Éste es uno de los tantos videos difundidos en Internet donde yihadistas del islam asesinan a otro hombre por ser gay.
Las imágenes no necesitan ningún tipo de descripción para comprender que estos actos, sin importar en contra de quiénes se cometen ni qué preferencias sexuales tengan, son injusticias y crímenes inadmisibles. Sin embargo, se trata de la realidad de miles de personas que pertenecen a la comunidad LGBTTTI; quienes además de tener que soportar discriminación y estigmatización social en todo el planeta, sufren de castigos inhumanos que van desde multas hasta la pena de muerte.

Todas estas condenas son avaladas por la ley en distintos países en los que tener una pareja del mismo sexo o expresar preferencias homosexuales se considera un delito que debe pagarse con multas, latigazos, prisión, cadena perpetua o la muerte. Son más de 70 países en los que se contempla a los gays como criminales, según el informe de “Homofobia de Estado 2017” de la Asociación Internacional de Lesbianas, Gays, Bisexuales, Trans e Intersex (ILGA).

El mismo informe señala que en 13 países se asesina a los homosexuales. Específicamente en Arabia Saudí, Irán y Sudán es donde se aplica esta condena bajo la ley islámica. En Nigeria y Somalia también se aplica la pena de muerte en algunas provincias, mientras que en Irak y Siria es implementada en territorios ocupados por el grupo extremista del Estado Islámico. Éste último es donde los yihadistas arrojan a hombres gays desde lo alto de edificios para castigarlos con la muerte.

La forma en que se sanciona tanto a hombres como mujeres que sostienen relaciones homosexuales es cruel y degradante, según los informes de la ONU. En África los gays son encarcelados hasta 2 años, en Etiopía 15 y en Gambia se aplica cadena perpetua.

No obstante, Asía se encuentra en el segundo lugar en países que más criminalizan la homosexualidad. América no se queda fuera de este listado de naciones en las que se pena y perjudica a hombres con distinta orientación sexual; Jamaica, Barbados, Granada y Guyana también toman este tipo de medidas. Por otro lado, en países como Kenia, Camerún, Egipto, Uganda y Zambia se somete a los hombres a practicarse exámenes anales, pruebas de VIH y hepatitis B para “descartarlos” como homosexuales.


Además, existen al menos 19 países en el mundo que a través de sus leyes dictan ciertas normas que regulan la moral y restringen la libertad de expresión en relación a la orientación sexual. Por ejemplo: Rusia, Lituania, Indonesia y Jordania.


Evidentemente, ninguno de estos castigos deberían aplicarse en contra de seres humanos que sostienen relaciones, de cualquier tipo, con personas de su mismo sexo. Ya no es cuestión de discriminación o rechazo, sino de actos que perjudican la vida de cientos de personas que sólo intentan sobrevivir en un mundo que parece no entender que amar a otro no es un crimen.
