Si eres de quienes creen que Fran Drescher en su papel de la Nana Fine no hacía más que utilizar ropa de segunda mano, outlet, tiendas del Queens y la mente inquieta de un vestuarista para el famoso sitcom, lamentamos informarte que estás en extrema equivocación y que entonces debes contestar, al menos, las siguientes dos preguntas.

¿Crees que Fran Fine marcó un importante paso en la moda para nuestra generación?
¿La ropa de la amada niñera era de paupérrima calidad y poca presencia?

La respuesta para ambas es simple; efectivamente, este personaje revolucionó nuestra idea del carácter y la importancia del outfit para marcar una clara personalidad a través de las prendas, también nos demostró que el fashion se puede camuflajear con el resto del mundo siempre y cuando se sea auténtico al vestir, por no mencionar que supo revelarnos un estilo de vida en el cual la ropa de diseñador lo cambia todo, pero esto no tiene por qué darse según las viejas reglas de la sofisticación. Lo que nos lleva entonces a la segunda resolución para las anteriores cuestiones: la Nana Fine, para sorpresa de muchos, usaba en cada capítulo de la serie prendas y accesorios de firmas como Moschino, Dior, Marc Jacobs, Helmut Lang, Rifat Özbek, Stephen Sprouse y Dolce & Gabbana. Su éxito y secreto para que cada pieza lucida en pantalla no apareciera como una broma de diseño –ante el ojo un poco más experimentado, claro– fue su puntual atención a ciertos detalles en la elaboración y styling de las prendas.

Aspectos que, por cierto, cualquiera de nosotros debería tomar en cuenta a diario, compremos donde compremos nuestra ropa; porque ella, Fran, quien podía usar un traje de vinil y después asombrarnos con un abrigo de fur o una chaqueta repleta de ribetes, seguramente lució chusca para el público ávido de humor, pero jamás desaliñada o poco compuesta para los amantes de la moda.
¿Cómo lo lograba? ¿Qué particularidades evitaba en su vestir a pesar de ser tan estruendosa, radical y magnéticamente brillante? Presta atención a los siguientes consejos y podrás llevar lo que quieras, al igual que ella, sin parecer un disfraz.
::
Compra ropa que esté hecha de materiales que no sean tan ásperos o incómodos al tacto, de lo contrario, estamos hablando de mala calidad a la vista y al andar.

El material de tus prendas debe ser suave y consistente; si no, pronto aparecerán deshilvanados o “bolitas” que harán lucir a tu outfit viejo y barato. Desecha todo lo que no entre en esta condición.

Evita las costuras anchas o aquellas que tengan demasiado espacio entre puntadas.

Renuncia a los ojales vistosos; es difícil encontrarlos hechos a mano, pero entonces escoge los más sutiles y pulcros.

Dile adiós a las prendas que no tengan forro cuando en verdad lo necesitan.

Las líneas sobre la ropa son buenas, pero no abuses del fitting; ninguna de tus prendas necesita verse como si la hubieran hecho de retazos.

Nunca compres un algodón que se transparenta demasiado.

La lana de calidad vuelve a su forma original en cuanto la sueltas; si esto no sucede, déjala en la tienda donde la encontraste.

Despídete de los estoperoles o cualquier otra aplicación que en vez de lucir interesante, parezca que la sacaste de un guardarropa adolescente.

Demasiados botones, además de innecesarios, resultan un elemento barato y fuera de lugar vayas a donde vayas.

Evita a como dé lugar los parches con hilos.

Abdica de las cadenas exageradas; quizá fungiendo como la correa de un bolso o cual pequeño detalle en un cinturón no haya problema, pero si les encontramos en absolutamente todas tus prendas a la menor provocación, tenemos un problema.

Definitivamente dile adiós al glitter. Sobre todo al que se fija sobre un estampado o label en prendas básicas; hay otras formas de llamar la atención.

::
En realidad no importa tanto si adquieres todo tu armario en época de descuentos u otro de tipo de comercio, recordemos que, de hecho, Fran Fine también fue todo un hito en nuestra generación por su sabiduría de compras; a lo que le debes prestar atención es a la manera en que mantienes cada pieza. Un botón suelto, un pliegue irregular, estampados genéricos, patrones desiguales o elementos dudosos son los verdaderos enemigos; por ello, después de que descubras cuáles son las Prendas básicas, baratas y que puedes encontrar en cualquier boutique, necesitarás otros 10 consejos de moda para hacer que tu ropa luzca costosa.
