
Grabado por Alex García Lazard
El mundo te dice que has envejecido,
que de tu humanidad has aprendido
las cosas más simples, como la tranquilidad
que produce, en algunos casos,
el estar equivocado, o la fuerza
del aroma si uno permanece en absoluto
silencio… Primero,
te fuiste llenando de olvidos,
añorando hasta el último rincón
de cuando joven fuiste, con tu imaginación
que fue llenando los espacios.
Pero ahora, desde tu piel abandonada
y tus brazos cabizbajos, dices:
yo ya estoy ajado, y muy pronto,
cuando la vida se me acabe,
ya la habré agotado toda.
