¿Las personas actúan con la cabeza o el estómago? Es obvio que con la cabeza, ¿verdad? Pero qué pasa cuando el estómago ruge, y el individuo busca comida en un acto casi inconsciente. Quizá las viseras tiene mucho más influencia de lo que nosotros creíamos. Un dato que dejó a miles de científico con la boca abierta fue que en el tubo digestivo, desde el esófago hasta el recto, existen más de 100 millones de neuronas y otras células que se asemejan a las del cerebro.

De acuerdo con un artículo de New Scientist, estas neuronas permiten realizar las funciones digestivas e influir en las emociones, sentimientos e incluso en los procesos cognitivos. De hecho, las famosas “mariposas en el estómago” son neuronas intestinales que reaccionan a un estímulo externo que muchas veces se relaciona con el amor.
Por esta razón es muy difícil engañar al estómago y realizar satisfactoriamente toda clase de dietas prohibitivas. Aunque tú estés 100 % convencida de que no quieres comer, tus viseras pelearán a cada momento por conseguir el tan preciado alimento. Mucho se le debe a la ghrelina, la hormona que habita en el cuerpo e informa al cerebro que debe ingerir alimento.

Los niveles de ghrelina aumentan antes de comer y sólo disminuyen cuando el estómago recibió alimento. La contradicción más grande es que si no hay comida, la hormona del apetito mandará señales al cerebro para que acumule lípidos. Así, cuando la persona coma lo primero que pasará es que se almacenará como grasa abdominal.
La grasa abdominal conlleva a múltiples enfermedades que van más allá de una simple “lonjita”. De acuerdo con un estudio del Laboratorio de Investigación Metabólica de la Clínica Universidad de Navarro, esta grasa ocasiona en gran medida hipertensión y diabetes de tipo 2. Además, podría desencadenar la formación de hígado graso, provocando niveles elevados de triglicéridos e hipercolesterolemia. Todo esto ocurre por saltarse comidas o entrar a una dieta en donde sólo hay prohibiciones.
A continuación te decimos cuáles son las dietas que más daño provocan.
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Dietas compuestas por una sola cosa

Son aquellas en las que se come un sólo grupo de alimentos o tipo de comida. Promete bajar de peso rápido así como eliminar toxinas y grasas. El problema es que al comer un único alimento hay una descompensación nutricional en el cuerpo. El organismo para nivelarse comienza a consumir masa muscular.
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Dietas altas en proteínas y bajas en carbohidratos

En esta dieta se consumen grandes cantidades de carnes y huevos. El problema es que los carbohidratos siguen siendo la fuente principal de energía para el organismo y al no haberlos empieza a consumir músculo. Después comienzan los efectos secundarios que incluyen estreñimiento, fatiga intensa y huesos débiles, puesto que la proteína animal aumenta la acidez en la sangre y el cuerpo usa el calcio para neutralizarlo.
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Una dieta con pocas calorías

Consumir un porcentaje menor de calorías a lo acostumbrado impacta directamente en el ritmo del metabolismo. Nuevamente el cuerpo comienza a acumular grasas en forma de reservas y cuando se come un poco más el organismo tiende a subir de peso y esa grasa que se ganó es tres veces más difícil que bajarla.
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Todo esto ocurre por dejar de comer y hacer dietas prohibitivas. Como conclusión, lo mejor que puedes hacer para bajar de peso es hacer ejercicio y alimentarte de manera saludable.
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