Alejandro Misteró: orgía de sentidos

Alejandro Misteró: orgía de sentidos

Por: @ananda_watanabe -


“La cámara y la lente son extensiones de mi ojo; la fotografía y el corto cinematográfico son extensión de mi memoria; la música extensión de mi espíritu. Juntos, todos, una orgía de sentidos”.

Alejandro trabaja bajo el pseudónimo de Misteró, un juego de palabras creado por una especie de delirio dionisiaco para crear un festín a los sentidos.

Alejandro Mosteró


Inherente, revela su intención como creador sumergido en la postmodernidad; lo explícito le aburre y lo único que le pertenece son sus pensamientos que envuelve en misterio, desmitificando el pasado pero viviendo el presente sin otorgar mucha importancia al futuro. Crea, poseído mediante lo espontáneo, a musas y sujetos en conjunto con los que interactúa en un juego de conceptos estéticos, en el que sugiere un coqueteo entre la provocación y el deseo.

Misteró son máscaras que se develan en cada una de las diferentes disciplinas que domina. Primero, se encuentra con el sentido latente de transmitir emociones y tensiones a través de la abstracción de la música, constante en varios capítulos de su vida.

fotografías de mujeres


“No puedo forzarme a componer, no puedo tomar el instrumento y hacer algo; ella (la música) se vierte en mí y sale como las flores en Primavera”.



En otro de los niveles de desvelamiento se conforman actividades como la foto y el cine.

Con la fotografía crea aquello que permanecerá por siempre en la estática de un momento; no es la imagen lo que se ve, pues la fotografía siempre tiene una manera particular de escapar a los sentidos. El nivel de profundidad lo encuentra en el registro de una circunstancia, cargando consigo su cámara todo el tiempo.

Una sesión fotográfica no debe de ser producto de la intención. Para él es un ritual trasladar una idea a un espacio concreto, tomando lo que está dado, en potencia para ser y sacarlo de su cotidianidad, para así reproducirlo infinitamente después de su existencia, un sacrificio que celebra con los ojos y avanza en el tiempo. Todo es como un banquete en el que la luz natural funciona como manifiesto de un idealismo con sello romántico, la sutileza de lo natural se vuelca en el espacio que impacta un cuerpo casi como un poema.

Fotografía posmoderna


Tanto en la cinematografía como fotografía, la cámara funciona como una herramienta para trabajar con la luz, el vacío; crear y romper distancias.

A otras imágenes les da vitalidad en movimiento convirtiéndolas en lo que llama “motion haikus": instantes no planeados de la vida cotidiana, un baile del universo que no se repetirá jamás, en el que nada ha sido aterrizado y todo es fugaz.



Su trabajo resulta una orgía de sentidos malintencionados, pues envuelve en la sobre información lo irreal, lo digital y cibernético en una constante contaminación visual en la que ya no hay tiempo para la magia porque los detalles ceremoniales se han descuidado hasta el olvido.  

“Nunca deseamos lo inmediato, nuestro deseo es siempre triggereado por una fantasía”.

Sus estudios en filosofía le dieron forma a la conceptualización de ideas en la continua estimulación de sentidos. Actualmente vive y trabaja en la ciudad de Tijuana, Baja California, donde los estímulos de la ciudad lo inspiran dentro de sus creaciones en diferentes proyectos sensoriales y artísticos.

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Referencias: