El medio ambiente nos está pidiendo ayuda a gritos, sobre todo en los últimos años donde los cambios negativos se han mostrado de manera acelerada y con mayor evidencia para quitarnos la venda de los ojos y actuar, ¡ya! Salimos de nuestra casa superabrigados porque hace frío, pero unas cuantas horas después vamos todos nuestros suéteres por el mundo porque sentimos que nos derretimos y en la noche otra vez estamos en mood invernal. ¿Te suena familiar?
Todas las cosas están conectadas, es decir que cuando alteras una situación, repercute en otras. Hay muchas acciones cotidianas que seguramente haces y ni siquiera te das cuenta que tienen un impacto positivo en el planeta. Si practicas alguna de éstas, ¡felicidades! Eres parte de una cadena de bienestar.
1. ¿Unicel? Ahorita no
Según datos recién publicados por la Secretaría del Medio Ambiente, actualmente se recicla menos del 1% de unicel. ¡Imagínate! Por eso cuando eliges un jugo en envase de vidrio o llevas comida en tu propio recipiente de plástico, estás ayudando al medio ambiente.

2. Abran paso, bicicleta en camino
El placer de sentir el viento en la cara cuando vas en bicicleta, no se compara con nada. Tampoco con la contaminación que generan otros medios de transporte. Así que además de ir a la escuela o trabajo en bici, el mundo te lo agradece.

3. Sin bolsa ni moño, por fa
Sí, los regalos son increíbles y quitar capa tras capa de papel guarda una magia indescriptible, pero cuando pasa la emoción, ¿qué sigue? Lo echamos a la basura y más tarde, todos esos residuos liberan metano por su descomposición, contaminando ríos, mares, suelo y aire.

4. ¡Que se haga la luz!
¡Abrir las cortinas no es “x”! Hay muchas personas que en este siglo siguen sin aprovechar la luz natural y en lugar de eso prenden todos sus focos como árbol de Navidad. Así que todas las mañanas, en cuanto pongas el primer pie fuera de la cama, abre tus ventanas y verás que además de ayudar al medio ambiente, hasta te cambia el humor.

5. Consumir productos que beneficien a muchas personas
Cada vez que compras un Del Valle 100% jugo de naranja para obtener toda la energía del jugo de fruta, eres parte de una cadena de bienestar porque de esta manera apoyas a la comunidad de la Huerta Santa Sofía en Veracruz, expertos en naranjas, hacen todo lo que está en sus manos para obtener un producto de calidad conservando el medio ambiente, por eso cuentan con la certificación Rainforest Alliance.
VER MÁS:
Razón por la que no tener hijos puede salvar al planeta, según la ciencia.
40 consejos para ser ecológico en un mundo donde todo es desechable.
