La palabra infidelidad siempre viene cargada de prejuicios y críticas, se piensa en engaños, mentiras, secretos y heridas. Y sí, en muchas relaciones eso es lo que significa: romper acuerdos, traicionar la confianza y cruzar límites sin hablarlo antes. Pero ¿qué pasa cuando la relación no está basada en esos parámetros tradicionales? ¿Qué pasa cuando dos personas deciden que el amor también puede vivirse de otra manera?
Vivir una relación abierta implica enfrentarse a una constante confusión social: para muchos, es sinónimo de engaño y para otros, es simplemente un acuerdo diferente. La diferencia está en que aquí no existen secretos, ni silencios cargados de culpa. Todo se platica, se llegan a acuerdos y se respetan. La fidelidad, en este caso, no está en la exclusividad, sino en la honestidad.
Ser infiel en estos días de redes sociales, puede resultar muuuy mal, y si no me creen, pregúntenle a Nodal, a Florinda Meza o a Andy Byron, ellos te podrán contar sobre las consecuencias de ser infiel en 2025 y que además de eso, se descubra.
Y es justo aquí en donde se pone sobre la mesa una conversación mucho más interesante, ¿por qué no pactar desde un inicio la posibilidad de estar con otras personas. A ver, esto no es cualquier cosa, yo no podría lidiar con algo así, pero para quienes se justifican diciendo que ya “se aburrieron” o que “quieren hacer algo diferente”, podría ser una mejor alternativa que ser infiel sin que su pareja lo sepa.
Si quieres saber más sobre cómo empezar a poner este tipo de acuerdos o simplemente te da curiosidad el tema, escucha el episodio “Lo que no se dice de la infidelidad y las funas (linchamientos) en línea”, de la serie “¿De qué me hablas?”
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