En una de las peores películas de la historia reciente del cine de México, “Niñas Mal”, porque sitúan a los personajes dentro de un museo. La historia trata de usarlo como medio para que dos individuos se enamoren, pero fuera de eso revelan la ignorancia y reticencia al conocimiento de las jóvenes “fresas”. No es que precisamente utilizar el medio del museo como una forma de revelar algo más hubiera salvado la película, sino que por lo general no se ve que una cinta mexicana sitúe a sus personajes dentro de un museo, a diferencia de sus contrapartes extranjeras.
Los escritores de las historias usan el arte para hacer que una historia fluya o que un personaje se desarrolle de forma apropiada. Así sea una comedia o un drama, usan metáforas relacionadas al arte, que nos hacen conectar con lo que vemos en pantalla de una forma más fácil. En algunos casos, incluso, el esfuerzo de conectar el diseño de la película con el arte en general que se usará durante ésta, hace que resalte la obra como un conjunto de elementos.
“Ferris Bueller’s Day Off” lo utiliza como forma de mostrarnos la ansiedad dentro del personaje de Cameron mientras la mira tranquila “Una tarde de sábado en la isla de La Grande”, de Seurat. Y “Skyfall”, de la saga de James Bond –considerada la mejor de la historia del personaje– lo usa sutilmente para mostrar el lado oscuro y la debilidad que oculta el agente secreto. Más allá de eso, nos muestra que como individuos que vivimos rodeados del arte no podemos evitar sentirnos atraídos a éste por una relación que creamos dentro de nosotros.
El museo, más allá de facilitar la forma de narrativa por medio del arte, hace que creemos conexiones. Un lugar en el que podemos descubrirnos con cada visita. Nos miramos dentro del arte y dejamos que mire dentro de nosotros. La Ciudad de México está llena de estos pequeños espacios que nos dejan ver más del mundo y durante octubre albergarán grandes exposiciones que nos recuerdan que el arte en México está más presente que nunca, a diferencia de lo que muestra el cine.
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“Otto Dix. Violencia y Pasión” – Museo Nacional de Arte

Podría definirse a Dix como un expresionista pero su pintura va mucho más allá. La crítica de una época marcada por la guerra queda representada en sus creaciones que llegarán a nuestro país en octubre. Esta exposición individual habla sobre los “siglos extremos en Europa” que resultaron en dos guerras mundiales y en la separación de su tierra natal en 1945. Actualmente es uno de los pintores más relevantes y el MUNAL abre sus espacios para conocer más de su genio.
Del 11 de octubre al 15 de enero.
“Siqueiros en la cárcel” – Galería José María Velasco

En la Galería José María Velasco se presentará una selección de la obra original que Héctor García exhibió en ese mismo lugar en los 60. Las imágenes sirven como un registro de Siqueiros en la cárcel de Lecumberri, cuando fue arrestado por su relación con el Partido Comunista Mexicano, para después ser exiliado. La exposición sirve como una retrospectiva del pasado que tiene más relación con el presente de lo que imaginamos.
Hasta el 20 de noviembre.
“Graciela Iturbide, Avándaro” – Museo Universitario del Chopo

Con motivo del 45 aniversario del Festival de Rock y Ruedas, que se llevó a cabo en Avándaro, se exponen una serie de fotografías de Graciela Iturbide acompañadas de videos y diferentes documentos para hacer una retrospectiva de aquel evento que tomó amplia importancia en la historia de la contracultura en México durante el siglo XX. Es la primera vez que este material se presenta para un museo en todos estos años, pero habían sido publicadas en su libro “Avándaro”.
Hasta el 10 de diciembre.
“Soup, Cosmos and Tears” – Museo Universitario El Chopo

Daniel Guzmán presenta esta exposición que busca traer los recuerdos de los tiempos cuando conseguir música y adentrarse en la cultura en México era un asunto complejo, antes de la llegada del Internet. Guzmán hace un compilado de cómics, caricaturas, artículos y fotografías como una forma de representar aquel tiempo que quedó en el olvido, pero que alguna vez fue parte de la cotidianidad del artista.
Hasta el 25 de diciembre.
“Psico-seres de acción onírica” – Museo de la Ciudad de México

El artista Ruben Maya presentará esta instalación en la que reúne esculturas y pinturas de personajes fantásticos y psicodélicos que son acompañados por arte sonoro. Los personajes brillan con su fluorescencia mientras que la atmósfera se mantiene oscura. Maya busca hacer una “reflexión sobre la activación psico-imaginaria de la naturaleza humana, desde la relación de símbolos activos en la mutabilidad del cuerpo y su desarrollo en acciones del sueño cotidiano”.
Hasta el 13 de noviembre de 2016.
“Javier Senosiain. Arquitectura Orgánica” – Museo Nacional de Arquitectura

Esta exposición es más una compilación en la que integrando diseños, fotografías, planos y proyectos vemos toda la carrera de uno de los arquitectos mexicanos más reconocidos de la actualidad. Siendo un creador que sorprende a sus colegas y que plantea preguntas en quien mira su obra, su arquitectura orgánica es algo único que crea un contacto casi sencillo con la naturaleza.
Hasta el 12 de febrero de 2017.
“Arte en LEGO: Un sueño onírico” – Museo del Juguete Antiguo, México

Enrique Tenorio es un artista que durante 12 años se ha dedicado a construir y diseñar a detalle con figuras de LEGO, desarrollando distintas formas que se convierten en su forma de expresión. Utilizando más de 800 mil piezas, se enfocó a construir edificaciones como “El Proyecto Manhattan”, que de una forma cuidada y fluida representan lo que está dentro de su mente. Se expondrán distintas maquetas que muestran las posibilidades de unos simples ladrillos de plástico.
A partir del 17 de octubre.
“Roger Ballen” – FotoMuseo Cuatro Caminos

La obra del fotógrafo sudafricano, mejor conocido por inspirar y ser parte del arte grotesco grupo Die Antwoord se presentará en el FotoMuseo en donde se hará una retrospectiva de toda su carrera. En su arte, Ballen explora y hace crítica de las problemáticas raciales que surgen en África como consecuencia de los años del apartheid, también muestra una separación clara con elementos visuales de las distintas clases sociales. Más que una retrospectiva es una introspectiva a la mente de Ballen y su visión hostil del mundo en el que vivimos.
Hasta el 22 de enero de 2017.
“La Dolce Vita: Héctor García y la Ciudad de México a mediados del siglo XX” – Galería José María Velasco

La referencia a partir del título de la película de Fellini se refiere a la relación que Héctor García tuvo desde pequeño con la Ciudad de México, llamándola su casa, así como Rubini llamaba de la misma forma a Roma. Aunada a la exposición de Siqueiros, la otra colección que se presenta es “Sucedió en los años 50”, que nos permite ver con facilidad el cambio social que tuvo la CDMX en algunos años. La exhibición busca resaltar la importancia de las fotografía de García y cómo se convierten en parte documentada de la historia de esa gran ciudad.
Hasta el 20 de noviembre
“Fernell Franco: Cali Claroscuro” – Centro de la Imagen

La ciudad de Cali, Colombia podría ser la protagonista de esa serie de fotografías de Franco, pero más allá de eso guardó en sus imágenes la vida cotidiana, el paso del tiempo y la intimidad. Usando distintas técnicas analógicas, el fotógrafo ofreció una perspectiva diferente de cómo se percibía la ciudad en el siglo XX. María Wills afirma que su obra es “el retrato sublime de la utopía fallida de los modelos urbanísticos del siglo XX en las ciudades latinoamericanas”.
Hasta el 6 de noviembre
Éstas son solo las destacadas en una lista más larga de exposiciones que se unen al sistema que le da vida a nuestra ciudad. No sólo en los museos hay este tipo de muestras, constantemente se abren distintos espacios como galerías para albergar un poco más de arte. La diversidad de propuestas nos recuerdan que vivimos en una de la época de más alcance para la cultura, y que, aunque el cine mexicano no lo muestre, es una parte demasiado importante en nuestras vidas.
Fuente: MxCity.
