Desde la década de los 60 hasta la fecha, han muerto más de 30 rockstars a causa de los excesos de drogas o alcohol. La cifra crecerá con el tiempo porque quienes se entregan al rock viven –como dice Cat Stevens– en un “mundo salvaje”. El público no tiene idea de los actos sobrehumanos que se realizan en los camerinos o en las fiestas que hacen después de alguna presentación. En estos momentos, los músicos se convierten en aspiradoras humanas que ingieren e inhalan cantidades industriales de estupefacientes. Sí, nadie dijo que ser rockero fuera fácil.
Metallica en el video ‘Whiskey in the Jar’ enseña un poco de lo que ocurre en las fiestas privadas. Ellos están tocando en una casa enorme mientras que un montón de chicas se emborrachan y empiezan a destruir el lugar. Conforme avanza la canción, las acciones de las chicas se vuelven más alocadas y delirantes. Se quitan la ropa en la cocina y comienzan a untarse lo que encuentran a su paso. Se meten a los cuartos a brincar sobre las camas o se tiran en la regadera entre vómito y alcohol.
[Observa los 14 videos de rock más eróticos de todos los tiempo]
Ustedes dirán que todo es actuado y forma parte del show, pero hay otros lugares en el mundo que terminaron igual o peor cuando algún grupo de rock pasó una noche entre sus paredes y dejaron un daño peor que el de un huracán. ¿Quieren saber cuáles son?
–
Hotel Sunset Marquis, Los Angeles

Desde que abrió en la década de los 60, por estar en el corazón de Hollywood, Sunset Marquis ha sido el lugar de descanso de los músicos de rock. Dicen que se podría ver a Jeff Beck en la piscina mientras que Jimmy Page almorzaba y Keith Richards se servía las primeras copas del día en el bar. Por la noche se convertía en un paraíso de drogas y excesos. Eran tan intensos los festejos que, en 1996 David Gahan, vocalista de Depeche Mode, sufrió una sobredosis de speedball (combinación de cocaína y heroína). Su corazón se detuvo por dos minutos hasta que llegaron los paramédicos.
–
Landmark Motor Hotel

Janis Joplin tiene una frase muy famosa que dice: “En el escenario le hago el amor a 25000 personas diferentes. Luego me voy sola a casa”. En cierta medida eso era cierto, pero también una mentira, porque Janis fue de las personas que más disfruto y exploró su sexualidad. Dicen que después de cada concierto su camerino se llenaba de hombres y mujeres para hacer una gran orgía. En el Landmark Motor Hotel vivió algunas de estas celebraciones, incluso hay personas que aseguran la participación de Jim Morrison. De cualquier manera, fue la gloria y la desgracia porque ahí murió de una sobredosis de heroína.
–
Chelsea Hotel, Nueva York

El Chelsea tiene una gran impacto en la literatura y en la música. En sus habitaciones se crearon los mejores libros y se compusieron grandes canciones. Un ejemplo es ‘Like A Drug I Never Did Before’ de Joey Ramone, la cual describe de manera puntual los festines de drogas que ocurrían dentro del lugar. Otra anécdota, un poco más tierna, es la de Leonard Cohen. Él canta en “Chelsea Hotel” que entró al lugar para buscar a Brigitte Bardot, en cambio encontró a Janis Joplin. Ella le dijo que estaba buscando al músico Kris Kristofferson, a lo que contestó Leonard: “Yo soy Kristofferson”. Momento después entraban a una habitación a calmar sus ansias de amor.
–
Andaz West Hollywood

El Andaz West Hollywood es conocido porque en el penthouse los artistas se hospedaban para hacer fiestas privadas y alocadas. Entre las barbaridades que se realizaron aquí fue aventar la batería de Keith Moon (The Who) en un borrachera. Jim Morrison se salía de la ventana y caminaba por la borda del edificio sólo para asustar a los transeúntes, o como cuando Led Zeppelin subieron una motocicleta y destruyeron un piso entero. Hoy ya se reformó el lugar y es un típico y aburrido lugar de relajación.
–
The Cumberland Hotel, Londres

Jimi Hendrix vivió en Londres durante cuatro años, casi siempre en un piso en Brook Street, aunque también pasó tiempo en hoteles de la ciudad. Dicen que Hendrix pagaba una cantidad extra en el Cumberland Hotel para que dejaran pasar a unas cuantas “amigas” a su habitación. Un extrabajador del lugar cuenta que un día Jimi llegó con 10 mujeres y no salieron hasta cinco días después. Así eran sus fiestas. Hoy el hotel tiene una suite dedicada al guitarrista, la cual está pintada con colores psicodélicos y conserva una decoración de vintage.
–
Todos los lugares aún existen y puedes ir a visitarlos. Algunos ya han remodelado sus paredes y el aire es distinto. A pesar de ello, se percibe el espíritu del rock que se resume en música, drogas y sexo. El viaje nunca acaba porque todavía hay bares y otros destinos de Nueva York que vieron nacer una generación punk que puedes visitar.
