Llega un momento en que todos tenemos que crecer, el encanto de ser un simple estudiante se aleja cada vez más de nuestra vida y el momento crucial de elegir una carrera llega para convertirse sólo en una presión que después evolucionará para transformarse en proyectos finales, prácticas profesionales, servicio social, exámenes, noches sin dormir, entre otras particularidades que involucra el estudiar una carrera profesional.
En un intento vano por no hacernos sufrir tanto, los profesores se involucran más, nos hacen notar nuestras habilidades y descartar aquello para lo que no somos buenos. Orientación vocacional, cursos de preparación, platicas, visitas guiadas, folletos al por mayor que intentan convencernos de que cumplimos el perfil para prepararnos con ellos, esto y más forma parte de esa nueva etapa que sabemos será inolvidable y aterradora.
Tomar una decisión para algunos no es sencillo, los temores se interponen e incluso, comenzamos a desconfiar de nuestras habilidades. Miles de pensamientos inundan nuestra cabeza, pero sabemos que es importante no precipitarnos. Si te encuentras en esta etapa y necesitas ayuda para tomar una decisión, te compartimos un listado de temores comunes que debes romper según la profesiones que elijas.
No encontrar creatividad
Carreras como diseño, arquitectura, artes plásticas o visuales, requieren una cierta habilidad para dibujar que puede llegar a atormentar muchas personas. Si en tus intereses se encuentra alguna de estas disciplinas y a lo largo de tu vida no se te dio mucho el dibujo. Ten en cuenta que ésta es una habilidad que puede desarrollarse si realmente es lo que te interesa.

No toleras la sangre pero quieres ser médico
El conflicto con la sangre lo padecen irónicamente muchas personas cuyos intereses oscilan en profesiones como la medicina, odontología o veterinaria. Es normal, muchas de las clases pueden ser realmente impresionantes, pero sólo hay una forma de superar los miedos y es enfrentándolos.

El campo laboral está saturado
Comunicación y Derecho, entre otras, son algunas de las licenciaturas con mayor demanda y suelen generar miedos como el hecho de no encontrar trabajo. A pesar de que esto en realidad es cierto, las posibilidades existen y siempre se tiene la alternativa de poder iniciar algo propio. Si es tu pasión no te alejes de ella, enfócate en prepararte como es debido y deja que todo fluya.

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No ser bueno en matemáticas
Para algunos las matemáticas son un deleite y para otros un verdadero sufrimiento, pero si de algo puedes estar seguro, es que el secreto consiste únicamente en poner atención y practicar. Ser bueno o no con los números, es una elección. Si te interesa alguna ingeniería u otro tipo de alternativas lo mejor que puedes hacer es no desanimarte.

“La vida es demasiado corta para dejarnos carcomer por los miedos“.
Jamás tendrás presupuesto
En áreas más relacionadas con el arte como la cinematografía, el presupuesto y los contactos siempre es un tema. Sin embargo, actualmente existe una amplia gama de posibilidades que otorgan a los que participan, becas y patrocinios que pueden serte de utilidad para cumplir tus sueños. Películas como Tangerine de Sean S. Baker fueron filmadas con un iPhone 5S y poco presupuesto. No hay pretextos.

Escribir un libro es muy difícil
El arte de escribir es complicado, sí. Pero al igual que habilidades como el dibujar, ésta también puede trabajarse. Sólo debes estar consciente de que todos comenzamos desde abajo y la practica será tu mejor aliada. Si te interesan profesiones como el periodismo, la literatura, letras o filosofía, será mejor que comiences a escribir para no dejarlo nunca.

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No ser sociable
Si hacer amigos no es lo tuyo, quiere decir que sólo te hace falta un poco de confianza. Las historias y aventuras que puedas encontrar y vivir cuando aprendes a expresarte y a escuchar a la gente, son infinitas. No te cierras y quizá puedas convertirte en un excelente RP, actor, interprete, comediante y la lista puede continuar…

El miedo a lesionarte
Si a lo largo de tu vida desarrollaste una amor por los deportes. Las lesiones y la posibilidad de que tu carrera termine por esta causa, tal vez pasen por tu cabeza. Existen muchos caso de éxito en esta área y la única forma de saber si podrás o no ser exitoso es arriesgándote.

“Películas como Tangerine de Sean S. Baker fueron filmadas con un iPhone 5S y poco presupuesto“.
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La carrera no está en tu país
El apego nunca nos lleva a nada bueno y, si la carrera que te gusta no se encuentra en el país, qué mejor forma de desarrollarte y alcanzar tus sueños que viajando y conociendo nuevos lugares, costumbres y personas. Este será el menor de tus males, sólo tienes que acostumbrarte y aceptar los cambios.

La vida es demasiado corta para dejarnos carcomer por los miedos. La universidad, es una de las mejores etapas de la vida. Aprenderás cosas que son de tu interés, odiaras otras que no, te divertirás a costa de tus maestros y habrá algunos otros que admirarás por sus conocimientos. Son muchos los momentos que te esperan, pero nada de esto tendrá el sentido correcto si te alejas de lo que te gusta por temores absurdos. Desfronterízate, confía en ti mismo y haz de tu carrera la mejor experiencia.
