareja del anterior cambia de servicio de streaming para disfrutar de sus series favoritas.
La libre y sana competencia se ha desatado y aunque los contenidos de ambas plataformas tienen lo suyo, han aprovechado para hacerse publicidad una a la otra sin entrar en detalles. La gente ha reaccionado de buena forma, algunos de manera sarcástica y otros disfrutando lo que las redes han generado.
Vivimos en una época donde la creatividad y el humor es lo más importante sin caer en discursos negativos, pero siempre dejando que la gente decida qué es lo que quiere ver. Por eso existen los servicios de streaming, pues brindan la oportunidad de elegir cuándo, dónde y cómo queremos ver algo.
Programas como la barra cómica creada por Roberto Gómez Bolaños con programas como “El Chavo del 8” y “El Chapulín Colorado” han sido doblados a más de 50 idiomas, incluso han llegado a países lejanos como China o Tailandia, lo que representa para Blim un número significativo de audiencia, ya que en Latinoamérica siguen estando vigentes, por lo que la diferencia de públicos permitirá que las dos plataformas funcionen de manera ideal. ¡Gracias!
#YaTenemosBlim
¿Sabías qué?
La telenovela Rosa Salvaje es una de las telenovelas con mayor duración en la historia, fue transmitida en más de 15 cadenas televisivas y doblada a diferentes idiomas, incluso hasta en ruso.
