A media encontramos miles de corazones rotos con falsas promesas de amor, a veces quisiéramos que nos cumplieran ese amor eterno que nos juraron y a veces sólo quisiéramos que no nos hubieran mentido en sentimientos que nosotros sí sentíamos. El amor no es complejo, lo que sí es encontrar a la persona que el universo conspira para nuestra vida. Lo que es cierto es que en el mundo existen millones de almas, pero sólo hay un alma que nos complementará y aquella será las que nos hará crecer y alimentará de amor.
A continuación un texto de Grecia Wong López que indaga en esta premisa desde la voz poética.

Las almas libres están destinadas a encontrarse.
como mi alma encontró libertad amándote,
tu alma me encontró bajo el mismo principio.

Sólo somos dos cuerpos sujetos a unas almas
que se esconden bajo el rompimiento de las olas.
No existen razones más que justos sentimientos.

En confianza me entrego a ti,
sin temor para una entrega total.
Rompo falsas promesas de desamor
que mi corazón hizo.
Pues al verte ahora canta por la noches
junto al baile del mar.

Y por las mañanas rompe a risas con el sol al despertar.
Junto a ti, quedo como una tonta
por falsear en contra de lo que me lleva flotando
por un mundo extraño,
que jamás había tenido la dicha de disfrutar.

Almendraste una sonrisa en mi rostro
Que jamás conocí,
y mi alegría descansa en una paz de un amor en libertad.

Qué dicha es mirarte y amarte
y amarte con tan sólo mirarte.
Quédate aquí eternamente
junto a la vida eterna de esta alma
que ahora camina junto a la tuya.
***
Puedes leer otro poema de amor y desamor aquí.
