Ser diagnosticada con cáncer de mama cambia completamente tu vida. Empiezan a surgir muchas dudas y además del miedo, piensas en cómo adaptarte ahora que iniciará tu tratamiento. ¿Qué pasará con tu familia? ¿cómo lo digo en el trabajo? ¿cómo se modificará mi rutina? y sobre todo ¿cómo me afectará físicamente?

El tratamiento es tan intenso que sí, desgraciadamente se refleja en elementos como la piel, el pelo y las uñas y aunque sabemos que la parte estética queda en segundo plano luego de tu salud y bienestar, hay algunos consejos que podrías tomar en cuenta para tener cuidados especiales y que te puedas sentir lo mejor posible contigo misma durante el tratamiento.
PELO.
Pueden ser muy alarmantes los efectos secundarios de los tratamientos sobre el pelo. Siempre se producirá un gran debilitamiento del cabello y en algunos casos, la caída parcial o total del mismo. Debes saber que la caída del cabello suele ocurrir entre 2 y 3 semanas después de haber recibido el primer ciclo de tratamiento; sin embargo, en muchos casos no ocurre y el pelo permanece.
El pelo, como consecuencia del tratamiento de quimioterapia, se debilita considerablemente. Es recomendable no teñirlo para no añadir más agentes agresivos a este proceso que ya de por sí lo es.
¿Qué cuidados se deben tener sobre el pelo?
• Si no se ha producido una caída total, es conveniente fortalecerlo con productos.
• Lavar el pelo con un champú específico lo más suave posible, sin frotar y con agua templada, evitando el agua caliente.
• Realizar un corte de pelo cómodo, que no requiera mucho peinado.
• Hidratar el pelo y cuero cabelludo.
• Mantenerlo al aire el máximo tiempo posible, evitando su exposición prolongada al sol y a las inclemencias del tiempo (como puede ser el frío).
• Si se ha producido una caída total, hidratar y proteger con máxima protección la piel del cuero cabelludo. Esta zona nunca había estado expuesta al aire o sol, protégela usando gorros o pañuelos suaves.
• Si se usan pelucas, dejar al menos ocho horas diarias sin peluca y evitar el uso de pegamentos.

PIEL.
La piel de todo el cuerpo sufre una deshidratación muy fuerte por los efectos secundarios de la quimioterapia. A su vez, la sequedad deja la piel extremadamente sensible y en este estado cualquier roce o producto (incluidos jabones y geles inadecuados) pueden provocar enrojecimiento, alergias, descamación y heridas.
También las áreas de piel sometidas a la acción de la radioterapia sufren problemas de sequedad y atrofia cutánea.
Otro efecto muy común que la quimioterapia produce sobre la piel es la hiperpigmentación o aparición de manchas. La aparición no se puede evitar pero sí que no sean muy oscuras, para ello, cada vez que te expongas a la radiación solar debes utilizar un filtro solar con pantalla total (aunque en apariencia esté nublado o no brille el sol).
¿Qué productos se deben usar?
• Los productos tanto para la cara como para el cuerpo, deben ser lo más suaves y neutros posibles.
• Jabones y champús específicos (con los mínimos detergentes que no incluyan nada de sosa, ni espesantes químicos).
• Siempre utilizar agua templada.
• Cremas específicas, muy suaves e hidratantes a ser posible sin perfume ni colorantes ni conservantes.
• Tener sumo cuidado en la ducha o en el baño, no frotar la piel con cepillos o esponjas y nunca exfoliarla.
• Utilizar ropa holgada, si es posible de algodón o hilo que son materiales poco agresivos para la piel y te aliviarán de picores y otros síntomas molestos.
La higiene de la piel es importante, de ello depende la buena absorción de los productos que se aplicarán. Es muy importante que si estás bajo tratamiento de quimioterapia o radioterapia extremes las medidas de higiene.
¿Qué no se debe usar?
• No usar cremas despigmentantes para tratar de eliminar las manchas.
• No usar cremas con retinol, ácido glicólico, reafirmantes algas, anticelulíticos o drenantes que puedan producir reacciones en la piel.
• Se aconseja evitar la administración directa de perfumes sobre la piel en las zonas operadas o radiadas, así como de desodorantes en la axila sometida a tratamiento radioterápico.
• No se pueden usar autobronceadores.
• No utilizar ropa ajustada que provoque rozaduras.
• No realizar masajes corporales durante los tratamientos médicos (a menos que se realicen bajo prescripción médica).
• En ningún caso realizar drenajes linfáticos salvo en el caso especial del linfedema.
• No se pueden hacer limpiezas de cutis habituales aunque sí se pueden hacer tratamientos de oxigenación de la piel realizados por un especialista.
• Se debe evitar exponer la piel a cualquier tipo de roce: por el uso de collares, cadenas, aros elásticos, gomas de ropa interior, relojes, etc.
Cuando recibes tratamientos de quimioterapia puedes sensibilizarte ante determinados productos de uso tópico que nunca con anterioridad te habían producido alergias. Cremas, productos cosméticos, jabones, geles y colonias pueden ahora provocarlas.
UÑAS.
Otra parte importante de tu cuerpo que puede verse afectada durante los tratamientos son las uñas.
Si se hace la pedicura se deben seguir las siguientes precauciones:
• No cortar cutículas ni producir heridas ya que puedes encontrarte baja de defensas y tener por tanto un alto riesgo de contraer infecciones.
• No pintar las uñas ni usar quitaesmalte.
• Mantener una longitud de uña corta para evitar que se enganchen y se quiebren, además así se reduce el riesgo de arañazos.
Es frecuente que aparezcan alteraciones en la velocidad y forma del crecimiento de las uñas, así como roturas de causa no traumática pueden salir estrías verticales y horizontales, reblandecimiento o engrosamiento de las mismas.
En algunos casos, no muy comunes, pueden llegar a caerse.
Todo ello es debido al efecto que sobre la zona de crecimiento de la uña producen tanto los agentes quimioterapéuticos como la radioterapia.
También pueden aparecer alteraciones en la coloración de las uñas que suelen desaparecer una vez finalizados los tratamientos. En ese momento es aconsejable protegerlas con esmaltes especiales y extremar la hidratación con aceite de almendras o de rosa mosqueta.
¿Qué puedes hacer en tus uñas y qué puedes utilizar?
• Usa productos hidratantes y regenerantes a diario para evitar que tus uñas se rompan en capas o se estríen.
• Llévalas cortas para evitar que se enganchen y se rompan.
¿Qué no se debe hacer?
• Nunca cortes las cutículas ni te levantes la piel alrededor de la uña ya que se pueden producir heridas y un alto riesgo de infecciones.
• No te pintes las uñas, ya que son productos químicos que las asfixian y hacen que se partan.
• No uses uñas postizas, el pegamento es agresivo e irritativo. La uña natural, por efecto del pegamento y uña postiza, se asfixia y parte.
• No las lleves largas para evitar que se rompan, quiebren y te hagas posibles arañazos.
• Nunca uses alicates corta-cutículas, cuchillas corta-callos, ni cualquier otro material punzante o de corte.

Estas complicaciones van a influir mucho en el estado de ánimo de los pacientes, los cuidados son importantísimos y fundamentales antes, durante y después del tratamiento.
Mejorará su calidad de vida y ayudará mucho a la manera de afrontar la enfermedad y su recuperación.
Texto por: Gabi del Fueyo, Química Farmacobióloga especialista en dermocosmética.
Si tienes alguna duda escríbeme a IG: @gabidelfueyo @the2beautypharmacists

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