Cuando pensamos en moda, seguramente nuestra mente evocará las ostentosas pasarelas en las que atractivos modelos lucen las más glamurosas propuestas de la temporada. También es muy probable que pensemos en aquellas revistas que descansan en los sillones de un salón de belleza, mientras las distinguidas damas cortan su cabello esperando lograr el arrogante porte que lucen las modelos que yacen en dichas páginas.

No es para menos, la moda es una actividad inevitablemente ligada a la vanidad y al elitismo, por lo que es comprensible que a la gente le cueste asociarlo con el arte o el mundo de las letras; sin embargo, diferentes autores han recurrido a la moda no sólo para expresar las emociones de sus personajes a través de la detallada descripción del outfit que portan, sino como un recurso narrativo en que dicha actividad se convierte en el móvil que motiva a sus protagonistas dentro de sus respectivas historias.
A continuación nuestra selección de las mejores novelas en las que la literatura y el glamour van de la mano en pos de construir una apasionante odisea.
Una Tienda En París, de Maxim Huerta

Un texto que funciona como oda a cualquiera que hace de la moda un estilo de vida. La historia narra la travesía de una novata diseñadora de modas quien, tras aprender del oficio en el taller de la mismísima Coco Chanel, abre una pequeña tienda en el París de 1920, contactando con algunas de las modistas más relevantes de la época. Una deliciosa historia que nos transporta al París de antaño, mientras sitúa a la delicada moda parisina bajo los reflectores de una narración que describe introspectivamente el mundo de los trazos y el color en relación con los diseñadores.
Memorias de una Geisha, de Arthur Golden

Una historia que nos transporta a los suntuosos escenarios de Japón, narrándonos la vida de una Geisha con suma elegancia, documentando la ardua preparación que implica convertirse en este tipo de cortesanas. El autor describe con lujo de detalle los atuendos que luce la protagonista, desde que es una aprendiz hasta volverse una geisha consagrada, el maquillaje que porta según la ceremonia u ocasión, así como los trucos que debe dominar cualquier artista en el afán de ser una experta en el arte de seducir y entretener. Una elegante novela que nos permite conocer con lujo de detalle un poco de la cultura, tradición y moda de Japón.
Diario De Una Buena Vecina, de Doris Lessing

El Premio Nobel de Literatura-Doris Lessing- también decidió incluir la moda en uno de sus más conmovedores relatos. Cuenta la historia de una editora de lyfe&style que entabla una relación con su solitaria vecina, quien a partir de su relación inspirará un artículo sobre prendas de vestir en desuso. La moda es sólo un pretexto para ilustrar la poderosa amistad entre dos generaciones distintas, ayudando a dibujar el perfil de unos personajes con una carga de matices sumamente trágica. No es simplemente una historia más de amistades imposibles, sino una exploración del universo femenino a través de un crudo y feminista relato, narrado a partir de la mirada de dos mujeres que hacen de la moda el motivo para despertarse día con día.
El Diablo Viste De Prada, de Lauren Weisberg

No hay que ir tan lejos, seguro todos conocen la historia de la tiránica Miranda Prestly (personaje inspirado en Anna Wintour, editora de Vouge) gracias a la famosa película protagonizada por las siempre elegantes Meryl Streep y Anne Hathaway. Aunque se podría clasificar como literatura soft o un clik flick, la chispa con la que se narra este relato lo defiende por sí sola, ya que aunque a simple vista podría parecer una trama hueca, la picardía empleada por la autora da pie a varias reflexiones y críticas hacia la superficialidad que puede rodear al mundo de la moda y lo fácil que es traicionar tus ideales con el fin de encajar en el contexto que te rodea. Aderezada con líneas mordaces, cargadas del mejor sarcasmo, El Diablo Viste de Prada es esa fábula moderna que te transporta a las redacciones de Runway al grado que incluso crees olfatear el perfume aromatizante de la oficina de Miranda y escuchar el desfile de tacones mientras estás leyendo sus páginas. Seguramente, esta novela se convertirá en el guilty pleasure de quienes se dicen ser amantes de la literatura clásica.
Ana Karenina, de León Tolstói

Evidentemente la moda no es un elemento presente en la más emblemática obra de Tolstói, sin embargo, la vestimenta que utiliza el personaje es no sólo un acierto en cuanto a conseguir el outfit atinado para cada uno de las ocasiones que rodean a la protagonista, sino porque significa un excelente ejemplo de cómo el guardarropa de un personaje puede ilustrar su psicología. La predominancia del color negro en las elecciones de Anna Karenina, permiten apreciar su hambre de seducir al sexo opuesto y acentuar la madurez de su cuerpo con respecto a otras mujeres que se hacen presente en el relato. Su vestido negro es quizás un augurio del oscuro destino del personaje, quien provoca envidia y despierta pasiones entre los personajes, mientras termina por conducirse hacia el camino del adulterio.
Una Pasión Muy Vintage, de Isabel Woolf

Una historia quizás más dirigida hacia el público femenino y que tiene cierto parecido con la novela previamente mencionada: Diario de una buena vecina, pero que también se vuelve imprescindible para los amantes de lo vintage. Cuenta la historia de una treintañera que, sabiendo que la ropa retro guarda los secretos de una vida entera, decide abrir una tienda que rememora la moda del pasado, lo que la lleva a entablar amistad con una anciana francesa dispuesta a venderle su colección de vestidos, con excepción de un abrigo azul. Ambas mujeres entablarán una hermosa amistad de modo que poco a poco se resolverá la incógnita de cuál es el valor que tiene dicha prenda para la veterana. La moda nuevamente abraza a ambas generaciones y dibuja una apasionante radiografía de la boga de ayer y hoy, acompañada en una historia en que el outfitt más hipster está a la orden del día.
El Tiempo Entre Costuras, de María Dueñas

Una novela que debería estar contemplada en cualquier programa de la licenciatura en diseño de moda. La historia es apasionante por hacernos cómplices del proceso de creación de una prenda desde su concepción hasta su realización, de modo que el lector puede apreciar el ingenio y creativiad que implica ser modista, mientras nos narra la aventura de Sira; una ingeniosa diseñadora que usará su oficio como coartada para obtener información, mientras tiene un cargo espía en el contexto de la Segunda Guerra Mundial. El libro es recomendable ya que contiene las dosis perfectas de romance, drama, humor, suspenso, pero, por encima de todo, mucho glamour. Además de ser un bestseller, la novela provocó que se dispararán las ventas de máquinas de escribir y de coser en España, además de que se llevó una adaptación a la tv con la exitosa serie del mismo nombre.
El Retrato de Dorian Grey, de Oscar Wild

Uno de los pocos relatos que explora a profundidad la vestimenta masculina. En una novela, que aborda como muy pocas el narcisismo y el hedonismo, era lógico que el protagonista sea un dandi que logra combinaciones perfectas y dar cátedra de cómo portar elegantemente un traje. La novela quizá llamó la atención al momento de su publicación, atribuyendo un nuevo estilo masculino al protagonista que incluye atuendos góticos, trajes con diseños de flores en la solapa y colores llamativos a modo de acentuar la belleza y arrogancia del personaje principal.
Las Guerras de Elena, de Marta Querol

Una novela que no se lee, se devora. Quienes disfrutan de leer historias con mujeres empoderadas y no victimizadas como protagonistas, esta obra contiene todos los elementos para satisfacer a los lectores a través de una estructura coral que sacude por la fuerza del relato. Un taller de confección de ropa para niños es uno de los detonantes de una historia cargada de traiciones e intrigas en que todos los personajes, mostrarán el lado más vulnerable y más cruel de la naturaleza humana, haciendo que la venganza se vista de glamour en esta fascinante historia.
Orlando, de Virginia Woolf

De una escritora tan perturbada como Virgina Woolf no podíamos esperar un adornado relato sobre la moda, pues la escritora aborda el tema a partir del cómo las vestimentas pueden definir al hombre y la mujer, mientras se cuestiona el porqué cada uno debe guardar cierta imagen y el costo que esto conlleva. El relato es fuerte y pone a reflexionar al lector a partir de que el personaje cambia de género, valiéndose de la combinación de distintos atuendos para modificar su identidad. Memorable el pasaje en que el personaje expone todas sus facetas con cuatro cambios de vestuario explicados en sólo un párrafo; Orlando se convierte, de ese modo, en un ícono de la moda andrógina.
Desayuno Con Diamantes, de Truman Capote

El gran Truman dejó entrever su gusto por la moda en este relato que narra la odisea de una veinteañera que se introduce en el mundo de la alta sociedad. El personaje principal -Holly Goligtlhy- se convirtió inevitablemente en un ícono de la moda gracias a un muy selecto guardarropa que siempre albergaba la vestimenta perfecta para la ocasión, así como el atinado criterio del personaje para seleccionar las prendas que utilizaría en cada contexto. Para Holly, el vestir y lucir un atuendo no es un simple capricho, sino que significa apropiarse de su dignidad; a partir de esa premisa, Capote construye una historia cargada de glamour y magia. La protagonista ha inspirado a varios otros personajes del cine y la literatura, incluso, esta historia se llevó al cine con la elegante Audrey Hepburn en el rol principal.
