Si tu actividad favorita en el mundo es viajar, seguro entenderás que llevarte un pedacito de cada lugar es casi imperativo. Compras un souvenir, una camiseta, un llavero, un muñequito, etc., pero llega un momento en el que miras ese mueble en tu casa donde llegas y colocas cada objeto que has adquirido y tienes una montaña de recuerdos que, a decir verdad, no sabes por dónde llegaron. Hay peluches que no recordabas, llaveros ochenteros, camisetas de otras tallas, gorras de colores y hasta joyería de conchitas que nunca penaste comprar.
¿Cómo es que todo eso llegó ahí? Seguramente adquiriste cada objeto cuando estabas cegado por la belleza del lugar que visitabas. Tal vez Zihuatanejo, Colima y Querétaro te tenían tan enamorado que quisiste llevarte todo en un sólo viaje y entonces, en aquella montaña de cosas, hay objetos impensables como botellas con agua, otras con arena y un montón de cosas tan raras como tus recuerdos de ellas.

¿Por qué seguimos haciéndolo? Llevarse un recuerdo del lugar que visitas debe ser un recordatorio de los buenos momentos que viviste ahí, algo que te sea útil y que sabes que usarás continuamente. Por ello te dejamos una lista de lo que nunca deberías comprar cuando sales de viaje ya que es innecesario, poco viable y hasta inútil. No llenes tu maleta de cosas sin sentido, mejor ocupa los espacios para los mejores recuerdos y deja un lugar libre para los momentos venideros.
Comida para llevar
A veces, con tal de llevar un poco de tradición a tu familia y amigos, decides comprar comida y algunos bocadillos. No está mal; sin embargo, estar cargando por todo el lugar chorizo, tortillas o frutas típicas es algo incómodo para ti y los que te rodean. Está bien si lo adquieres segundos antes de abordar tu regreso, pero llevar los alimentos contigo puede hacer que caduquen por las condiciones del viaje. En su lugar, puedes adoptar recetas y una vez en casa, las reproduces con los ingredientes que tengas a la mano.

Mascotas
Adquirir animales en otro lugar puede ser conflictivo al momento de regresar ya que el trámite en aeropuertos y terminales es engorroso y peor aún, si adquieres animales de manera ilegal, como tortugas, iguanas o cualquier especie que no se considere doméstico o en peligro de extinción. Comprar especies prohibidas es un delito y hacerlo en un lugar ajeno al tuyo podría meterte en graves problemas.

Botellas de arena, conchitas o agua de mar
Es lo peor que puedes comprar. Las personas del lugar juntan arena, agua del mar y conchas que recolectan y las meten a botellas de pet, sencillo. Algo que puedes hacer tú mismo, pero ¿cuál es la finalidad? Ninguna, aceptémoslo. Sólo sirve par tenerla como un recuerdo que nunca vas a volver a usar o ver. El agua se evapora y la arena, si se derrama, es difícil de recoger. ¿De verdad necesitamos gastar en un pedazo de tierra y agua?

Piedras o cualquier objeto con el nombre del lugar
Hay personas que con tal de comercializar lo más que pueden su sitio turístico, usan hasta lo impensable. Una piedra del lugar con tu nombre y el del sitio puede ser un buen comercio, pero ¿quién quiere una roca que diga “Cancún” escrito con pintura inflable? Nadie. Es un souvenir sin sentido.

Camisetas mal impresas o con diseños que no tienen qué ver con el lugar
Llevar en la playa las camisetas que tienen el cuerpo de un hombre musculoso, o las que dicen el nombre del sitio con faltas de ortografía, no son más que dinero desperdiciado. Llevarse una camiseta de colores fluorescentes o con un bordado que no está ni siquiera bien cosido, son las peores . Hay camisetas con diseños originales y colores en tendencia, basta con buscar un poco más.

Adornos que nunca usarás
Plumas, encendedores, ceniceros, figuritas de porcelana y moldes de silicón. Todos iguales con serigrafías que no duran mucho tiempo. Las plumas se secan, al encendedor se le agota el gas y terminas arrumbándolos por ahí, con suerte. Los más desafortunados terminan en la basura y sin nadie que les haga caso. Evita contaminar la ciudad y dale un mejor uso a tu dinero. Pueden ser recuerdos baratos, pero no tienen un tiempo de vida largo.

Plumas y llaveros con tu nombre
Sucede lo mismo que con el punto anterior. Las plumas se secarán y las dejarás abandonadas por ahí, los llaveros ni siquiera serán parte de tus llaves porque llevar a todos lados un colguije que dice “recuerdo de Ixtapa” y abajo tu nombre no es precisamente lo que más deseas en la vida. Definitivamente, debes evitarlos.

Ropa o accesorios que no volverás a usar
A veces, con tanto calor o frío que hace en un lugar, compramos un suéter o una playera típicos del contexto, pero regresando a la ciudad no lo usarás de nueva cuenta. Ocurre lo mismo con los sombreros o las gorras, no te gustan, pero el Sol o el aire son tan intensos que los adquieres para sobrevivir. Lo mejor es que te informes sobre las condiciones climáticas previo a tu viaje y empaques lo que creas que te ayudará y que sea por gusto propio, más que por necesidad.

Artesanía falsa
Desafortunadamente, en muchos sitios turísticos, las maquiladoras han llegado a suplir la mano indígena con máquinas y piezas en serie, lo que genera mucha “artesanía” y productos típicos y al comprar no sabemos exactamente de dónde proviene la pieza. Lo mejor es comprar a los locatarios que observes que trabajan al momento, no en locales establecidos en donde los vendedores no las realizan. Apoya el comercio local, pero ten el ojo alerta.

Deja todo souvenir que no necesites. No hay razón para gastar dinero y espacio en objetos que se irán acumulando en una montaña de olvidos. Si quieres comprar recuerdos, lo mejor es que acudas con artesanos del lugar o compres artículos que en verdad usarás y que sabes que las personas a las que les llevarás un regalo, igualmente, lo usarán.
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Si estás dispuesto a viajar, hazlo con tu pareja a estos destinos que sólo disfrutarás con él/ella. De igual modo, puedes visitar estos sitios con tus mejores amigos si sólo quieres diversión.
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Referencias
Viatge
Donde Viajar
