Las celebraciones navideñas más extrañas y perturbadoras del mundo

Miércoles, 20 de diciembre de 2017 16:31

|Maria Andreina Rojas D Amico

Basta con echar un vistazo hacia otras culturas para constatar que las ceremonias religiosas o de índole popular poco o nada tienen que ver con el concepto que se tiene de la Navidad en Latinoamérica

Al ser la Navidad una de las tradiciones más prolongadas en el tiempo, así como una de las más complejas, incluyendo un extenso calendario de acontecimientos festivos que abarca diversos rituales, símbolos, ceremonias, leyendas y creencias por casi tres semanas, la mayoría se siente inclinado y da por sentado que su celebración surge del acontecimiento que conmemora: el nacimiento de Jesús. Sin embargo, alrededor del mundo, hay diversas costumbres que, si bien coinciden en cuanto a fecha se refiere, nada tienen que ver con las costumbres de origen cristiano. Tal vez te escandalices con la Navidad Nazi: el culto perfecto para mantener el poder de Hitler, pero en cada rincón del mundo hay particularidades. Basta con echar un vistazo hacia otras culturas para constatar que las ceremonias religiosas o de índole popular poco o nada tienen que ver con el concepto que se tiene de la Navidad en Latinoamérica. Si eres un tanto Grinch, no te preocupes, mira estos 5 consejos para disfrutar de la Navidad aunque la odies, pero en todo caso prepárate para conocer estas costumbres extrañas o extravagantes de diversas latitudes.


Kiviak (Groenlandia)



Kiviak es un plato navideño de la cultura inuit, en Groenlandia. Se prepara con la carne cruda del alca (un ave de caza acuática). Ésta se entierra bajo una piedra enrollada en piel de foca por varios meses hasta que ha alcanzado un avanzado estado de descomposición.


Esconder las escobas (Noruega)



Los noruegos esconden las escobas y los trapeadores en la víspera de Navidad porque tradicionalmente se creía que las brujas y otros espíritus malignos salían por la noche a volar alrededor de su casa.


Telarañas en el árbol (Ucrania)



Bolas de cristal, copos de nieve, calcetines, juguetes de madera, frutas, etc. La lista de adornos que cuelgan de las ramas de los árboles de Navidad es extensa y amplia, pero no siempre se piensa en algo tétrico. Pues en Ucrania, según la tradición, es de buena suerte encontrar telarañas en el árbol de Navidad, por lo que sus habitantes los colman de telarañas artificiales como parte de la decoración. 


Krampus (Austria y Suiza)



En algunas partes de Austria y Suiza, los jóvenes se disfrazan de Krampus, una criatura demoníaca equipada con campanas y palos, que está acompañado usualmente por el Nikolaus (una especie de Santa Claus) y vaga las calles para asustar a niños y adultos. Esta tradición es conocida como Krampuslauf. 


Zwarte Piet (Holanda)



Durante el año se amenaza a los niños con la idea de que si no se portan bien, Zwarte Piet o "Pedro el Negro", un esclavo de Santa, vendrá y se los llevará de regreso a España, que es el lugar en el que el Santa holandés ha vivido tradicionalmente.


La Befana (Italia)



Los niños italianos disfrutan de la visita de una amable vieja bruja llamada la Befana. Según la leyenda, los Reyes Magos se acercaron a la Befana para saber en qué dirección debían dirigirse para visitar a Cristo. Ella no supo ayudarlos, pero fue tan hospitalaria que los Reyes la invitaron a unirse a ellos. La Befana rechazó la invitación, pero no tardó en arrepentirse. Desde entonces recorre el mundo en búsqueda de los Reyes Magos, dejando regalos en las casas por donde pasa.


Yules o jólasveinarnir (Islandia)



En Islandia, los yules o jólasveinarnir son pequeños duendes o personajes mágicos que viven en las montañas y durante los trece días previos a Navidad bajan hasta las ventanas de los niños para llenar sus zapatos de regalos si han sido buenos o con una patata si fueron malos.


Caganer (Cataluña)



El Caganer es una figurita de pesebre que representa a un pastorcito con los pantalones bajados y en posición de defecar. Su origen, aunque no está muy claro, se remonta a finales del siglo XVII, y se cree que es un símbolo de prosperidad y buena suerte para el año que comienza, pues es el encargado de fertilizar la tierra.


Cena de KFC (Japón)



Para los japoneses la Navidad es sinónimo de KFC. Todo sucedió gracias a la casualidad. Hace unos 40 años, por medio de una campaña de marketing, el Coronel Sanders invitó a los japoneses a comprar pollo frito como cena de Navidad y desde entonces el 25 de diciembre los establecimientos KFC de la nación asiática se llenan de clientes que siguen esta curiosa tradición transmitida de padres a hijos.


Cena de 12 platos (Rusia)



La cena de Navidad rusa está compuesta por 12 platos, en representación de los 12 apóstoles, durante la cual, un tipo grande de barba blanca y vestimenta roja al que llaman el Abuelo de Hielo llega con su ayudante, la Niña de Nieve, que reparte juguetes, pasteles de jengibre y matrioskas.


El pato Donald en la tele (Suecia)



Los suecos se reúnen en torno del televisor para ver el mismo programa que lleva emitiéndose cada 24 de diciembre desde 1959. Se trata del programa de Disney El pato Donald y sus amigos le desean una Feliz Navidad.


Lanzar zapatos de tacón (República Checa)



Las mujeres solteras se paran de espaldas a la puerta principal de su casa y lanzan un zapato por encima de su hombro; si la punta del zapato cae apuntando a la puerta significa que se casarán el próximo año, en caso contrario, seguirán solteras un año más.


Muérdago (Reino Unido)



Para los británicos, el muérdago es un ícono de la Navidad. Según sus creencias, la rama de esta planta protege contra los males y trae suerte. La tradición es pararse debajo de una rama de muérdago y besar a la persona que se tiene enfrente, como símbolo de buen augurio.


Sternsinger (Alemania)



Los sternsinger o "cantantes estrella" son personajes que van de casa en casa cantando villancicos y recaudando dinero para los necesitados. Cuando los sternsinger terminan de cantar, escriben con tiza sobre la puerta de la casa la palabra Navidad. Se cree que trae mala suerte lavar el signo de los sternsinger y que debe desaparecer por sí solo.


Mari Lwyd (Gales)



En algunas zonas rurales es habitual celebrar Navidad con el extraño ritual de Mari Lwyd, que se trata de un desfile encabezado por el portador de la calavera de una yegua, quien la amarra a un palo del que cuelga una sábana blanca, tras la que se ocultará y en ocasiones hará chasquidos cuando la gente pasa cerca.


Quema del diablo (Guatemala)



Los guatemaltecos celebran la Quema del Diablo el día 7 de diciembre para dar la bienvenida al periodo navideño. En este día las familias hacen limpieza y sacan de casa todos los objetos viejos o rotos, los amontonan y colocan una figura diabólica. Después de quemarlos, es muy importante barrer la casa con una escoba de paja y bañarla en agua bendita para asegurar la bajada del diablo a los infiernos.


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Las maneras de celebrar la Navidad son tantas y tan diversas entre sí como celebrantes tiene. Con el paso del tiempo, muchos de estos rituales se han ido mezclando con tradiciones y costumbres propias de cada localidad, algunas tan antiguas como el mismo ser humano. En cualquiera de los casos, la premisa de estas fechas es infundir y promover la hermandad y la unión, por muy cliché que esto suene. Sin embargo, no debería ser bandera de una época específica del año los valores y/o sentimientos que como base deberían prevalecer en el actuar cotidiano de los habitantes de este planeta, a pesar del oscuro pasado del origen de la Navidad.

REFERENCIAS:
Maria Andreina Rojas D Amico

Maria Andreina Rojas D Amico


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