Es domingo y una vez más he dicho: “ahora sí comienzo la dieta mañana”. Esa frase se ha convertido en el enemigo que me persigue cada semana; juro que tengo toda la intención y no solamente lo quiero hacer por estética, sino para sentirme bien conmigo misma, pero no puedo.
¿Te ha sucedido algo parecido?

Seguramente tu respuesta fue afirmativa e incluso algunas heroínas podrían asegurar que lo han hecho, pero ¿cuánto tiempo han podido resistirse? Porque una vez que lo logras, viene el segundo reto más fuerte de nuestra vida: mantenerse.
¿Cómo hacerlo con las delicias que se presentan en cada esquina? ¿cómo lograrlo si muchas veces nuestro ritmo de vida impide tener tiempo para preparar nuestra comida en casa? Antes de continuar debemos tener muy claro lo que significa estar a dieta porque un equívoco recurrente es confundir “estar a dieta” con “comer poco” o peor aún con “no comer”. ¡Por favor no lo hagas!
Mejor, date un gusto con todo aquello por lo que sí vale la pena romper la dieta de vez en cuando y satisfacer a tu paladar con esos sabores que nunca podríamos sacrificar por tener un abdomen plano. Verás que disfrutarás más cualquier delicado gusto que un mes de pura lechuga, tu estómago lo agradecerá, sólo no te excedas porque después podría ser peor.
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Helado con cubierta de chocolate
¿A quién no se le antoja un helado como postre? Sobre todo en estos tiempos de calor donde ya no encontramos de qué manera refrescarnos. ¡Buena noticia! Quizá éste sea uno de los alimentos menos ofensivos en el momento que decidas romper la dieta porque tiene como ventaja número uno su variedad –agua o leche, sabores, tamaño, colores.– ¡Como tú quieras!, incluso puede traer más beneficios que problemas si lo consumes moderadamente.

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Papas fritas con queso
Aunque no lo creas, las papas son consideradas como una fuente de almidón más favorable y además son un alimento rico en fibra, vitaminas y potasio; nutrientes esenciales para el organismo. Desde luego que en cantidades moderadas, tampoco se trata de sostener una dieta a base de papas, pero debes eliminar el remordimiento de comer unas cuantas en el momento que se te antoje porque, ya sea a la francesa o en hojuela, conservan estas propiedades.

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Pizza + pollo
Rompiendo con todas las reglas conservadoras, los reyes del pollo frito han incluido en su menú un alimento por el cual sin duda valdrá toda la pena romper cualquier dieta: la nueva Chizza. Se trata de una combinación perfecta entre el tradicional pollo crujiente KFC y los ingredientes de una pizza tradicional, pepperoni, queso y salsa de jitomate, invento al cual no te podrás resistir y que rompe con el mundo del “siempre es lo mismo” de la comida rápida. Además, es ideal para comer cuando tienes el tiempo contado y buscas algo diferente y delicioso.

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Chocolate, chocolate y más chocolate
¡Divino y peligroso placer! Te sonará extraño porque seguro el chocolate encabeza la lista de alimentos que no debes tocar ni por error cuando estás cuidándote, pero éste cuenta con beneficios que se convertirán en el pretexto perfecto para comprar una barrita de vez en cuando. El chocolate reduce las hormonas que causan estrés y en concreto el cacao aumenta el flujo sanguíneo, mejorando el rendimiento del cerebro. Sorprendente, ¿verdad?

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Galletas
Este alimento contiene nutrientes fundamentales para nuestro consumo del día a día, aunque de todas maneras, se recomienda ingerirlas de manera moderada y combinada con otro tipo de alimentos como leche, frutas, yogur o incluso un poco de chocolate… ¡un poco!

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Con esta lista no te queremos decir que puedes comer cuantas cosas quieras en el momento en que lo desees, pues en ese caso tampoco tendría sentido hacer dieta, ¿cierto? Sin embargo, es posible autorizarte algunos permisos especiales de vez en cuando para que dejes a un lado la idea del “martirio” donde conocer tu metabolismo y fuerza de voluntad resultará tu mejor aliado.
Experimenta con estos alimentos, cantidades y sabores; rompe la rutina sin culpa, ve a un KFC para probar la nueva Chizza, diferente, disruptiva, original e innovadora. En el momento que tu boca sienta el pollo y delicioso queso derretido, te olvidarás de toda culpa. Y si te queda espacio de postre no dudes en comerte ese delicioso helado con cubierta de chocolate.
