Fotografías que demuestran que sólo los mafiosos y las prostitutas son amantes de la noche
Fotografía

Fotografías que demuestran que sólo los mafiosos y las prostitutas son amantes de la noche

Avatar of Alonso Martínez

Por: Alonso Martínez

30 de marzo, 2017

Fotografía Fotografías que demuestran que sólo los mafiosos y las prostitutas son amantes de la noche
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Por: Alonso Martínez

30 de marzo, 2017

 


Más de seis mil personas murieron víctimas del terremoto de Hanshin, Japón, en 1995. Con duración de casi 20 segundos, devastó gran parte del área y se unió a la lista de las tragedias más grandes que haya sufrido el país nipón a lo largo de su historia. Después de que la tierra dejó de temblar, miles de personas aún vivas pedían ayuda, desesperadas. El gobierno, ineficiente ante dicha situación, tardó en ofrecer respuesta para rescatar a dichos individuos, mientras que miembros de la organización ilegal más conocida en la nación –los Yakuza– acudieron de inmediato al área ofreciendo todo tipo de asistencia, convirtiéndose así en héroes inmediatos y en figuras aceptadas dentro de la sociedad después de décadas de ser temidos por todo el pueblo.

Se estima que los Yakuza han existido desde el siglo XVIII. Al inicio eran comerciantes y eventualmente se convirtieron en el grupo mafioso más grande del mundo. Controlan distintos niveles del gobierno, de los intercambios económicos que se llevan a cabo, sin mencionar sus actividades como narcotraficantes. Sin embargo, siempre han sido parte fundamental de la sociedad nipona.

Las fotografías que tomó Watanabe Katsumi entre la década de los 60 y 70 muestran el lado más humano de esos individuos y de sus prostitutas en el distrito rojo de Kabukicho, en Shinjuku, dando un vistazo hacia su mundo simple, el que sólo pocos conocen.

watanabe katsumi noche

Katsumi no se adentró en Kabukicho para convertirse en Yakuza, acostarse con las prostitutas o para revelar la intimidad de los mafiosos. Su único propósito era ganar dinero de la manera más sencilla y eso para él significaba tomarle fotografías a los hombres y mujeres que pasaban por el lugar para que pagaran por ellas. Su interés tampoco era complacer a sus sujetos retratándolos como las figuras amenazantes que parecían, sino en su forma más natural, libres de su etiqueta, listos para la noche y sus pecados. 

watanabe katsumi fotos

La época en la que fueron tomadas las fotografías ha sido percibida de manera muy distinta. Japón en los 60 y 70 suele evocar un tiempo de sofisticación y de reestructuración social. La nación buscaba esperanza y finalmente se recuperaba de los ataques de Estados Unidos, así que se esforzaba por mostrar una visión fresca; ocultaba los rostros que aparecen en las imágenes de Watanabe: individuos con sonrisas en la cara pero sin el glamour o estilo que mostraba hacia el mundo. Personas que no vivían de la manera en que su nación deseaba; espíritus del underground vagando en los pasos de sus antepasados.

watanabe katsumi mafiosos

Pese a lo anterior, los Yakuza y sus empleadas/acompañantes, emanan cierta distinción. Ya sea por sus ropas, su naturalidad o la mirada desinteresada en sus rostros, se asemejan a figuras que hoy se considerarían modelos. Partes de sus vidas son arrebatadas y ahora se mantienen suspendidas en el tiempo. Son jóvenes y felices eternamente.

watanabe katsumi prostitutas

La elección de Watanabe de usar blanco y negro pudo deberse a su extensa falta de dinero para imprimir a color, sin embargo, al mirar el profundo detalle en sus imágenes es claro que todas las selecciones que hizo para crearlas fueron deliberadas. Retira el color haciendo referencia al trabajo clásico de otros fotógrafos que retrataban las fiestas lujosas y los excesos en partes del mundo donde todo parecía más brillante que en ese rincón oscuro de Japón. La oscuridad de sus imágenes adentra al espectador hacia la noches de las que eran dueños esos hombres en busca de poder.

watanabe katsumi libro

Más allá de las poses rudas y los trajes que aún se acostumbran en el grupo delictivo (ahora considerado semilegal) las fotografías muestran el espíritu de la época simple. La vestimenta de las mujeres no es demasiado reveladora y es ejemplo perfecto de la moda en ese tiempo. Algunas prostitutas vestían de manera elegante y revelaban otro sentido Yakuza: la clase. El grupo procura lucir con ropa y estilo de alta costura, mostrar su poder a través de las imágenes. La comodidad que muestran frente al lente de la cámara es parte de lo que los hace tan amenazadores y también de su humanidad.

watanabe katsumi fotografias

La mafia japonesa no es muy distinta a la de otros países. Viven bajo fuertes códigos morales y éticos entre sus miembros. Ese elemento hizo que pasara la prueba del tiempo. La fidelidad de sus miembros, la calidad de su obra y su relación con el pueblo –siempre manteniéndolo protegido de más grandes amenazas– son hechos que los han vuelto inmortales. Las fotografías también le dieron otra vida a quienes aparecen en ella. Ahora son eternos gracias al lente de Watanabe.

watanabe katsumi

El libro donde aparecen estas imágenes se titula "Watanabe Katsumi: Gangs of Kabukicho" y fue publicado hasta décadas después de que fueron tomadas. Son claro registro del grupo y su lado más vulnerable, aquél que apareció la tarde del terremoto de Hanshin para hacer bien a la sociedad que durante mucho tiempo los ha salvado. Demuestran que no son tan diferentes del resto. Después de todo, son parte de la misma nación.






Referencias: