En las últimas semanas hemos visto todo lo nuevo que viene para el mundo de la moda, pero recientemente durante la Semana de la Moda en París, la marca Matières Fécales nos dejó en shock y a muchos no por las razones correctas. Lo que vimos pudo parecer incluso un ritual muy turbio y las fotos nos dejaron sin palabras.
La Paris Fashion Week suele ser uno de los momentos más esperados de la industria. Es donde las grandes casas presentan lo que marcará tendencia los próximos meses y donde diseñadores nuevos aprovechan para demostrar hasta dónde puede llegar la moda como forma de expresión. Pero entre todos los desfiles de la temporada otoño/invierno 2026, hubo uno que destacó por incomodar en un nivel que hace mucho no veíamos.
El mensaje oculto en la Semana de la Moda de Matières Fécales
La marca Matières Fécales, creada por los diseñadores Hannah Rose Dalton y Steven Raj Bhaskaran, presentó su colección titulada “The One Percent” o “The Guilted Age”, y rápidamente se convirtió en el desfile más controversial de toda la semana. En redes sociales, las imágenes del show se viralizaron con comentarios hablando de lo demoniaco que se vio todo.

Y es que lo que vimos en la pasarela de Matières Fécales no se parecía a nada que estemos acostumbrados a ver en moda. Modelos con maquillaje extremo que hacía ver los ojos gigantes, piel pálida casi fantasmal, prótesis que simulaban cirugías fallidas, máscaras hechas con billetes, guantes llenos de perlas y siluetas que distorsionaban el cuerpo humano. Incluso hubo colaboraciones con Christian Louboutin en zapatos que parecían extensiones inquietantes de las piernas.
Lee también: ‘Siento que todos me odian’: Qué es la disforia sensible y por qué sentimos todo tan personal
Para muchas personas, las imágenes de Matières Fécales parecían sacadas de una pesadilla o de algún tipo de ritual extraño. Pero en realidad todo esto fue completamente intencional.

Los diseñadores explican que la colección es una crítica directa al 1% más rico del mundo, a la obsesión de la élite con el dinero, la inmortalidad y una belleza cada vez más artificial. Las prótesis grotescas y los cuerpos deformados representan justamente eso: una humanidad que se transforma y se vuelve alienante cuando el poder y el lujo lo consumen todo.

Y en un momento cultural como el actual, donde los documentos, testimonios y archivos relacionados con figuras como Jeffrey Epstein siguen generando conversación sobre los excesos de ciertas élites, la crítica se siente todavía más fuerte. La colección no buscaba ser bonita ni conmovedora. Su objetivo era provocar incomodidad, obligarnos a mirar algo que normalmente preferimos ignorar.
El arte no siempre está hecho para gustarnos. A veces está hecho para inquietarnos, cuestionarnos o incomodarnos. Y la moda, al final, también es una forma de arte.
