El lamentable hecho se sitúo en Cape Coral, Florida, bajo la custodia de Sheila O’Leary, de 35 años y Ryan O’Leary, de 30, padres de cuatro niños, la familia entera vivía un estilo de vida impuesto por las convicciones de sus padres, devotos cristianos que consideraban que la mejor manera de alimentarse era consumiendo únicamente frutas y verduras crudos. Las visitas al médico o análisis de laboratorio tampoco eran una práctica que formará parte de su crianza. Los niños tampoco iban a la escuela, la madre aseguró que ella los educaba en casa.
Según los reportes de The Florida Myers New Press, el bebé pesaba poco más de 7 kilos, es decir, el peso correspondiente a un niño de 6 meses de edad, un grave reflejo de la desnutrición y terrible salud con la que sobrevivía el pequeño.
Ante una crisis del bebé, cuando dejó de respirar y su temperatura disminuyó severamente, la madre llamó al servicio telefónico de emergencia 911, mientras el padre intentaba reactivar su respiración con maniobras manuales. Lamentablemente cuando las autoridades llegaron el bebé ya estaba inerte.
Al realizar los análisis de autopsia, se corroboró la severa desnutrición del menor, por lo que su madre explicó a los oficiales que la familia era vegana y que sus hijos sólo comían alimentos crudos; su dieta consistía de mangos, bananas, aguacates y rambutanes, también conocidos como liches. Sin embargo, la madre especificó que una semana antes el niño había dejado de comer alimentos sólidos y únicamente se estaba alimentando con leche materna, la madre atribuyó este hecho a la dentición del menor y decidió no indagar más o prestarle atención, a pesar de que el niño también presentaba problemas para caminar.
La alimentación balanceada es de vital importancia para los bebés y niños, ya que no sólo determina su salud, si no su completo desarrollo, los pediatras recomiendan que los menores de 18 meses ya tengan una dieta con consumo regular proteína de origen animal como carnes o lácteos para garantizar un desarrollo optimo cerebral y de tono muscular. Obviamente complementado con frutas, verduras, cereales y carbohidratos.
Finalmente el análisis forense determinó la desnutrición como la causa de muerte, aunque también se especificó que el menor padeció de deshidratación, hígado graso y extremidades inflamadas, según los reportes de Florida Myers News Press, por lo cual los padres decidieron entregarse a la policía el pasado 6 de noviembre, mientras el caso sigue bajo investigación. Fueron culpados por homicidio culposo por negligencia agraviada y negligencia infantil por daños corporales, esperan sus comparecencias hasta el próximo 9 de diciembre.
Foto: WPTVCon respecto a los otros hijos de los O’Leary, dos de ellos serán custodiados por el Departamento de Niños y Familias; los detectives describieron a los niños de 3 y 5 años, como extremadamente desnutridos, pálidos y con graves problemas en los dientes. La hija mayor no se encontraba en casa, ya que es la primera hija de Sheila y vive con su padre biológico, mismo que en su momento pidió su custodia cuando Sheila probó no ser tan apta en su cuidado.
Por desgracia, éste no es el único caso que involucra a padres que siguen un régimen alimenticio muy estricto y que se lo imponen a sus hijos, provocándoles severos problemas de salud y en su desarrollo, y en el peor de los casos la muerte.
Foto en portada: NY Post
