La obra de teatro “Harry Potter and the Cursed Child” ya tuvo funciones que han dejado a miles impresionados por la forma en que la saga de Harry Potter cobró vida. A pesar de que los personajes principales ya no son los de los libros, se da a conocer futuro de muchos personajes. Eso no es algo nuevo con el ya no tan joven mago, pues J. K. Rowling le ha dado continuidad a sus personajes, primero desde su página personal, y después desde Pottermore, la gran plataforma dedicada al mundo mágico.

No todos los escritores hicieron eso. Muchos optan por dejar claro el destino de sus personajes. Nabokov decidió darle un funesto final a sus personajes principales y Cervantes, en vista de que era fácil que alguien continuara las aventuras de Don Quijote, incluso rompió la cuarta pared para establecer que no se podía continuar la historia.
“Sus estudios en Estados Unidos seguramente hicieron de él uno de esos considerados dentro de la fuga de cerebros”.
Por esa razón decidimos imaginar qué sería de los personajes literarios que tanto amamos y cuyo destino siempre es incierto. Hay finales que nos dejan claro el cambio que tuvo el personaje, por lo que asimilamos su destino, pero también podemos pensar que los cambios no son para siempre y nuestros héroes podrían tener futuros inesperados.
–
Holden Caulfield – “The Catcher in the Rye” (1951)

Holden nos habla desde un futuro cercano en el que desea tener paz mental, terminar sus estudios y no revelar tanto acerca de su vida. Pensar en un Holden de 50 años es poco probable, pues un espíritu tan libre y cínico como el de él nos puede hacer pensar en un pesimista al que no le importó nada en la vida. Es eso o tal vez Caulfield cambió poco tiempo, se interesó en los placeres de la vida y decidió ser un corredor de bolsa. Construyó su fortuna aprovechándose de las acciones de los demás y así vivió el resto de sus días, siendo exactamente todo lo que odió en su juventud.
–
Alicia – “Alice’s Adventures in Wonderland” (1865)

Alicia vivió todas sus aventuras en sueños. Al ser el siglo XIX pudo haber sido una precursora de Sigmund Freud o pudo convertirse en una gran novelista al estilo Jane Austen. Preferimos apostar por la segunda debido a las restricciones que las mujeres tenían en esa época. Un futuro más desolador podría ser que Alicia comenzara a mezclar la realidad con la ficción, cayendo en un vórtice de locura que la llevaría a ser encerrada, sin esperanza, en uno de esos manicomios del siglo XIX.
–
Carlos – “Las batallas en el desierto” (1981)

“Nunca sabré si el suicidio fue cierto. Jamás volví a ver a Rosales ni a nadie de aquella época. Demolieron la escuela, demolieron el edificio de Mariana, demolieron mi casa, demolieron la colonia Roma. Se acabó esa ciudad. Terminó aquel país. No hay memoria del Mexico de aquellos años”.
Una de las frases finales del libro nos muestra que todo cambió, y Carlitos también lo hizo. Finalizado el libro, su posición social era esa de la clase media alta de finales del siglo XX. Sus estudios en Estados Unidos seguramente hicieron de él uno de esos considerados dentro de la fuga de cerebros. Pudo haber llegado a ser un respetable ciudadano en el país del norte, uno de esos cuya vida es completamente estadounidense, pero que siempre recordará con anhelo al México en el que creció, pero al que nunca regresaría más que de vacaciones, porque tal como lo dice al final del libro, ese México ya no es el que conoce.
–
Elizabeth Benneth y Mr. Darcy – “Pride and Predjudice” (1813)

Elizabeth y Darcy tuvieron un final feliz, de esos que hoy no existen. Claro que esto fue por la época en la que Jane Austen escribió, esa en la que las novelas eran consideradas parte del oficio femenino, pues los hombres estaban demasiado ocupados con la poesía, y las damas eran las que se daban a la labor de hacer hermosas y románticas historias. Muchos piensan que si hoy fuera escrito, el libro tendría un final distinto, y por suerte P. D. James se dio a la tarea de imaginar el futuro del matrimonio perfecto.
“Death Comes to Pemberley” es la visión imaginaria del escritor acerca de un asesinato ocurrido seis años después de los eventos del libro de Austen. Darcy y Elizabeth viven una feliz vida de los enamorados, la cual se ve interrumpida cuando, de camino a un baile, George Wickham y el capitan Denny tienen una discusión, por lo que se adentran en el bosque y tiempo después, con el sonido de dos disparos, encuentran a Wickham con el cuerpo sin vida de Denny. Esto haría que el matrimonio Darcy se tambaleara, pero claro, nada podría romper a tan hermosa pareja, por lo que a pesar de tener altibajos, ellos habrían continuado con su vida de cuento de hadas.
–
Rodion Raskolnikov – “Crimen y castigo” (1856)

Si leíste este libro, seguramente te resultó difícil, pero devoraste las últimas páginas con devoción gracias a la forma en que Dostoyevski marcó el final… pero entonces está esa traumática última página. Un alto muro, trabajo abrumador y un perdón casi celestial. Todo lo malo, toda filosofía terminó siendo parte de un arrepentimiento extraño que puede que hoy parezca absurdo, por lo que preferimos pensar que Raskolnikov salió de la prisión en Siberia y se casó con Sonya, pero no logró regresar a San Petersburgo debido a carencias económicas. Se refugió con su amada en algún pueblo y con sus habilidades para el engaño, mezcladas con su conocimiento jurídico, se convirtió en un abogado de poca monta para después convertirse en el usurero del pueblo. Su destino lo dejamos a la interpretación, pero la ironía podría ser bastante buena.
–
El niño – “The Road” (2006)

La tierra está muerta y son pocos los seres humanos que aún viven. Milagrosamente, el niño de este libro sobrevivió para llegar a la costa y ser rescatado por una familia; sin embargo, el escenario de McCarthy no es alentador, por lo que no podemos esperar que la vida prosperará. Seguramente el niño sí habría recibido amor de su nueva familia, pero eso habría sido un pequeño regalo, pues sus nuevos padres habrían muerto de inanición antes de dejar morir a sus hijos, y ellos, siempre llevando el fuego, no habrían logrado hacer más que esperar a que uno muriera para comerse su cadáver y después quitarse la vida en busca de arrepentimiento, pero sobre todo, de paz.
–
¿Cuáles son tus personajes favoritos y cuál es el destino que te imaginas para ellos? No podemos negar que al finalizar un libro nos perdemos unos momentos para pensar qué será de esas personas de las que, dependiendo el capricho del autor, podríamos volver a saber. Si deseas conocer nuevas historias con grandiosos personajes, te recomendamos estas grandes historias de amor, aunque si lo tuyo son personajes enigmáticos, las novelas de terror pueden ser lo que necesitas.
