Política, narcotráfico, exilio y migración. México vive de manera cotidiana un clima político catastrófico y un insaciable autor fotodocumental captura cómo la sociedad civil responde ante esta ola de violencia. Donde la ley “sólo el más fuerte sobrevive” está a la orden del día, varias regiones del país como Chihuahua, Yucatán, Michoacán y San Luis Potosí es totalmente normal vivir con injusticia.


Imágenes de crisis locales, desigualdad económica, violencia de pandillas, tráfico de drogas, racismo y sentido de ecuanimidad es lo que Mauricio Palos busca expresar en su último e importante proyecto: La ley del monte.

Como una frase de puño revolucionario popularizada por una canción de Ferrusquilla, La ley del monte habla del problema de los hacendados, el eco de la Revolución Mexicana, el tema de la tierra y los conflictos de una sociedad mexicana contemporánea.

Dividiéndose en dos núcleos, el fotógrafo junto a la experiencia del curador Iván Ruiz, coordina 64 imágenes que exploran uno de los relatos más vibrantes de nuestro presente.

Mauricio Palos al integrarse en los espacios de diversos conflictos nacionales, captura la gestualidad de cada individuo fotografiado mostrando su verdadera esencia. Con pocas piezas, el autor puede revelar el contexto de cualquier situación que busque inmortalizar. Así, imágenes del movimiento YoSoy132 haciendo una seña obscena a las instalaciones del PRI un día después del nombramiento del presidente Enrique Peña Nieto junto a una foto de un diputado mostrando un Rolex de millones de pesos mientras abraza a otro se comparan –en esta exposición– como gestos indecentes.


Documentando el exilio y la violencia de diversas maneras: la casa destruida de la jefa de policía más joven de Chihuahua, autodefensas buscando laboratorios de metanfetaminas, comunidades de ganaderos michoacanos ejerciendo democráticamente su propio sistema de justicia y la viva imagen de Carlos Spector, un abogado especializado en migrantes y el único que ha logrado que un caso de mexicano migrante haya tenido justicia, es la manera en que Palos nos hace reflexionar sobre el concepto de justicia en el país.


Como un radiografía, La ley del monte deja ver lo más profundo de la situación política y social de México, donde la segunda parte de la exposición habla de la tierra, las pugnas territoriales y la desigualdad social de diversos estados de la República.


Entendiendo esos mundos rurales, el fotógrafo documenta la vida cotidiana de ricos y pobres creando un contraste entre los personajes capturados y el mismo montaje. Enmarcando todas las fotografías donde gente perteneciente a una clase social alta aparece, remarca la diferencia entre los verdaderos trabajadores de la tierra, los cuales fueron montados con simples y pequeños clavos. Si realmente son clases separadas o si hay alguna forma de integrarlas, la reflexión de este proyecto apuesta por un México en una situación muy compleja donde la metáfora de un territorio sin ley es sobrevivir a pesar del racismo, extorsión y despojo que existe.


El resultado de ocho años de investigación documental hace un eco en la profanación histórica del país haciéndonos meditar sobre las transformaciones de la fotografía, la violencia contemporánea y las posibles soluciones a la descomposición social, situaciones que como ciudadanos debemos tener presentes para disolverlas lo más pronto posible. Esta colección de Mauricio Palos está abierta a la visita del público en Centro de la Imagen desde el 20 de julio hasta el 24 de septiembre de 2017.
