Cada escritor es un continente. Los hay breves y luminosos como el poeta Arthur Rimbaud, ardientes como John Steibeck, metafóricos e hipnóticos como Franz Kafka y los hay inacabados pero embriagadores como Roberto Bolaño. Ejemplos todos de territorios literarios conocidos y aun así inexplorados del todo, porque sus obras retratan ámbitos humanos en conflicto.Los continentes literarios colindan entre ellos. No tienen límites, ni fronteras, sino puentes y atajos que conectan a unos con otros. Comunican sus calles, reúnen sus plazas y nutren los caudales de sus ríos con aguas de océanos y mares tan amplios que incluso es difícil distinguir dónde comienzan uno y otro. Escritores como continentes moviéndose por las letras, incansables.
Si tu recorrido literario comenzó en el continente de Roberto Bolaño, considerado uno de los novelistas y cuentistas más talentoso del siglo XX, tu viaje está por comenzar. Poético, citadino, e incluso pro momentos como un transgresor de lo cotidiano, los siguientes escritores podrían figurar entre tus preferidos si “Los detectives salvajes” capturaron tu atención. Diviértete.
Henry Miller ( 1891-1980)
Provocativo y altanero en sus palabras (habladas o escritas), Miller escribió más de una veintena de obras durante su vida. Todas de una calidad técnica y literaria destacada. Aunque la crítica que hizo a la hipocresía moral de los Estados Unidos le valió ser censurado, no detuvo su influencia, sobre todo en círculos tan importantes como la Generación Beat.

Textos destacados: “Trópico de cáncer” (1934), “Trópico de capricornio” (1938), “Sexus” (1949).
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Pedro Juan Gutiérrez (1950)
Después de haber sido periodista por veintisiete años, el cubano Pedro Juan Gutiérrez decidió escribir “Trilogía sucia de la Habana”, obra que le valió la atención de la prensa y los lectores. Sus libros abordan temáticas de denuncia social en las que incluyen miserias de su ciudad, extrañamente retratadas con imágenes escatológicas. Sus textos son calificados como parte del realismo sucio.

Textos destacados: “Trilogía sucia de la Habana” (1998), Animal tropical (2000) y Carne de perro (2003).
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Charles Bukowski (1920-1994)
Escritor y poeta estadounidense, Bukowski es el sinónimo de la transgresión y el arrebato. Autor de novelas, narraciones cortas y un sinfín de poemas, constantemente tratan de imitar su estilo. Sin embargo, Bukowski es considerado uno de los escritores más importantes del realismo sucio y la literatura independiente.

Libros destacados: “Escritos de un viejo indecente” (1978), “La máquina de follar” (1978) y “Música de cañerías” (1987).
Chuck Palahniuk (1962-)
Autor de “El club de la pelea”, Palahniuk se caracteriza por el tono satírico y osado con el que impregna sus textos. Generalmente, sus obras son relacionadas con el estilo de Irvine Welsh o Douglas Coupland, razón por la que ocupa un lugar reconocido de la Generación X.

Libros destacados: “El club de la lucha” (1996), “Monstruos invisibles” (1999) y “Rant: la vida de un asesino” (2007).
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Fernando Aramburu (1959)
Escritor y novelista español, Aramburu participó en la fundación del Grupo CLOC de Arte y Desarte en Zaragoza, su ciudad natal. Trasladaría esa experiencia en la novela “Fuegos con limón”, publicada en 1996. Sus libros destacan por la mezcla de poesía, burla y elementos de la contracultura en España que imprime en ellos.

Títulos destacados: “Fuegos con limón” (1996), “Años lentos” (2012) y “Patria” (2016).
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Angelika Schrobsdorff (1927-2016)
Escritora y actriz alemana, Angelika publicó más de una docena de títulos en vida. No obstante, fue con la publicación de su primer libro “Los caballeros” en 1961, cuando las cámaras voltearon hacia ella. Dicho texto es considerado una novela erótica y psicológica de gran calidad técnica y narrativa. Esta escritora fue una de las influencias más destacadas en el trabajo de Bolaño.

Títulos destacados: “Los caballeros” (1961), “No son como otras madres” (2012) y “Jerico: una historia de amor” (1995)
Witold Gombrowicz (1904-1969)
Novelista y dramaturgo, este creador polaco sumergía sus historias en profundos entramados psicológicos en donde el absurdo y la paradoja son elementos de asombro. La inmadurez, el descubrimiento de la juventud y la tendencia a adoptar máscaras frente a los demás, hacen de sus historias auténticos explosivos listos para detonar en el rostro de quien los visita. Siempre fue un candidato a ganar el Nobel de Literatura y jamás lo obtuvo.

Títulos destacados: “Pornografía” (1960), “Cosmos” (1967) y “Contra los poetas” (reeditado 2009)
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Philip K. Dick (1928-1982)
La ciencia ficción fue el gran amor de este prolífico escritor estadounidense. La sociología, la política y la metafísica son los temas que más procuró durante sus primeras novelas. Además de continuas referencias a estados alterados de consciencia, gobiernos autoritarios y dinámicas de monopolio. Sus libros reflejan su estrecha relación con las drogas, la paranoia y la esquizofrenia.

Títulos destacados: “El hombre en el castillo” (2007), “Fluyan mis lágrimas dijo el polícia” (2011) y “Laberinto de muerte” (2013)
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Raymond Chandler (1888-1959)
La novela negra debe gran parte de sus más grandes textos a Raymond. Escritor estadounidense que publicó por primera vez cuando tenía 51 años. “El sueño eterno” (1939) se destacó desde el principio por la calidad de su argumento, localizado en las calles de Los Ángeles, California. Su influencia ha sido tan importante en el género que desde 1991 se instauró el premio Raymond Chandler de novela negra en su honor.

Títulos destacados: “La ventana siniestra” (1942), “El largo adiós” (1953) y “Playback” (1958)
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Parmenides García Saldaña (1944-1982)
El gran mérito de este escritor mexicano fue haber vinculado desde sus primeros textos el relato periodístico con la música. La Ciudad de México es el escenario en el que gran parte de sus narraciones y personajes encuentran lugar. García Saldaña fue reconocido por sus más cercanos amigos como “El Rey de la Onda”

Títulos destacados: “Pasto verde” (1968), “Mediodía” (1975) y “En algún lugar del Rock” (1993).
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Cada escritor supone una experiencia literaria única. Transitar por las posibilidades que ofrece su obra a través de las temáticas de sus textos, así como los trayectos y distancias de sus historias es una travesía que vale la pena realizar. Si luego de haberte sumergido en estas sugerencias deseas encontrar más motivos para hacer de Roberto Bolaño uno de tus continentes preferidos, las razones sobrarán cuando conozcas los destellos de su obra, una insurrección para los ojos que lo leen y la imaginación que lo mira. Salta.
