Cadena perpetua
Letras

Cadena perpetua

Avatar of Tuto

Por: Tuto

9 de mayo, 2016

Letras Cadena perpetua
Avatar of Tuto

Por: Tuto

9 de mayo, 2016

 


Remedios Varo - 1955 - Revelación (o El Relojero)

"Podría estar encerrado en una cáscara de nuez y sentirme rey de un espacio infinito". Hamlet- (William Shakespeare).


Si el propósito del actual sistema normativo fuera realmente regular la base de las relaciones entre los individuos, y si el derecho tiene por mira superior el establecimiento del orden y la producción de la estabilidad para la vida en comunidad, ¿cómo es que se puede percibir cierto dejo de venganza tras una sentencia tan absurda?..Hizo una pausa en su comentario, Robert Janos Boyle, el recluso cuya traza de identificación reza H 13.3, el cual se halla justo ahora confinado tras los muros de la prisión federal de los Estados Unidos; la temida ADX, donde jamás se ha registrado un escape y  la cual, por cierto, no en vano es catalogada como uno de los centros penitenciarios de máxima seguridad en el mundo.

El abogado adjudicado al caso por el estado, el señor K. Dick, observó fijamente a su cliente y simplemente se encogió de hombros. Pensó que había cierto halo de misterio alrededor de Janos y todo su caso, pero no podía entender cómo es que un profesor de antropología de la UCLA, a sus 33 años, se había visto envuelto de manera súbita en una encrucijada cuyo desenlace devino en la muerte de otro personaje tanto o más misterioso que el señor Robert Boyle. Habían demasiados cabos sueltos en el caso y tras presiones por parte de la fiscalía y otros sectores que parecían provenir de más arriba, eran ya tres los abogados habían abdicado al caso.

Ciertamente ,el señor Philip Kindred Dick se sabía competente y  capaz, había tenido una racha de 13 casos seguidos a favor para sus clientes ante los estrados judiciales, lo cual comenzaba a perfilarle como un penalista excepcional. Sin embargo, ahora todo este nuevo asunto del asesinato, el traslado entre cortes y jurisdicciones dentro de los Estados Unidos en relación con el caso del señor Janos, se tornaba muy extraño.

Dígame, profesor Janos, inquirió Dick, es posible recapitular algo de todo lo sucedido, que nos dé un nuevo indicio. ¿Existe algún elemento probatorio o algo adicional con lo cual podamos reestructurar todo el caso y presentar una nueva apelación ante la corte?

Janos lo mió de nuevo fijamente a los ojos, se quitó los lentes de montura fina y con el borde de su camiseta procedió a limpiarlos. Estando en la sala de visitas del penal, observó alrededor, notó a los guardias, las cámaras de seguridad y lo micrófonos instalados en las aristas del recinto. Se sintió algo aprehensivo. Acérquese señor Dick, por favor acérquese. Dick se inclinó tanto como pudo no sin antes observar que sólo restaban seis minutos para concluir su visita. Janos le susurró al oído. No podemos conversar en este lugar, demasiados ojos nos vigilan. El abogado no pudo contener la risa. ¿Profesor es en serio? Estamos en un penal, que esperaba.

No, señor Dick, usted no entiende aún. La mirada de Janos se transfiguró y adquirió un tono sombrío…..Tomó una bocanada de aire como si se fuese a sumergir bajo el agua y, en un tono extraño, le balbuceó: ellos saben, ellos quieren el conocimiento que he adquirido pero no se lo daré. Y eso a lo que le disparé no era un ser humano, abogado. No maté a un ser humano, señor Dick, de eso estoy seguro.  Una bocina cuyo pito ensordecedor recorrió rápidamente todo el lugar, dio aviso de que el tiempo había concluido.

Se levantó el señor Dick y comenzó a caminar, buscando la salida, se giró sobre sus pasos y observo al profesor Janos presintiendo que a lo mejor su cliente simplemente había enloquecido tras 11 meses de encierro en aquel mortífero lugar de concreto que era ADX. Una prisión diseñada para resquebrajar el espíritu, el alcatraz moderno del mundo. El infierno de cemento según otros más. Como quiera que sea, no había visos de debilidad mental en Janos y usualmente sus conversaciones destilaban lucidez. Aparte al hecho de que el psicólogo forense dictaminó que el señor Janos era un hombre completamente funcional y consciente de sus actos. Adicional a dicho dictamen, no existían más elementos que pudiesen dar cabida a los pensamientos en torno a un posible brote psicótico en el señor Janos.

Volvió a observar a Janos y este hizo un ademan de despido moviendo su cabeza. Se cerraron las puertas de la sala de visitas y por un largo pasillo el señor Dick fue conducido hasta llegar a las puertas que dan fuera de la cárcel.

11: 11 pm, el reloj de pared promueve el impulso hacia la actividad mental con su incesante tic-tac, tic-tac. Dick está sentado en su escritorio de trabajo, entre un mar de documentos, fotografías y elementos con los que en principio pensó podría resolver un caso de asesinato, que se había configurado en una de las sentencias más brutales que se le puedan endilgar a un ser humano. La resolución de acusación para Janos: culpable. La sentencia: cadena perpetua. No cualquier cadena perpetua, 6 cadenas perpetuas. Janos había sido sentenciado por el asesinato de un hombre cuyo cuerpo había desparecido de la morgue y que además en las autopsias preliminares no se pudo identificar plenamente, por falta de huellas digitales, registro dental, ni prueba de ADN, tampoco se pudo encontrar orifico de entrada de la bala con la cual aparentemente Janos le había dado muerte.

Más extraño aun resultaba la forma como se habían conocido estos dos personajes, dado que fue durante una conferencia en el instituto de Stanford. El RSI había albergado un ciclo de conferencias multidisciplinares e interdisciplinares sobre nueva física, fractales, topologías y prácticas ancestrales cuya base era el conocimiento físico matemático  de la naturaleza del tiempo y el espacio. Allí, Janos y el NN intercambiaron palabras, según algunos testigos; tal como se había procedió a reconstruir los hechos. Los demás elementos de la ecuación eran insuficientes o no había más datos simplemente.

El punto de especialización por otra parte, en el que se había adentrado el señor Janos desde la antropología, parecía tan abstruso como el mismo estudio de espacios homeomorfos y discontinuos. Etnomatematicas y singularidades espaciales. Como quiera que sea, estos sólo eran detalles menores, por decirlo de alguna forma. Pero lo que más intrigaba al penalista Dick, era su incapacidad para comprender cómo fue que si habían asesinado al NN en los Ángeles, el señor Janos había sido juzgado y sentenciado en Texas y luego trasladado a cumplir su condena en ADX.

A la mañana siguiente, Dick, resignado ya ante la falta de nuevas pistas, la poca colaboración por parte de la fiscal que había sido asignada y más aún el carácter críptico del profesor, así como tras sucesivas llamadas por parte de una prestigiosa firma de abogados, ubicada en New York; que le habían seducido con la promesa de ingresar a sus circulo laboral si abandonaba el caso de Janos; Dick simplemente emprendió rumbo hacia el penal. Al llegar a ADX, el director del recinto lo esperaba junto a 10 guardias fuertemente armados, frente a la entrada del centro de reclusión.

Dick, percibió cierta tensión en el lugar y rápidamente se percató de que algo había sucedido con el profesor, sino porqué otra razón habría de tener esta comitiva. Era muy inusual toda la escena, no había recibido llamadas en la madrugada, ni notificaciones en relación con alguna eventualidad con su cliente. El director le observó de pies a cabeza y sólo espeto una mirada de odio sobre el abogado. Acto seguido, vociferó: Janos se ha escapado del penal y lo peor de todo es que no hay evidencia de fisuras en las paredes, el concreto es reforzado y está moldeado por capas de malla metálica, las cámaras de seguridad monitorean cada celda de 3 por 3 de forma ininterrumpida; ningún guardia es sobornado, hay sensores de presión justo antes de la salida y tras cada intersección que comunica las diferentes alas del penal. Dígame señor Dick, qué fue lo último que conversó con su cliente. Necesito saberlo.

Me quedé mudo y sin saber qué contestar; recordé las últimas palabras de Janos: “ellos saben, ellos quieren el conocimiento que e adquirido” repetí la frase de forma mecánica y el director del penal hizo una mueca a uno de los guardias, quien rápidamente salió corriendo del lugar, como si tuviese que notificar algo trascedente a alguien sobre el evento. El director del penal se me acercó, estrechó mi mano y me sonrió de manera socarrona; eso es todo, buen hombre, eso es todo. Muchas gracias por su colaboración, puede irse.

No podía dar crédito a lo que estaba presenciando y escuchando. De regreso al apartamento me encontré en la vía pública y, tras una búsqueda en mi móvil, con cientos de boletines que daban cuenta de la noticia del primer escape registrado oficialmente en ADX, ocurrido justamente el 6 de noviembre de 2015; lo peor de todo es que catalogaban la evasión del profesor Janos como un acto de prestidigitación. Realmente era un acto mágico lo que había ocurrido…… simplemente, el profesor Robert Janos Boyle se había fugado, había desparecido como ladrón en la noche. Nadie se había percatado de ello, nadie sabía nada, nadie podía dar cuenta de lo que había ocurrido por lo que ,simplemente, esta historia comenzaba a tornarse obsesiva para mí.

Janos Boyle, el profesor universitario, el recluso H 13.3; ahora que recuerdo mis inicios en el catolicismo, su identificación de reo, concuerda con un pasaje bíblico. Que irónico parece ser el destino de algunos hombres. Hebreos 13:3; “Acordaos de los presos, como si estuvierais presos con ellos, y de los maltratados, puesto que también vosotros estáis en el cuerpo” Janos, el asesino, el solitario, el enigmático. Janos, el hombre que había sido condenado a pagar 6 cadenas perpetuas por un crimen que en apariencia él no había cometido. Para salir de la cárcel debería morirse y volver a nacer durante 10 vidas sucesivas, pero a Janos sólo le bastaron 11 meses exactos desde su reclusión en aquel penal. Qué era todo este asunto, qué es lo que había ocurrido. Su nombre implicaba ya de por sí sumergirse en un laberinto de preguntas que conducía a ninguna respuesta clara o certera.

Seis meses después de aquel extraño suceso en el que había pasado a la historia el escape del profesor; llegó a mi puerta un sobre sellado sin remitente. Cuando lo abrí, me quedé casi paralizado, se trataba de un ensayo escrito a mano. Cuya fecha no concordaba con la actual, en su encabezado se leía 11 de septiembre de 2045 y el título de dicho ensayo, resulta más ininteligible aún. Se podía leer en letra grande tipo imprenta: DISTORSIÓN ESPACIO TEMPORAL DE CUERPOS FÍSICOS, A TRAVÉS DE CAMBIOS DE FASE EN LA ACTIVIDAD CEREBRAL. (Disertación en torno a los cambios de estado de conciencia y su injerencia práctica sobre el tejido del espacio-materia).

Por: Robert Janos Boyle

Ambato- Ecuador

11 de septiembre del 2045


Referencias: