Después de tantas juntas, pendientes infinitos y el clásico “¿ya comiste?”, una buena comida puede sentirse como un abrazo merecido. Y como decía: cancelen las pipshas porque llega una opción más que merecida para nosotros, los Godínez.
Carajillo viene a recordarnos que sí podemos consentirnos sin culpa (y sin quemarnos la quincena).
Todo empezó cuando el chef ejecutivo de Carajillo, Juan Arroyo, caminaba por Polanco, una de las zonas más caras de la CDMX, pero también de las más llenas de oficinas y notó algo: la mayoría de los restaurantes están vacíos entre semana.
“No es que no haya gente, es que los precios no son para quien trabaja diario”, nos contó en entrevista.
Y de esa observación nació el nuevo menú de Carajillo: una propuesta pensada no solo para quienes buscan experiencias gastronómicas creativas, sino también para quienes quieren comer rico, en un lugar lindo, sin romper el cochinito.

Comida con alma, sabor casero y alma foodie
El nuevo menú —ya disponible en todas las sucursales de CDMX y próximamente en el resto del país— es un homenaje a los sabores tradicionales de la cocina mexicana, pero con el sello innovador y divertido que distingue a Carajillo.
Hay cazuelas de mole almendrado, albóndigas de short rib, tacos campechanos, gobernador, tartares y aguachiles servidos con fuego o en copas congeladas. Todo, con porciones que te dejan elegir cuánto quieres gastar… y cuánto te quieres apapachar.
“Puedes comer muy bien por menos de $500 pesos”, explica el chef. “Hay platillos desde los $280, como las bolitas de queso con un refresco, hasta cazuelitas o tacos gourmet. La idea es que tú decidas cómo comes, sin que eso afecte la experiencia”.

Un menú que también se graba
Pero Carajillo no sería Carajillo sin ese toque que invita a sacar el celular. El nuevo postre, Flan Art, convierte un clásico en una experiencia interactiva: llega a la mesa con un péndulo lleno de salsas de colores que tú mueves para “pintar” tu plato. ¿Un flan que también es una obra de arte? Exactamente.
Además, la coctelería sigue siendo un espectáculo aparte, con tragos que se encienden, se ahúman o se sirven en formas inesperadas, siempre pensados para sorprender.

La experiencia completa, pero para todos
Esta nueva etapa de Carajillo es una apuesta por hacer la gastronomía de autor accesible, sin perder la experiencia que lo ha convertido en uno de los restaurantes favoritos de quienes buscan salir de la rutina.
“Estamos pensando en la gente que no teníamos”, dice Juan. “Y en quienes trabajan cerca, que pueden venir, comer delicioso y pasarla increíble sin que eso signifique un gasto enorme”.
Así que si ya no puedes con el combo oficina + app de comida + escritorio, date el gusto. Porque sí: trabajamos un montón, y una comida rica también es una forma de cuidarnos.
