La ruleta rusa del amor, en la que muchas veces ganas, pero también muchas veces pierdes.
Como si pensáramos que es posible que el destino conspirara contra nosotros, existen épocas en las que ningún prospecto amoroso se acerca. En las que estamos más solos que los días tenebrosos en los que queríamos prender todas las luces y llamar a nuestros padres. Somos, entonces, víctimas de ese intenso desasosiego del que pensamos que nunca podremos huir.
Sin embargo, cientos de historias románticas nos demuestran que sólo hace falta un poco de paciencia para que ese amor por fin se aproxime a nosotros y nos haga sentir completos… ¿completos? Tal vez de ahí viene ese problema de soledad que sentimos al no tener pareja. A diario deberíamos estar completos, sin una persona que nos recuerde cuánto valemos o qué tan hermosos somos. Sólo así cuando tengamos pareja realmente aprovecharemos cada instante sin necesidad, sino más bien, con la convicción de que sus besos y sus abrazos son sólo un complemento para nuestra vida.
Así que basta de pensar que necesitas pareja y si realmente estás listo para tener un romance, puedes seguir estos consejos. –
Conoce a mucha gente hasta que encuentres a la pareja indicada
No te cierres ante las posibilidades. Si buscas el ideal de perfección, eso explica tu permanente soltería. Es bastante simple, pero no se trata de ser mediocre al tener una relación, sino de darte la oportunidad de juzgar más allá de lo superficial, de saber que, aunque esa persona no luzca como supermodelo, te llena o, por el contrario, que aunque luzca extremadamente atractiva, no es para ti.

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Hazlo bien en la primera cita
Contacto visual, gran seguridad, una conexión auténtica que involucre risas interminables y roces ligeros pueden ser los ingredientes perfectos para hacer de esa cita el primer escaño para decirle que te gusta y que continúen saliendo.

[Puedes conocer más consejos en “Hábitos que te harán un maestro de la seducción”.]
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Deja las cosas claras
Todos tenemos diferentes ideas y perspectivas de lo que significa “tener una relación” y si has estado mucho tiempo soltero, probablemente ni siquiera tengas idea de lo que implique estar en una en estos días; no tengas expectativas claras y mucho menos sepas el compromiso que te espera. Tal vez tu pareja desee tener pláticas románticas todos los días, verse al menos tres veces a la semana y enviar mensajes cursis todo el tiempo, y tú, por el contrario, necesitas tener momentos de soledad como antes… o probablemente sea al revés. Si quieres iniciar algo con esa persona, lo mejor es plantear las cosas desde el principio y si la otra persona no lo desea, también necesita decirte que lo que busca sólo es pasar un buen momento juntos sin dejar de ver a otras personas. Todo se soluciona hablando. Y si no estás listo para aceptar esto, simplemente puedes seguir en tu búsqueda.
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No ahondes en todos los detalles de tu vida
Con el tiempo conocerán las partes más íntimas del otro, incluso esos secretos de los que nadie más se percata. No necesitas una biografía detallada desde el primer día, seguramente esa persona saldrá corriendo por tanta intensidad. Suelta algunos comentarios, hazle saber lo que realmente te gusta y así, paulatinamente, sabrás más de tu pareja y ella de ti.
Tampoco es necesario que le cuentes los problemas de tus relaciones anteriores y por qué no funcionaron; si pregunta, no tiene nada de malo que lo comentes, pero si eres tú quien inicia la conversación, es probable que salga corriendo.

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No pretendas
Este es uno de los puntos más certeros. Pretender, en lugar de acercarte a alguien, genera barreras que en lugar de atraer repelen. Sé auténtico y así las risas no se forzarán. Tal vez la conexión sea mucho mejor de lo que planeabas y si no, probablemente nunca ocurra. Es mejor dejar que te conozca tal como eres y así, saber si realmente se enamorará de ti y no sólo de la idea que planeaste desde el principio.

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No pidas consejos a tus amigos, sigue tu instinto
O amigas si eres hombre. Muchas veces el mejor consejo es de alguien que ha salido con otras personas y por fin ha logrado establecer con éxito una relación, será completamente negativo. Hartos, no sabrán cómo dirigir tus ansias hacia un rumbo exitoso. Sigue tus corazonadas, porque es lo único que realmente importa.

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Tómate tu tiempo
La desesperación cuando comienzas a ver que no ocurre nada como lo planeaste, comienza a hacerte creer que lo tuyo, simplemente, es estar soltero por siempre. No es así, pero como si se tratara de una paradoja imposible de solucionar, esa desesperación te hace víctima de la intensidad; creas falsas esperanzas, escenarios idílicos y de pronto, todo se derrumba porque tu intensidad sólo ahuyentó a la otra persona. No siempre pienses que necesitas estar con alguien.

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Interésate en la otra persona
No sólo eres tú quien se inmiscuirá en una nueva aventura amorosa. No juegan tus gustos, tus emociones y aquello que tú quieres, exclusivamente. La otra persona debe dar el 50 % de esa felicidad y así, sentirás que las cosas marchan bien cuando sus intereses encajan a la perfección (ya sean polos opuestos o idénticos). Haz preguntas, emociónate cuando te cuente algo fascinante y sobre todo, hazle notar que aquello que te dijo la primera vez que se vieron, aún resuena en tu memoria.

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Mantén tu independencia
Seguramente querrás cambiar algunos hábitos de tu nueva conquista y ella de ti; sin embargo, debes conservar lo importante de tu persona, esas cosas que consideras sólo tuyas y que realmente consideras relevantes; eso incluye a tus amigos. Mantener amistades fuera de la relación te demuestra que puedes coexistir con otra persona y que no necesitas a tu pareja todo el tiempo para ser feliz. Date el tiempo para hacer actividades que no involucren a tu pareja y disfrútalas sin pensar todo el tiempo en que necesitas estar con esa nueva persona.
Una de las grandes virtudes de estar soltero es que logras divertirte con tu independencia. No debes perderlo si encuentras a alguien, es posible tener lo mejor de los dos mundos.
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