El festival de la muñecas o Hinamatsuri es una fiesta tradicional japonesa que ha perdurado por más de mil años, en ella se celebra sobre todo a las niñas (por lo cual también es llamado el festival de las niñas), y para hacerlo se monta un grupo de plataformas en las que se exhiben muñecas japonesas que representan a personas de la corte imperial de la Era Heian, es en este día en el que se busca buena fortuna y felicidad para las niñas.
Anteriormente la tradición se llevaba a cabo de forma distinta, cuando las muñecas, que supuestamente sirven para alejar los malos espíritus y traer fortuna a las niñas, eran depositadas en pequeños botes y liberadas en un río que desembocaba en el mar. Esta tradición terminó porque las muñecas quedaban atrapadas en las redes de los pescadores, así que ahora se presentan en un altar.
En el Hinamatsuri, las ningyō (muñecas) son colocadas en las hina dan (tarimas) de acuerdo al personaje que representan. En la parte superior se encuentran el emperador sosteniendo un bastón y la emperatriz, conocidos como los muñecos imperiales, estos son los más importantes y usualmente los más decorados.

La segunda plataforma sitúa a tres damas de la corte, quienes son las encargadas de llevar el sake. En la tercer plataforma se encuentran cinco músicos, cuatro sostienen su respectivo instrumento musical y el cantante se complementa con un abanico. En la cuarta plataforma se muestran dos ministros, siempre se dispondrá de un ministro joven y uno viejo, ambos armados con arco y flechas. Justo delante de cada uno de los ministros, en la quinta plataforma, se colocan un naranjo mandarín en el extremo derecho y un cerezo en el extremo izquierdo. Situados en esta misma plataforma, entre los dos árboles situados delante de los ministros, hay tres samuráis que protegen a los emperadores.

En las últimas plataformas se muestran artículos de la época tales como el tansu, cofre con cinco cajones y que a veces también tiene puertas correderas exteriores; nagamochi, un cofre largo para guardar kimonos; hasamibako, un cofre más pequeño para guardar ropa que suele colocarse encima del nagamochi, y más.

Esta tradicional celebración viene acompañada de comida típica de la isla la cual en gran medida es arroz. Se bebe un tipo de sake llamado shirozake para simbolizar la pureza del cuerpo. También se acostumbra comer pequeñas bolas de arroz de varios colores llamadas hina-arare para proteger a las niñas de las enfermedades, así como dulces en forma de diamantes.
Y aunque es tradición mostrar las muñecas durante todo febrero, la importancia de la fiesta radica el tres de marzo porque es indispensable que todas las muñecas sean retiradas al siguiente día, pues de lo contrario, al estar expuestas más de lo normal, pueden hacer que la niña por quien se pone el altar quede soltera o tarde mucho tiempo en casarse en el futuro.
Tradiciones milenarias que llegan a esta época ocurren en muchas partes del mundo, pero es en Japón donde las costumbres son de mayor importancia para gran parte de la población y es gracias a eso que el Hinamatsuri conserva aun, después de tantos años, su pureza.
