A continuación un breve pero incisivo texto escrito por la joven autora Mireya Sánchez Lo, quien en esta oportunidad construye una mirada poética en torno de temas como la identidad, la culpa, los deseos, la memoria, la vulnerabilidad, las emociones y la esencia del ser.

Ceguera voluntaria
Hoy quise ponerme anteojos para bañarme,
abrí el agua caliente,
volteé al espejo como saludando otras dimensiones
y con la cabeza en alto traspasé la humedad con actitud de asombro:
mirar detenidamente el llanto del agua sobre mi cuerpo tibio.

Pude quizás traer la taza de café a la regadera
la pijama y sandalias,
pero hoy no era día de jugar…
Con mi desnudez como lienzo vulnerable
las piernas se iban aferrando a la superficie,
enmudeciendo por instinto
como raíces alargadas en un río vertical
que muerde el horizonte:
Las gotas en parvada comienzan a lanzarse
como agujas
una
tras
otra
acelerando el ritmo
con excelente puntería
observar nítidamente OBSERVAR
cómo me carcomía el horror:
piel derretida
temblando de miedo
en ocaso por la coladera.

Mañana volveré a cerrar los ojos al bañarme como cada día
sin lentes, sin experimentos, sin visiones ajenas,
prefiero descender a mis adentros,
para exorcizar el oleaje borroso
de mi tristeza permanente.
Es mejor contener los demonios bajo el agua
como burocracia emocional
y arremeterlos sobre el papel
con ceguera voluntaria.
*
Las imágenes que acompañan al texto pertenecen a Luca Filippini.
Puedes apreciar más de su trabajo fotográfico aquí.
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Si crees que todo lo que te rodea se desmorona, entonces estos poemas son ideales para cuando te sientas sola, decepcionada y herida.
