Una excursión sin itinerario te desconecta de la rutina alienante para abrir paso a nuevas experiencias y visitar lugares desconocidos que pueden resultar sorprendentemente familiares por la calidez de las personas que los habitan. No has conocido realmente un destino si no conviviste con su gente y recorriste sus rincones, no sólo los lugares turísticos, sino aquellos recónditos espacios donde puedes conocer la vida real y cotidiana de sus habitantes y escuchar las historias que cada persona tiene para contarnos.
Viajar es una de las máximas experiencias de la vida; atreverte a tomar tu mochila, tu auto o tu moto para partir hacia lo inesperado del camino con la intención de detenerte a disfrutar cada lugar que se cruza en el trayecto y te roba el aliento al sorprenderte con el azar de la travesía. La mejor manera de ser un turista es dejarte sorprender, arriesgarte a liberar tu mente de prejuicios y planes para confiar plenamente en tu espíritu aventurero como guía.
Casi sin darte cuenta, al viajar te encuentras cargando todo lo que eres, sobre todo si lo haces con la compañía de las personas que hacen que valga la pena cada sendero por donde te dirige la vida. Estos son los trayectos que te enfrentan a descubrir las cosas verdaderamente valiosas de un mundo tan diverso en el que podemos encontrar coincidencias e intereses que nos conectan significativamente con quienes viven a miles de kilómetros de distancia.
La fotografía fusiona esos relatos trotamundos en #SCTOontheroad, una narración visual desde la mirada de Ruben Tamayo @elinsaciavle y SeoJu Park @seojups, fundadores de la productora de contenido audiovisual El Sindicato. Este proyecto on the road nació justamente de la curiosidad por capturar, entender y compartir las experiencias que hallaron en cada lugar hacia donde los guiaban los días a bordo de su motocicleta. Este fotodiario recopila insólitas y sorpresivas experiencias en dos ruedas, explorando el poder de la fotografía como generadora de interacción social al exponerse en redes digitales como Instagram, convirtiendo esta expresión cultural en un medio que conecta a las personas no sólo con un like en el contenido visual que les interesa, sino con las historias, sentimientos y paisajes que se manifiestan en cada una de sus imágenes.
Este mes te invitamos a acompañar a estos dos jóvenes fotógrafos apasionados por capturar los detalles y encuentros inesperados del camino que se vuelven lecciones de vida y recuerdos invaluables.
Día 1
#SCTOontheroad es un fotodiario que retrata el espíritu de aventura y que además se ha convertido en un estilo de vida donde los fotógrafos encuentran conectividad con las personas más allá de la pantalla de un celular.

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Día 2
Son las adversidades las que alimentan una buena historia.
Granizo en Yukon, Canadá, a 90 km/h de regreso de Alaska a México

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Día 3
Hwy 1 – Yaquina Bay Lighthouse

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Día 4
Una de las mejores cosas de viajar en carretera es que los desconocidos se transforman en historias, las redes sociales en un directorio y cada kilómetro recorrido en una excusa para iniciar una gran conversación. Un día con @andreknapp, Momo y su van en Vancouver, British Columbia.

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Día 5
Eran las 12 pm y la luz aún no abandonaba el cielo, encontramos un lugar prohibido para acampar con el último rayito de sol. Un lago para nosotros solos en Teslin Lake, Yukon.

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Día 6
En carretera los encuentros más frecuentes son en las gasolineras.
Alamogordo, Nuevo México

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Día 7
White Sands

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Día 8
Él es John Randall, excontrabandista de marihuana, físico, matemático y fanático de la naturaleza. Actualmente residente de Anchorage, Alaska. A sus setenta y tantos años aún acostumbra asistir a catas de marihuana.

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Día 9
En las montañas de Seward, Alaska, se necesitan 16 perros para jalar un trineo por más de 200 kilómetros en un solo día. Cada dos horas hacen pequeñas paradas para darles buenos cortes de pescado. La mayoría de los entusiastas de este deporte tienen entre 18 y 20 caninos.

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Día 10
Nunca pensamos que el Gran Cañón tuviera tantos colores.

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Día 11
Naturaleza perfecta
Yukon, Canadá

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Día 12
La era en la que los monjes coincidieron con los smartphones.

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Día 13
Después de haber manejado cinco horas en la lluvia nos merecíamos un cuarto de motel decente. Aquí conocimos a los dueños, ella en el porche fumando su cigarrillo y él hablando de su época en las carreteras. Juntos manejan ese motel desde hace 10 años y están acostumbrados a recibir a motociclistas curiosos y cansados.

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Día 14
Extrañamente conocimos a muchos coreanos en Canadá. Uno de ellos, la dueña de este motel quien estaba sorprendida de que SeoJu hablara tan buen coreano a pesar de nacer en México; se sintió tan feliz de vernos y tener algo en común que nos dio un descuento y comida noche y día.

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Día 15
Él es Herbet Harley de Austria, en 1982 viajó en su Harley de Alaska hasta Ushuaia, pasando por la Guerra Civil de Nicaragua. Como siempre y como a todos los motociclistas, lo conocimos en una gasolinera donde nos contó acerca de sus recorridos mientras esperábamos que la tormenta pasara.

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Día 16
Alberta y su impresionante naturaleza

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Día 17
Nos sentíamos en la Novicia Rebelde (versión motocicleta).

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Día 18
Sin la presión del tiempo en nuestros hombros sólo queda la carretera. Así, nosotros y nuestra moto.

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Día 19
Lago Louis, Alberta

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Día 20
Ese día conocimos a Tomás, quien iniciaba un recorrido en bici que le llevaría dos años.

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Día 21
Inmensidad en Seward, Alaska

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Día 22
Después de no habernos bañado en tres días encontramos un lago en Montana. Sin pensarlo, con el sol de nuestro lado y shampoo en mano nos metimos al frío Lago Flathead.

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Día 23
Más de 10 mil km en 60 días

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Día 24
Descansamos en la montaña más alta que había en Jackson Hole, Wyoming.

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Día 25
Arizona

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Día 26
En #SCTOontheroad no hay sentido del tiempo, sólo experiencias.

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Día 27
Familia de Oklahoma en Nuevo México

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Día 28
Uno de los cien que vimos ese día.
Utah, Antelope Island

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Día 29
Oregon

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Día 30
Alaska, entre estos azules nos despedimos.

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No te pierdas cada día de septiembre una fotografía distinta de #SCTOontheroad en nuestra cuenta de Instagram, y si quieres conocer más de este proyecto visita su perfil de Instagram, Facebook y página web.

La fotografía nos permite acercarnos a experiencias que quizá nunca vivamos en carne propia e incluso viajar a lugares que se han perdido para siempre, como el hombre que logró fotografiar lugares que ya no existen; pero también puede ser un fiel testigo del contexto social actual como lo demuestra el proyecto de denuncia social Geografía del Dolor: testimonio de la impunidad en México.
