Fotografía

La fotografía en la posmodernidad

Fotografía La fotografía en la posmodernidad

 El novelista austriaco Robert Musil, pudo ironizar acerca de la politización del arte, entendida como un compromiso con la política de los partidos políticos; la política puede “concernir a todos”. […] la obra de arte tiene su motivación inmediata en la necesidad de plantear en un plano esencial esta relación entre el arte de vanguardia y la revolución política. Al mismo tiempo, le sirve a Walter Benjamin como tabla de salvación.

[…] piensa que en la “industria de lo bello” tienen lugar cambios radicales como resultado de las conquistas de la técnica moderna; no sólo en el material y los procedimientos de las artes, sino en la invención artística y el concepto mismo de arte, el cual  está en plena transformación. 

- Bolívar Echeverría

 

Hasta que los artistas tuvieron la necesidad de preguntarse si lo que hacían era arte, surgieron los grandes debates de tener que ubicar la actividad artística dentro de adjetivos necesarios para su propia definición y plantearse asuntos como: la función, técnica, impulsos, estilos, etc. en ese momento siglos de arte se vieron confrontados a sí mismos en una batalla por entrar en los estatutos de estética y belleza junto con todo lo que ya se encontraba clasificado como arte.

La sociedad cambia gradualmente y de forma radical; pero a finales de la década de los 70 hechos como la privatización de la cultura, la crisis del sida y la lucha contra la censura, dieron como resultado “guerras culturales”, obligando a los artistas a buscar nuevas formas de manifestarse, pues en su deseo de llegar a más personas, pudo notarse la incertidumbre que rodeaba su propia producción junto con la necesidad de reivindicar la identidad de la fotografía y del arte mismo.

https://img.culturacolectiva.com/content/2013/02/1-1.jpg https://img.culturacolectiva.com/content/2013/02/03.jpg https://img.culturacolectiva.com/content/2013/02/2-1.jpg


Jorge Ribalta realiza una recopilación interesante en su libro Efecto Real, en el cual, los ensayos han contribuido a ubicar la función de la fotografía y su posición en el ámbito artístico y cultural a partir de la época posmoderna que surge a finales de la década de los 70. Las condiciones descritas por el autor son bajo el término establecido por Benjamín Bucholt “neo-vanguardia” haciendo alusión a las prácticas artísticas surgidas del entonces agitado entorno social y político de los 60, en las que se buscaron alternativas al formalismo institucionalizado, y es precisamente aquí donde tiene su origen el término de posmodernidad.

El hecho político de que EEUU y Gran Bretaña tuvieran partidos conservadores al frente, hizo que los artistas buscaran combatir y contrarrestar los efectos de la neo-conservadora esfera cultural, rechazando la institucionalidad y el elitismo. A partir de los 80 se hace visible, de forma progresiva, la privatización de instituciones culturales. Hal Foster se alineaba con una “posmodernidad de resistencia” que surge como contra-práctica no sólo de la cultura oficial de la modernidad sino también como “falsa normatividad”, interesándose por una deconstrucción crítica de la tradición y de los orígenes y no por un retorno a estos.

https://img.culturacolectiva.com/content/2013/02/4-1.jpg https://img.culturacolectiva.com/content/2013/02/6-1.jpg https://img.culturacolectiva.com/content/2013/02/51.jpg
 

Ante esta situación, los intelectuales de resistencia utilizaron los nuevos medios para hacer sus propuestas escribiendo una serie de ensayos, puestas en escena, fotografías, combinaciones de texto con imágenes, apropiaciones y fotomontajes donde hacen evidente los estereotipos que poco a poco tomaban fuerza, abogando por la autenticidad y la originalidad. Pero era insuficiente limitarlo, pues el mercado artístico perdía, cada vez más, la distinción entre la baja y alta cultura y en ese momento era cada vez más difícil separar las cuestiones económicas.

https://img.culturacolectiva.com/content/2013/02/8.jpg https://img.culturacolectiva.com/content/2013/02/7.jpg



Esta posmodernidad de resistencia se puede entender como una continuación de tradición de pensamiento político de izquierda. Por otro lado, Walter Benjamín es una referencia fundamental en el discurso de la posmodernidad; su tesis sobre la pérdida del aura en la obra de arte y el impacto de la reproducción masiva es crucial, pues bajo una sociedad de capitalismo avanzado se puede encontrar una explicación a la atención de la fotografía dentro de “la sociedad del espectáculo” como un proceso acelerado que fue cobrando importancia en los medios de comunicación electrónicos generando la devaluación de las actividades artesanales.

La fotografía se encuentra ambigua por tres razones principales:

1.- Porque no es tan claro que suponga una ruptura con la fotografía moderna en tanto que parece, más bien, un discurso neo-vanguardista, y por lo tanto, a fin con los principios originales de la modernidad fotográfica.

2.- La actividad fotográfica posmoderna es un fenómeno indisociable del mercado del arte y es portador de la nueva hegemonía a partir de los 80, que la llevó a ocupar el lugar dominante que tuvo la pintura en el contexto tardo – moderno.

3.- La discusión sobre el problema de la representación de la imagen fotográfica por su legitimidad como la forma de alta cultura.

Por lo tanto, más que hablar de una ruptura o superación histórica, habrá que entender este discurso como un lapso más que como una tentativa de recuperar el propio discurso de la modernidad en su sentido original frente a su sobre- institucionalización tardo-moderna, formalista y falsamente despolitizada.

 

Referencias:

Efecto Real: debates posmodernos sobre la fotografía, por Jorge Ribalta.

Arte y Utopía: Introducción a la obra de Arte en la Época de su Reproductibilidad Técnica, por Walter Benjamín.

 


Referencias: