En 2013, 1.5 millones de personas murieron como consecuencia del SIDA. Historias de valor y coraje que cerraron los ojos debido a una pandemia global que si bien ha ido disminuyendo en números, continúa siendo un problema latente que vive entre nosotros. Discriminación, enfermedad y un terror constante es con lo que muchas de esas personas viven día a día, pero la historia de Timothy Brown es distinta, él es el primer paciente que ha sido curado totalmente de uno de los virus más peligrosos de los últimos años.
Ver la vida con un cronometro que cuente los minutos que quedan de vida no es forma de vivir. Todos sabemos que inevitablemente llegará el día en que dejemos de existir, pero saberlo con certeza y conocer la fecha aproximada es una de las peores ironías de la vida. Así se sintió Timothy Brown en 1995 cuando fue diagnosticado de SIDA en Berlín y así se sienten aproximadamente 35 millones de personas que viven con VIH.
Gracias a los avances tecnológicos y médicos, mucha gente con VIH puede vivir una vida mucho más tranquila que hace 20 años. En 1995, Timothy Brown escuchó una sentencia de muerte. Lo que era un viaje por estudios en Berlín -de ahí que se le conozca como el “paciente berlinés”- se transformó en una pesadilla que lo llevaría a la tumba prematuramente. Regresó a Estados Unidos donde comenzó un tratamiento con antirretrovirales, gracias a lo cual su vida pudo transcurrir con mayor normalidad hasta que once años después fue diagnosticado con leucemia.
Dos enfermedades mortales que pudieron terminar con su vida se conjuntaron para salvarlo y convertirlo en la esperanza de millones. Para combatir la leucemia se sometió a un trasplante de medula ósea, pero Gero Huetter, Doctor de Brown buscó un donador que tuviera una mutación del receptor CCR5 o delta-35 que hace que la mayoría de las personas con ese gen sean inmunes a las cepas del VIH.

Brown recibió dos trasplantes, dejó de consumir los medicamentos para combatir el SIDA y al hacer nuevas pruebas nadie pudo detectar rastros del virus en él: se había curado completamente. Aunque en muchas ocasiones escuchemos que la comunidad científica está cerca de encontrar una cura para el SIDA, hasta ahora Timothy Brown es la única persona que ha mostrado estar libre de la enfermedad después de padecerla por más de 10 años.

No es posible comenzar a tratar a todos como se hizo con él, la mutación CCR5 es poco común (1% de la población del norte de Europa la tiene) y es altamente riesgosa. El propio Brown admite que de haber sabido todo lo que iba a pasar quizá no habría aceptado, pero poco después cambió de opinión. Con algunos problemas neurológicos y de movimiento, el paciente acepta que lo que ocurrió es mitad un gran logro medico y mitad milagro, pues las posibilidades de sobrevivir eran pocas y las de curarse eran aún menores.
Timothy Brown iba a ser un mártir en la lucha contra una enfermedad que ha reducido su mortandad desde 2005, momento en que provocó la muerte de casi 2.5 millones de personas, pero en lugar de eso se convirtió en un milagro medico. A pesar de ser el único hombre en la historia que ha logrado librarse de una muerte anunciada por el VIH no es algo que él desea pues su sueño es ver a muchas más personas en su posición: conocer a quienes lleguen a ser curados totalmente bajo tratamientos menos intensos y riesgosos.
La prevención, la conciencia y la educación son necesarios para evitar la propagación y erradicar la discriminación que sorprendentemente continúa en 2015. Quizá no todos seamos capaces de investigar el tratamiento, pero si podemos causar impacto con acciones positivas como compartir y desmitificar la información, y también claro, con prevención.
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Fuentes: El mundo, El País
