El siguiente poema te recordará que nuestra mente pone principio y fin a muchas cosas; continúa leyendo…

Si las últimas palabras que pudiese pronunciar no fueran tan certeras, detestables y sombrías, es probable que no arriesgaría un minuto más en el tormento absoluto de su resonar en mi mente.
Empiezo a discutir con mi consciente acerca de las ardidas —y ahora inaudibles— posibilidades de quedarme. Es precisamente mi conciencia inestable la que genera las dudas más mórbidas. Se cuestiona si del caos no nace la calma, si de la soledad no nace la compañía, y hasta si del eterno dolor odioso y detestable no renace el amor.
Y es en el momento que el caballero de la armadura brillante entra: aquel personaje que nadie conoce pero del que todos hablan y me preguntan: ¿y con qué fuerzas lo hiciste?
Se llama: subconsciente.

Es este mismo, el infinito universo revientan todas las bombas lanzadas por aquel hoyo negro de “oportunidades, perdones e intentos fallidos”.
Es este mismo espacio el que no confunde mi nobleza con estupidez, tal como lo haces tú, y tal como lo hago yo.
La patología amnésica de ignorar sentimientos selectivamente empieza a convertirse en un evento fortuito y florece un mar de emociones que se desbordan en mi corazón como una tormenta. La aflicción me sujeta con fuerza, el violento oleaje me derrumba, los vientos tambalean mis bases y caigo de rodillas. De repente, me encuentro afligida en el centro del huracán, donde lo siento todo, pero maravillosamente, no quiero regresar a la tormenta.
Empiezo a entender que el caos también tiene un fin, que de la soledad renace el alma y que del dolor se crea la discreción.
Consciente me despido con un arcoíris dibujándose en el horizonte.
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En Péndulo. La lectura de tu subconsciente conoce los distintos tipos de péndulos con los que podrías identificarte y entender un poco de tu subconsciente. El pasado es aquello que nos ata al presente aunque tratamos de reivindicarnos día con día, aquí te decimos Qué significado tiene el inconsciente.
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Las fotografías que ilustran el texto pertenecen a la artista Cristina Otero; conoce más sobre su trabajo dando click aquí.
