Tener mascotas es una de las experiencias más bellas de la vida, sin embargo, hay situaciones que no permiten estar con ellos, son una gran responsabilidad que debe asumirse con cuidado, pues un mal cuidado podría llevarlos a situaciones de riesgo mortales. Ya te hemos hablado sobre el peligro al que se enfrentan cuando viajan en el cargamento de un avión, por eso te decimos qué necesitas para viajar en avión con tu mascota.
Quienes tienen a un compañero de cuatro patas se encuentran con un dilema a la hora de viajar: ¿en dónde dejar a la mascota? Encontrar a un familiar o amigo que lo cuide no es tarea fácil y las guarderías resultan un poco caras y tampoco resultan ser una opción convincente. Puede ser, también, que el viaje sea muy largo o que cambiemos de residencia y la única opción es que viaje con nosotros.
Si tú estás pasando por un momento en el que no sabes qué hacer con las regulaciones y condiciones que debes tener en cuenta, te compartimos algunos consejos que te serán muy útiles.

¿Qué se necesita para llevar a tu mascota en el avión?
Cada país tiene su propia normativa sanitaria, con lo que en cada caso habrá que cumplir lo que cada una pide, pero comúnmente incluye lo siguiente:
- En general, todos piden una cartilla de vacunación de un laboratorio reconocido y presentar el certificado oficial por un veterinario matriculado.
- Hay países que también exigen implantar un microchip que funciona como un sistema único de identificación internacional que cumpla con las normas ISO 11784 -11785 y se aplica mediante una inyección.
- Realizar desparasitación interna y externa.
- Si el viaje es al extranjero se necesita un certificado zoosanitario para exportación emitido por la SAGARPA.
- Antes de comprar el boleto, revisa los requisitos y recomendaciones para viajar con perro en avión en la web de la aerolínea, pues estos varían.
Estos trámites suelen demorar bastante, por lo que te recomendamos hacerlo con tiempo, mínimo unos 3 meses antes del viaje.
¿Cabina o bodega?
Cada aerolínea tiene su normativa. Algunas permiten llevar mascotas en cabina si el combo de la mascota y su transportadora no sobrepasa el peso estipulado por cada aerolínea, que varía entre los 5 y 10 kilos. Los costos por llevar una mascota en el área de equipaje o en la cabina varían según la aerolínea. La transportadora debe ser de un material rígido y lo suficientemente grande para que el animal pueda recostarse, ponerse de pie y quepa holgadamente. El animal en su transportadora debe colocarse debajo del asiento de adelante, por lo que deberás comprender que sólo los perros de tamaño pequeño tendrán esta ventaja.

Animal de soporte emocional
Algunas aerolíneas, dependiendo de la distancia del vuelo, peso o políticas, sólo trasladan mascotas en bodega. Si de verdad necesitas que tu mascota viaje a tu lado, puedes solicitar que viaje como ‘animal de soporte emocional’. De acuerdo con Inés Peluffo, responsable de Comunicación, Prensa y Afiliados de TurismoCity, es necesario cumplir todos los requisitos como si viajara en bodega y, adicionalmente, mostrar una carta de un profesional que explique que necesitas a tu mascota a tu lado por algún problema emocional o de salud mental, y firmar unos papeles donde aseguran que no es agresivo y no representa un riesgo ni amenaza para otros pasajeros.
En ambos casos, tanto cabina como bodega, hay políticas definidas por la Asociación Internacional de Transporte Aéreo (IATA) en cuanto al nivel de presurización y temperatura en la cual deben viajar las mascotas que todas las aerolíneas deben cumplir para asegurar la seguridad del animal.
¿Qué animales no pueden viajar en bodega?
Se aconseja no transportar ningún animal que esté en las siguientes condiciones:
- Animales heridos o que sufren una debilidad fisiológica o problemas patológicos.
- Hembras preñadas que hayan superado el tercio del período de gestación esperado.
- Hembras que hayan parido dos semanas antes del traslado.
- Cachorros menores a las 15 semanas.
- Perros y gatos braquicéfalos (de nariz chata), ya que corren un mayor riesgo de sufrir golpes de calor y trastornos respiratorios ante el estrés.
- Animales obesos.
- En caso extremo, pueden hacerlo acompañados de un veterinario especialista.
Otras recomendaciones
- Elegir vuelos directos, por razones obvias: menos cantidad de horas de vuelo y evitar tener que mover a la mascota de un avión a otro en la escala. Los animales suelen sufrir mucho los momentos de despegue y aterrizaje del avión.
- Elegir vuelos en horarios que coincidan con la rutina del animal.
- La época del año por las temperaturas y humedad en los aeropuertos.
- Se recomienda no darles sedantes: por cuestiones de salud, los especialistas aconsejan evitar los sedantes, ya que reducen la habilidad para responder al estrés durante el vuelo, además de que los efectos secundarios pueden ser potenciados por el ambiente presurizado, como por ejemplo la baja de presión sanguínea y pueden tener consecuencias graves.
- Llevarlos en una buena transportadora: las mejores son las de plástico rígido y deben tener suficiente espacio como para que la mascota pueda girar, sentarse y recostarse. Las medidas deben ser proporcionadas por el veterinario de acuerdo a la longitud, anchura y altura de la mascota en base a lo estipulado por IATA. Además, debe tener ventilación en tres de sus lados y en la parte superior, la puerta tiene que ser de metal y debe estar unida con tornillos y tuercas (nunca de plástico). Mira las opciones en este enlace de acuerdo al tamaño de tu perrito.
- Acostumbrar a la mascota a la transportadora antes de viajar, para que no se sienta tan incómodo llegado el momento.
- Coloca una manta con olor familiar y algún juguete conocido que ayude a tranquilizarlo ante la situación de estrés.
Como verás, no es tarea fácil, pero si te toca viajar con tu mascota en el avión, lo más importante es cumplir con todas las normas sanitarias y hacer que el viaje sea lo menos estresante posible para tu lomito peludo y si viajan en auto considera una mochila portadora de mascotas con rejilla como esta.
