Geográficamente hablando, Japón se encuentra entre un continente y un océano. Es un lugar donde los enormes poderes de la naturaleza-mucho más allá de la sabiduría humana-compiten entre sí como un cruce donde el ambiente árido choca con uno húmedo.

Takehito Miyatake, es un fotógrafo conocido por sus brillantes imágenes de la naturaleza, que son el resultado de largas exposiciones que pueden durar entre 15 segundos y 30 minutos.

Miyatake demuestra que cada segundo de exposición invertido en cada una de sus fotografías ha valido la pena. Ha logrado capturar el vuelo de las luciérnagas, las erupciones volcánicas, y las playas habitadas por el calamar-luciérnaga; imágenes impresionantes en las que las luz es la creadora del paisaje.

“La fotografía es una expresión de la luz. La luz es compleja y su reflejo despierta diversas sensaciones. Tengo la sensación de un cierto misterio, se trata de la luz de Japón, una calidad única, y estoy fascinado por el enigmático entorno natural infundido con tal luz”.

Takehito menciona que la fotografía es una forma de poesía, la luz es portadora de sensualidad y magia, y tiene un encanto de otro mundo.“Quiero aprovechar esa luz al máximo”.

Recientemente ganó el Gran Premio, en los Nikkei National Geographic Photo Awards 2014. Puedes ver más de su grandioso trabajo aquí.
