Adopción Homoparental: Crianza de los niños

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Adopción homoparental: crianza de los niños
Adopción Homoparental: Crianza de los niños

Crianza y desarrollo de los niños al ser educados por parejas gay

Crianza niños - adopción homoparental: crianza de los niños

El factor de la crianza y el desarrollo de los niños son puntos vitales y de gran importancia que se deben tener en consideración cuando se desea tener una familia. La presencia materna y paterna juega un rol imperativo para poder tener un nivel de crianza y desarrollo óptimo, teniendo en cuenta que, bajo el paradigma tradicional, se considera como figura materna a la mujer y a la paterna al hombre. Se considera fuera de lugar el hecho de que un hombre asuma el rol materno o que la mujer tomará el rol paterno; en estos casos se suele tachar de “afeminado” al hombre y de “marimacha” a la mujer.

De acuerdo con Eroles (2009), las familias ocupan el protagonismo en el escenario de la vida cotidiana, es algo central. Considera a la familia como la gran vertiente para que las demandas sociales se procreen, así como también donde se producen los conflictos y las necesidades que no han sido satisfechas dando origen a movimientos sociales y a otras modalidades de acción transformadoras. Los movimientos sociales son aquellas acciones que realizan personas de forma no lucrativa con el fin de realizar un cambio en la sociedad. En este caso, las personas homosexuales tratan de hacer un cambio en la visión tradicional de crianza heterosexual.

Este cambio social consiste en dejar ver que ellos también son personas aptas para la crianza y desarrollo de los niños, y que la orientación sexual es una variable independiente. Es decir, la crianza por parejas de sexo diferente está teniendo resultados no del todo buenos al momento que surge la idea de realizar un cambio social, es una respuesta de que las cosas no están teniendo la dirección que la sociedad desea y está teniendo como resultado esta nueva demanda social.

Por otra parte, González (2003) dice que las familias son organizaciones sociales en donde los individuos buscan satisfacer innumerables necesidades no sólo afectivas, sino también materiales o de relación que ayuden a su subsistencia. De ahí que la práctica profesional no puede limitarse solamente al ámbito de lo estrictamente personal, sino que debe verse que detrás de la demanda hay una expresión de reclamo por derecho… los profesionales deben reconsiderar las intervenciones en y con la familia como modo de cooperación para la construcción de una mayor equidad entre los géneros, entre generaciones, de promover una mayor solidaridad grupal, de defender los derechos. Todas ellas partes de las bendiciones básicas de la ampliación de la democracia. Haciendo énfasis en las primeras líneas, las organizaciones sociales no son meramente caprichos sino son creadas con el fin de tratar de buscar la respuesta que va a satisfacer aquella necesidad afectiva y que es de carácter vital para la subsistencia de la persona.

Se considera que la adopción homoparental es una necesidad básica para la sobrevivencia de las familias homosexuales. Entrando en cuestiones de derechos humanos donde se ve a estas personas tratando de hacer valer sus derechos, ya que consideran no deberían existir las diferencias latentes en cuestiones legales por el hecho de ser homosexuales.

Pinel (2007) nos menciona en su libro que mucha gente asume que la preferencia sexual es algo que se elige, sin embargo, no lo es: las personas descubren sus preferencias sexuales, no las escogen. Parece ser que las preferencias sexuales se desarrollan muy temprano y el primer indicio de adonde se dirige la atracción sexual de un niño habitualmente no cambia cuando madura. La heterosexualidad no puede entenderse sin estudiar la homosexualidad. Pinel afirma que se puede reafirmar el hecho de que la crianza de niños por parte de parejas gays no afecta en nada al desarrollo que éstos puedan tener y mucho menos que estén condicionados a “imitar” la orientación sexual de la pareja, en este caso, de sus padres/madres.

También se tiene en cuenta el hecho de que la sexualidad es algo intrínseco, es decir, que depende completamente de la persona además de que es algo que, repitiendo las palabras de Pinel, se descubre, no se elige. Por otra parte, considerando lo dicho por Pinel, se hace hincapié en que los niños criados por parejas gays no tendrían tantos problemas en aceptar su orientación sexual, pues sus mismos padres/madres no tendrían prejuicios si alguno de ellos descubriera su hijo/hija es gay o bisexual. A comparación de la crianza por parejas heterosexuales que se corre el riesgo de que existan prejuicios en contra de los homosexuales.

Sin embargo también existen posturas negativas con respecto a la crianza por homosexuales y, según Fischer & Seidman (2011), aseguran que las personas que están en contra de los matrimonios gay creen que el matrimonio heterosexual es el que realmente provee de una buena moral que deriva en una buena relación familiar. Es decir, los matrimonios heterosexuales consideran que son las personas correctas para poder educar adecuadamente a los niños y no darles un buen ejemplo a comparación de un matrimonio gay, que para empezar, según su perspectiva, no les brindaría los valores adecuados así como una buena moral.

Bibliografía:

Eroles, Carlos. 2009. Familia, democracia y vida cotidiana: la (s), familia (s) en la gestión de movimientos sociales. Buenos Aires. Espacio Editorial. 59

Gafo, Javier. 2004. La homosexualidad: un debate abierto. España. Desclée De Brouwer. Páginas 23-24

González, Cristina. 2003. La relación familia-Estado y la formación de ciudadanía. Buenos Aires. Espacio Editorial. 23-24

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