
«Yo sólo quiero que las mujeres tengamos esa libertad de tomar un bolso y salir por las calles con él al hombro, no en la mano. Hay que darnos licencia y movilidad».
—Coco Chanel
Y así nació el bolso acolchado 2.55, que con el paso de los años, sería un objeto de deseo por toda mujer amante de la Moda. Pero más allá del lujo y de la representación de la bolsa en sí, lo que más importa es el discurso de Mademoiselle Coco. Lejos de ser ideas revolucionarias y pensadas para romper esquemas, eran enseñanzas de vida y personalidad.
Coco sólo quería revolucionar la mundo y darle a las mujeres algunas clases de estilo y, sobre todo, hacerles saber que no importa lo que suceda, la elegancia puede acompañarte hasta el final. Así que, como ella, puedes ser libre, elegante y maravillosa desde hoy hasta la eternidad. Y estas 30 fotos lo demuestran.
::
Estilo, eso nunca le faltó.

Aún sin tener amplios conocimientos sobre Moda, Coco sobresalía de las otras chicas desde muy joven.

Cuando visitó Cannes, se atrevió a ir de pantalones ¡Qué locura! O no.

Aún trabajando en un burdel, sabía que la elegancia y el porte eran primordiales; aunque para el resto del mundo no significara nada.

Su casa en París era tan espectacular como ella misma.

Probó muchos estilos. Desde lo más carnavalesco hasta lo más sobrio. ¿Puedes adivinar qué ganó?

Su gran amor, Boy Chapel, la inspiraba; pero sobre todo, la hacía creer en sí misma.

Solía dejar suelto su cabello por las mañanas para que atrapara el delicioso aroma de la naturaleza.

Inclusive en el mar, Coco mantenía ese sello tan elegante y formal.

Pero no todo eran telas e hilos, Coco se informaba, leía y se cultivaba.

Era tan culta y entregada al arte, que Man Ray no se iba a quedar sin tomarle una fotografía, mostrando lo maravillosa que era.

Los sombreros siempre fueron parte de su look.

Mademoiselle Coco no sólo se enfundaba en vestidos hermosos, también en playeras de marinero. Ella sabía cómo hacer enojar a la sociedad con estilo.

Ese mechón en el rostro era señal de poder y feminidad. Características de Chanel.

Los accesorios eran clave en su atuendo. Guantes, collares y aretes eran sus principales aliados.

Los días de descanso incluían personalidad.

Y su rutina también era única, sencilla, pero funcional.

Coco no dejaba nunca sus tijeras. Eran parte de su vida.

También su tabaco.

Y su obsesión por los detalles y la perfección.

Siempre hallaba cosas que solucionar y, aunque para la crítica resultaran algo insignificantes, eran inaceptables para ella.

Esto la hizo aterrizar en Nueva York después de años de ausencia y con una sonrisa en el rostro, aunada a una colección de ensueño. Ella conquistó al mundo.

No importa si tenía que permanecer en el suelo para mejorar alguna prenda. Lo hacía sin problema.

Transmitió su experiencia.

Y reforzó su existencia.

Aún siendo mayor y estando cansada, nunca abandonó la sofisticación.

Ni el talento la dejó.

Coco, el león, las tijeras, las rosas y el don del estilo… ¿Qué más podemos pedirle a la Moda?

Ella fue Coco Chanel.

Y agradecemos sus enseñanzas, su entrega y su amor por la Moda; porque es gracias a eso, que entendemos la vida diferente. Por Coco sabemos que la elegancia se perfecciona pero, para conseguirlo, no es suficiente tener prendas únicas, sino mostrar lo que hay con porte y fuerza. Ése es el verdadero reto en la vida. Tener un estilo propio hasta el final y defenderlo.
**
Te puede interesar:
De Chanel a Lily-Rose Depp: así ha evolucionado el Little Black Dress
Coco Chanel, la mujer que cambió la moda y que estuvo al servicio del Führer
