Un viaje a Las Hadas: la magia de Manzanillo y su hotel de ensueños

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por enero 22, 2023
Un viaje a las hadas: la magia de manzanillo y su hotel de ensueños
Un viaje a Las Hadas: la magia de Manzanillo y su hotel de ensueños

1597221909715 cronica viaje a manzanillo. 001 - un viaje a las hadas: la magia de manzanillo y su hotel de ensueñosCuando me dieron la noticia de que saldría de viaje me emocioné mucho, creí que no volvería a pasar, al menos, en el resto del año. Manzanillo será el destino, me dijeron. No conocía así que más emoción sentí, felicidad incluso; por salir, tomar aire fresco, conocer otro rincón escondido de mi país. Será un viaje fabuloso, pensé. También me daba mucha curiosidad cómo sería la “nueva normalidad” en el turismo, en los lugares que asistes para desconectarte de todo, relajarte y pasarla bien. Cómo sería el uso del cubrebocas en la playa, o el gel antibacterial en cada rincón del hotel; cómo estaría equipado el personal y cómo serían los momentos en la alberca o en las canchas, o en otro espacio “saturado”. No me angustiaría por eso, mejor. Estaba muy emocionada por viajar.

5 de la mañana era la cita en el aeropuerto, todavía no amanecía cuando salí de casa. Al llegar, todas las personas portaban cubrebocas –qué raro no poder ver la cara de nadie, ni leer sus gestos, ni ver sus expresiones– caminaban con miedo y paso apresurado; en los asientos, estaban alternados uno y uno para mantener la famosa “sana distancia” y había personal tomando temperatura y dando gel antibacterial en todo momento. Acepto que fue una gran organización y la verdad es que me hicieron sentir tranquila en un lugar que es demasiado concurrido.


1597221342959 captura de pantalla 2020 08 12 a la(s) 3. 34. 54 - un viaje a las hadas: la magia de manzanillo y su hotel de ensueñosEsta foto fue tomada por Laura Rivera con cámara GoPro

Subimos al avión… un viaje corto, cómodo y tranquilo con la aerolínea Aeromar. El despegue es mi parte favorita de volar; sentir cómo el avión se eleva y entonces la ciudad comienza a parecerte lejana, o pequeña, o inalcanzable pero luminosa y a la vez increíble. Fue un viaje diferente, es cierto, pues ahora no compartes con nadie la hilera de asientos y tampoco puedes quitarte la mascarilla a menos que sea para beber agua o comer el bocadillo que te proporcionan. No fue incómodo, sólo distinto. Tanto el personal del avión como los compañeros de vuelo, fueron sumamente cuidadosos con las medidas de sanidad. Se llevó al pie de la letra el protocolo y sentí mucha paz al ver cómo nos cuidábamos entre todos.

Al llegar a Colima, sentí el cambio de clima. Lo necesitaba, pensé. Sentí cómo la brisa de aires distintos tocó mi cara y junto con ella el calor de playa que tanto extrañaba. El encierro me estaba dejando pálida, igual necesitaba un poco de sol… y bronceado. La gente fue amable desde que llegamos, muy cálidos y muy cordiales. El destino al que llegamos era fantástico, Comala, me gusta visitar los lugares que leo en los libros o que veo en las películas. Un pueblo tranquilo, lleno de paz y de aire puro; uno en el que el aroma a café sale hasta de los árboles y de sus fuentes, incluso de su kiosco del centro.


1597221188443 captura de pantalla 2020 08 12 a la(s) 3. 28. 30 - un viaje a las hadas: la magia de manzanillo y su hotel de ensueñosEsta foto fue tomada por Laura Rivera con cámara GoPro

Tuvimos nuestro primer desayuno en el restaurante El Charco de la Higuera, ¡riquísimo! Se notaba que era un lugar con mucho por contar, camino al baño encontré enmarcada una hoja del periódico El Padre Cobos que decía: ¡Dichosos colimenses! Ellos son los que han encontrado la cuadratura del círculo, el movimiento perpetuo y la piedra filosofal: esto es: la felicidad sobre la tierra. Entonces supuse que estaba en el paraíso, o algo parecido a él.

La hora de la comida fue en el restaurante más maravilloso que nunca había estado antes, tenía una vista preciosa. Color verde, árboles y el cielo que pintaba a su favor. No paraban de hablar de que, desde ahí, podía verse el volcán pero que por el “mal” clima estaba escondido, la verdad es que no tenía conflicto, yo me sentía feliz con lo que mis ojos veían. La naturaleza en su máximo esplendor. Tan palpable, tan cerca de mí. Respiraba un aire fresco y puro, el aire de Colima. El Jacal de San Antonio, se llama. Comimos delicioso, cara a cara con otros, platicando y disfrutando de la vida en la que nos quedamos atrapados hace unos meses atrás.


1597220623575 3hhh - un viaje a las hadas: la magia de manzanillo y su hotel de ensueñosEsta foto fue tomada por Laura Rivera con cámara GoPro

Luego de una gran comida nos dirigimos hacia Manzanillo, próxima parada Hotel la Hadas By Brisas. Mágico y misterioso lugar, al llegar tienes la impresión de estar en los países antiguos con su arquitectura arábica, torres blancas que te hacen soñar con Roma o con Egipto, y una energía que te da la paz que tanto has buscado en un lugar de ensueños.


1597251211607 viaje a manzanillo 1 - un viaje a las hadas: la magia de manzanillo y su hotel de ensueñosEsta foto fue tomada por Laura Rivera con cámara GoPro

Nos esperaba un día largo al amanecer, por lo que la cita fue temprano y teníamos agendado un circuito deportivo que hacía parte al golf, tenis, futbol y, por supuesto, mis dos pies izquierdos para los deportes. Soy malísima pero no iba a perderme la experiencia por nada. Tomé la raqueta e hice lo que pude, tomé el balón e hice lo que puede, tomé el palo de golf e hice lo que pude. Mis tiros no fueron muy buenos pero la pasé muy bien, por un momento olvidé los problemas a los que el mundo entero nos estamos enfrentando, olvidé el ajetreo, el trabajo, me olvidé, incluso, de mi torpeza con las pelotas. Disfruté de cada momento, la pasé inmensamente bien.


1597220632714 4hhhh - un viaje a las hadas: la magia de manzanillo y su hotel de ensueñosEsta foto fue tomada por Laura Rivera con cámara GoPro

Hice un gran equipo con Laura, mi compañera de trabajo. Este viaje, más que hacerme feliz, también me estaba regalando a una nueva amiga. Ambas íbamos a trabajar pero nunca creímos que éste nos uniría y crearíamos un lazo en tan poco tiempo.

El director del Hotel Las Hadas, Ángel Sarmiento, nos regaló un reconocimiento por haber sido todos unos deportistas en las canchas. Un detalle que, sin duda, marcó la diferencia y nos hizo sentir parte de algún tipo de juegos olímpicos o algo así. El último trofeo que imaginé tener en la vida era de algún deporte porque, en serio, soy pésima. Éramos mis piernas torpes, mi mochila súper cómoda en la que llevaba todo lo necesario para la acción (les dejo fotito y el link si quieren una igual) y mi GoPro que registró hasta la peor de las vergüenzas que viví en ese instante.

1597251164460 gopro viaje a manzanillo 1 - un viaje a las hadas: la magia de manzanillo y su hotel de ensueñosFoto por Laura Rivera que me acompañó en esta aventura

En nuestra primera tarde libre Laura y yo bajamos a ver el mar; la arena era entre gris y el color con el que la conocemos, fina y suave donde tus pies se sumergen y el cansancio queda eliminado. El sol era intenso, pero mi felicidad era más, así que mi piel rojiza terminaba sobrando. El mar era claro, como si nada lo dañase y, hasta lo más lejano de él, se tocaba con el cielo. Y es exactamente ésa mi parte favorita de ir a la playa: observar el límite –si es que lo hay– donde el arriba y el abajo se vuelven uno, una sola línea que se complementa.

1597251175775 gopro viaje a manzanillo 2 - un viaje a las hadas: la magia de manzanillo y su hotel de ensueñosFoto por Laura Rivera que me acompañó en esta aventura

Si todo lo anterior suena como si estuviera en el paraíso, el sábado fue mi día favorito. Empezamos el día en la alberca y después comimos en la Suite Bo Derek. Sí, la de la actriz. Luego fuimos a arreglarnos porque teníamos agendada una cena en la playa, nunca había tenido una así que estaba muy sensible, emocionada es decir. Así que Lau y yo fuimos a vestirnos y arreglarnos para la ocasión. Fue fácil elegir entre falda o vestido, la verdad es que quería estar lo mejor posible para tal momento porque nunca había vivido algo igual.

1597222284545 captura de pantalla 2020 08 12 a la(s) 3. 50. 30 - un viaje a las hadas: la magia de manzanillo y su hotel de ensueñosFoto por Hotel Las Hadas By Brisas

Me imaginaba una cena convencional con mesas en la arena, pero desde que llegamos al punto de encuentro todo fue una bomba de sorpresas. Nos vendaron los ojos para llegar al lugar, más que los nervios por tropezar, yo quería ver qué hermosura nos esperaba. Sólo sentí la arena en mis pies y desde ahí todo era maravilloso, caminamos unos cuantos metros, quién sabe cuántos exactamente y nos sentamos unas sillas altas. Pidieron que nos quitáramos los antifaces y estábamos en medio de luces y, claro, del mar, ése sólo fue el coctel, lo mejor vino después. Tata y Nana nos esperaban para curarnos de todo mal, limpiarnos de las malas energías y protegernos de éstas por medio de un ritual maya que transmitía calma. La verdadera cena estaba a unos pasos más adelante, dentro de la arena, sí, dentro de ella. Algo totalmente diferente a lo que imaginas cuando te dicen que cenarás en la playa.

Un cuarzo nos llamaba en medio del pedazo en el que estábamos. Lo tomamos con nuestras manos y cada uno dejó ahí su energía, seguramente inmensa, vibrante y brillante. Lo hicimos nuestro, lo hicimos personal e íntimo. Le pedimos a la Tierra, a los abuelos y a la fuerza del mar que nos protegieran de todo mal, que aliviara nuestro cuerpo pero más nuestra alma. Una experiencia única, llena de amor y de vibra bonita para todos los que la vivimos.

1597220766844 - un viaje a las hadas: la magia de manzanillo y su hotel de ensueñosFoto de Hotel Las Hadas By Brisas

Después vino el baile, claro, tenía mucho tiempo que no la pasaba así de bien; de nuevo me sentí libre y llena de energía, el confinamiento quedó en el olvido, esa noche era mía, era de todos los que estábamos ahí. Era del Hotel las Hadas, de su personal, de sus torres blancas, de todos los que hicieron posible tan grato viaje; era del mar, del cielo, del aire y de la tierra. Era de todos y de todo menos del confinamiento, o de un virus mundial, o de algún caos. Era una noche alegre, libre y espectacular.

Si me preguntan si volvería ir a Colima diría que sí; si me preguntan que si volvería ir a Comala, diría que sí. Si me preguntan si volvería a ir a Manzanillo, diría mil veces que sí. Y si me preguntan si volvería ir al Hotel Las Hadas, diría que sí sin pensarlo. Sin duda ha sido una de las mejores experiencias que he vivido y si eso no es felicidad, entonces no sé qué sea. Quiero regresar ahora mismo porque en cada línea que acabo de escribir me transporté a ese fin de semana tan grandioso.

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