E. M. Cioran, el filósofo del desencanto

E. M. Cioran, el filósofo del desencanto

Por: Rafael Perez -

El halo que cubre a los llamados escritores malditos siempre ha sido de fascinación y morbo. Escritores quienes se alejaron de los convencionalismos de su época y de la literatura, y que nunca trataron de quedar bien con nadie más que consigo mismos aun a costa de sí mismos.

Es el caso de E. M. Cioran (abril de 1911 – junio de 1995), de origen rumano, filósofo del desencanto y la decadencia que desmenuza con un estilo mordaz e inteligente lo mismo a la religión que al hombre moderno y a la sociedad a la que éste pertenece; nada escapa de su mirada y mucho menos de su pluma, ni siquiera él mismo. A veces da la impresión de haber reservado para sí las palabras más crudas. Cioran, en efecto, es un hombre atormentado quien confiesa haber preferido no nacer. Esta angustia existencial se ve reflejada en un tema recurrente dentro de su obra: el suicidio.

E. M. Cioran

Sus aforismos son contundentes y precisos; con pulso de cirujano y sustituyendo al bisturí por una pluma, es capaz de desnudar la esencia misma de las cosas mostrándolas en su forma más burda y absurda. La seriedad de sus pensamientos para nada está peleada con el sentido del humor que de manera irónica y bastante ácida deja impreso en sus palabras.

Cioran

Independientemente de su origen rumano, la mayor parte de su obra la escribió en francés, siendo este país (Francia) el lugar donde se trasladó a vivir temporalmente y donde, también, vería el fin de sus días.

Su obra filosófica y aforística es extensa, algunos de sus libros son: En las cimas de la desesperación, Breviario de podredumbre, Silogismos de la amargura, Del inconveniente de haber nacido, Ese maldito yo, La tentación de existir, entre otros.

Un provocador por naturaleza, un nihilista quien encontró en la palabra escrita la única forma de vivir a pesar de detestar el mismo acto.

Referencias: