– No quiero que me toques, vete de aquí.
– ¿Qué te pasa? ¿Por qué me hablas así?
– Porque no te quiero ver, me lastimaste.
– ¡Estás loca!
Una relación es una unión en la que el respeto y la comunicación son primordiales, sí, puede haber conflictos, sin embargo, no tan graves como para no solucionarlos o como para que rebasen límites que cualquier ser humano merece, como el no ser ofendido o juzgado. Las “bromas”, los “chistes”, los “empujones” no son parte del amor verdadero; no son jugueteos y mucho menos son muestras de cariño, eso es violencia, y una que puede volverse sumamente peligrosa.

Esta violencia que, por desgracia, ha sido bastante “normalizada” está cuando nuestro novio (pareja, ex, amigo con derechos, lo que sea) nos dice que estamos locas. No importa lo que hagamos, digamos, pensemos, o cómo nos expresemos, para él su justificación a cualquiera de nuestros actos es: que estamos loca. Y lo peor es que esta frase siempre es tomada como una “bromita” o algo tan insignificante, sin embargo, debemos saber que no lo es. No, no es un juego; no es una broma y tampoco es una palabra inofensiva.

No estamos locas por decir ‘no’, no estamos locas por decir lo que sentimos, no estamos locas por expresar lo que pensamos. ¡No, no estamos locas por ser mujeres! No estamos locas por enojarnos, por llorar, por reír, por brincar; no estamos locas por amar. ¡NO, NO ESTAMOS LOCAS! Nosotras podemos hablar y sentir lo que queramos; todas las personas se quejarán de ello, y sin importar lo que creamos, pensarán que estamos locas.

Es un comentario que escuchamos más de lo que quisiéramos y es considerado como algo sumamente normal, incluso por nosotras mismas, porque –la sociedad, la familia, la televisión, la cultura– nos han hecho creer que nosotras, las mujeres, estamos locas. No podemos permitir que nos sigan llamando así sólo para contradecir nuestra argumentación y dejarnos sin ningún tipo de credibilidad porque los verdaderos locos, según el reduccionista concepto social, están fuera de la realidad.

Es una excusa cobarde con la que se protegen y nos quieren hacer creer –convencer– de que nosotras somos las que estamos mal; buscan defenderse poniendo en duda nuestra salud mental, incluso jugando con ella y eso, amiga, es un recurso sumamente cruel y bajo. Es ruin, es terrible y no, no está bien. Quien se atreva a decirnos que estamos locas es porque no es capaz de aceptar sus responsabilidades, los errores que ha cometido y no porque de verdad lo seamos.

Y es que el “estás loca” está tan normalizado que nosotras nos convencemos de ello, sobre todo si amamos mucho a la persona que nos lo está diciendo y le creemos, y no está bien, es hora de que pongamos un alto. Es hora de que no permitamos nunca más que ésta sea una excusa para tapar lo que nos está molestando, o una para que nos quedemos calladas o una para no reclamar lo que deseamos.
No, amiga, no estamos locas. Estamos lo suficientemente cuerdas para no quedarnos calladas nunca más.
VER MÁS:
10 señales de que tu pareja te está manipulando.
Cómo detectar que tienes un noviazgo con violencia.
5 frases que crees que son románticas pero demuestran que hay violencia en tu relación.
