Poema por: Diego Rodrigo Illescas Díaz

Hermosas por naturaleza, somos
uno y a la vez somos dos,
nacidos en el mismo lecho,
fuimos uno, y nos volvimos dos,
cada cual con su sentir y pensar.
Eras sensible, y te di de
mi aliento, fuiste fría y entendí
que el mundo era mar y tierra.
Nos acostamos en la misma arena,
arena que era espejismo del cielo,
tu pasión incendió mi pecho y
juntos tocamos una misma armonía,
cuando teníamos lenguas distintas.
Narciso has dejado tu olor en mis
labios sedientos, y tus pétalos en
mi almohada, y ahora soñarte
me ata a ti.
Y aunque mis ojos han sido
tatuados con tu nombre,
veo el campo de flores, y
si quisiera definirlas a todas
diría paraíso, del que
todos venimos, y somos uno
y a la vez dos.
