
De acuerdo con las cifras, se estima que en México el 30% de los jóvenes de entre 18 y 30 años padecen una enfermedad de transmisión sexual, y la mayoría puede no saberlo.
Ese desconocimiento es la causa principal de que el contagio de estas ETS continúe siendo un problema a pesar de los avances en la educación sexual, pues de acuerdo con los estudios realizados por el Instituto Mexicano del Seguro Social IMSS, uno de los factores de la propagación de las ETS es el hecho de no saber que hay alguna presente en el cuerpo. Hasta ahora la única forma de confirmar que padeces una enfermedad de este tipo, es recurrir a métodos médicos y estudios clínicos, con la esperanza de detectarla a tiempo para su efectivo tratamiento.
Esto es aún más complicado cuando se trata de confiar en la salud y la responsabilidad de tu pareja sexual porque difícilmente en una conversación previa a la relación se pregunta si se ha hecho alguna prueba anteriormente, especialmente cuando se trata de parejas ocasionales o desconocidos y no hay una relación formal y estable cuya confianza permita una mejor comunicación.
La buena noticia es que ya existe un método mucho más simple y ahora tu salud sexual sólo dependerá de que pongas atención al usar un preservativo conocido como “condón semáforo”, mismo que cambia de color dependiendo la enfermedad con la que entres en contacto durante una relación.

El S.T. EYE es un invento de Muaz Nawaz, Daanyaal Ali y Chirag Shah, tres estudiantes ingleses del Isaac Newton Academy de Londres, cuyo proyecto científico ganó el primer lugar del concurso de emprendimiento juvenil en los Teen Tech Awards.
Está creado con una molécula que adquiere tonalidades específicas cuando se le adhiere algún virus y responde cambiando su color de la siguiente manera:

Las 4 ETS que el “condón semáforo” es capaz de detectar son padecimientos de difícil identificación sin una prueba médica de por medio, ya que son enfermedades que no tienen síntomas hasta que están en un punto avanzado de la enfermedad, además de que estos suelen ser confusos. Tal como la clamidia, cuyos síntomas se reducen al dolor al orinar y durante el sexo, flujo vaginal amarillento o secreción del pene, además de ardor de ojos. Pero estos se presentan semanas después del contagio.
La sífilis, por ejemplo, puede causar erupciones o chancros que producen ardor, mismos que pueden confundirse con pequeñas llagas. A diferencia del herpes cuyos posibles síntomas son ardor al orinar, picazón, fiebre, escalofríos y cansancio; el problema es que si contraes la infección tardarán hasta cuatro semanas en presentarse las molestias.
Lo mismo sucede con el virus de Papiloma Humano cuyos posibles síntomas son cambios en la piel, sangrado, picazón y dolor; aunque este virus puede estar en el sistema sin ocasionar ninguna molestia hasta que se “activa” y causa infecciones acompañadas por verrugas casi imperceptibles. Si bien los síntomas pueden aparecer enseguida, o no hacerlo durante semanas, meses o años; esto ya no será un problema cuando durante una relación protegida con este preservativo la enfermedad pueda detectarse de inmediato al cambiar su color.

“Queríamos crear algo que hiciera que la detección de enfermedades sexuales peligrosas fuera más seguro y que la gente pueda actuar inmediatamente en la privacidad de sus hogares sin los procedimientos invasivos de los médicos” explicó Ali.
Este proyecto continúa en espera de un inversionista que lo lance al mercado en colaboración con sus creadores.
Sin duda, este revolucionario -y necesario- invento se convertirá en el perfecto aliado para tener una vida sexual más segura y combatir la terrible verdad que 75% de las personas le ocultan a su pareja, pues se ha comprobado que tres de cada cuatro personas le mienten a su compañero sexual acerca de padecer alguna ETS.
Esto de acuerdo a una encuesta realizada en Reino Unido por la farmacia Chemist 4U, en la que participaron alrededor de dos mil jóvenes universitarios. La clave es recordar que el sexo se acompaña de responsabilidad, protección y respeto por la vida del otro; y el condón semáforo no sólo podrá evitar un contagio, sino que alertará a tus parejas de una enfermedad -que quizá desconocían que portaban- para acudir al médico lo antes posible y evitar consecuencias tan graves como la infertilidad, el riesgo de padecer cáncer o hepatitis, entre otras complicaciones de las ETS no detectadas.

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