10 fragmentos de discursos amorosos que necesitas regalarle al amor de tu vida
Letras

10 fragmentos de discursos amorosos que necesitas regalarle al amor de tu vida

Avatar of Geovanni M

Por: Geovanni M

30 de noviembre, 2016

Letras 10 fragmentos de discursos amorosos que necesitas regalarle al amor de tu vida
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Por: Geovanni M

30 de noviembre, 2016




En 1940 el Nobel de Literatura, Octavio Paz, aseguró que la poesía es el testimonio de los sentidos. Un testimonio creado a partir de “palabras enlazadas que despiden reflejos visos y cambiantes”. Una suma de términos materializados en el mundo real, capaces de ser sometidos a la prueba inmediata del tacto. Y remata su aseveración con una pregunta, “lo que nos enseña (la poesía), ¿son realidades o espejismos?

Por su parte, el filósofo y semiólogo francés Roland Barthes notó que el discurso amoroso está compuesto por fragmentos. Trozos breves de un lenguaje comúnmente ignorado por el mundo que lo desprecia o lo divide, pero que no puede negar la fuerza de su naturaleza. Un discurso que necesita ser reafirmado todos los días, porque sólo así mantiene su poder y el poder del amor es un recurso inagotable cuando se sabe utilizar.

¿Por qué no devolverle al discurso amoroso un poco de su fuerza creadora? ¿Por qué no compartir los siguientes fragmentos con esa persona para hacerle saber lo que ocurre? Con o sin pareja, los individuos tenemos la imperiosa necesidad de manifestar lo que nos ocurre. Pero aun cuando no encontremos los vocablos correctos para hacernos entender, podemos recurrir a Barthes y sus fragmentos de amor.

Si uno de estos fragmentos románticos mostrados a continuación expresa lo que sientes por esa persona, no dudes en enviarlo sin remitente; provoca una linda sorpresa. Porque las palabras no son de quien las dice, sino de quien las necesita.

Para decirle que a su lado el resto sobra.

“Encuentro en mi vida millones de cuerpos; de esos millones puedo desear centenares; pero, de esos centenares, no amo sino a uno. El otro del que estoy enamorado me designa la especificidad de mi deseo…”

fragmentos de amor


Porque pese a todas las posibilidades posibles, esa persona es la indicada.

“Han sido necesarias muchas casualidades, muchas coincidencias sorprendentes (y tal vez muchas búsquedas), para que encuentre la imagen que, entre mil, conviene a mi deseo…”

Para evitar cualquier innecesaria situación de celos o posesión

“Si una herida accidental me amenaza (una idea de celos, por ejemplo), la reabsorbo en la magnificencia y la abstracción del sentimiento amoroso: me tranquilizo al desear lo que, estando ausente, no puede ya herirme…”

fragmentos de amor

Para decirle que la extrañas sin utilizar tan explosiva palabra

A veces ocurre que soporto bien la ausencia. Estoy entonces normal, me ajusto a la manera en que todo el mundo soporta la partida de una persona querida. Es la condición de mi supervivencia, si no olvidara, moriría. El enamorado que no olvida a veces, muere por exceso, fatiga y tensión de memorias…”

Porque extrañar a esa persona se convierte en una carta de amor

Muchas cosas, por asociación, te recuerdan en mi discurso. Pensar en ti no quieren decir otra cosa que esa metonimia. Puesto que, en sí, ese pensamiento está vacío. No te pienso, simplemente te hago aparecer…”

fragmentos de amor

Para mostrar que la distancia entre los dos es una catástrofe

“Hay dos regímenes de desesperación. La lenta y la desesperación violenta. Un día, después de no sé qué incidente, me encierro en mi habitación y rompo en sollozos…”

Porque se vuelve importante tratar de entender los celos, sin justificarse

“Ser celoso es algo propio. Rechazar los celos es, pues, transgredir una ley. Como celoso sufro cuatro veces: porque estoy celoso, porque me reprocho al estarlo, porque temo que mis celos hieran al otro, porque me dejo someter a una nadería. Sufro por ser excluido, por ser agresivo, por ser loco y por ser ordinario.”

fragmentos de amor

Para perder la cabeza mientras se intenta comprender el amor

“¿Qué pienso del amor? – En resumen, no pienso nada. Querría saber lo que es, pero estando dentro lo veo en existencia, no en esencia. Al salir del cine, rumiando mi problema amoroso, que la película no ha podido hacerme olvidar, lanzo esta curiosa exclamación: ¡basta, que se acabe! Sin embargo, quiero comprender lo que me ocurre”.

*

Para expresar la contradicción de una emoción volátil, pero seductora

Toda la estructura de la relación viene a mí como se tiende un mantel. Sus resaltos, sus trampas, sus callejones sin salida. No recrimino, no sospecho, no busco las causas. Veo con pavor la extensión de la situación en la que estoy preso; no soy el hombre del resentimiento, sino el de la fatalidad…”

fragmentos de amor

Porque intentarás explicarle que tu corazón cambió cuando la viste

“El corazón es eso que yo creo dar. Cada vez que esta donación me es devuelta, sería poco decir que el corazón es lo que resta de mí, una vez despojado de todo espíritu que se me presta y que no quiero: el corazón es lo que me queda y este corazón que me queda es el corazón oprimido (sólo los enamorados y los niños tienen el corazón oprimido)”.

fragmentos de amor

Los fragmentos aquí mostrados bien podrían engalanar esa declaración de amor que tanto tiempo ha rondado tu mente, o bien el texto que desearías enviar a quien, enterado de tu existencia, no ha reparado en tus ilusiones. Roland Barthes, como muchas otras personas, apuesta por la palabra como área para auxiliarse en los terrenos del amor. Sin embargo, la última palabra es tuya. Sólo no demores tratando de cazar el momento perfecto, porque el instante pasará. Di lo que sientes.

Ahora.







Referencias: