Las últimas palabras de grandes escritores

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Las últimas palabras de grandes escritores
Las últimas palabras de grandes escritores

Se cree que los escritores nunca mueren, podrán abandonar el mundo físico, pero renacen cada vez que un lector le da sentido a su vida mediante sus palabras; entonces su existencia yace eclipsada entre las páginas de sus obras.

Algunos autores tuvieron una vida tormentosa que los llevó a forzar su adiós antes de tiempo, otros más fueron víctimas de una enfermedad que los fulminó lentamente; sin embargo, la mayoría sabía que el final estaba por venir y decidieron despedirse de sus seres queridos mediante una carta, plasmando ahí su última firma.  

A continuación te mostramos fragmentos de las últimas cartas con las que se despidieron algunos de los grandes escritores:

Ernest Hemingway

Ernest hemingway - las últimas palabras de grandes escritores

“El paisaje es hermoso por aquí y he tenido la oportunidad de ver parte del maravilloso campo a lo largo del Mississippi, donde solían transportan los troncos en los viejos tiempos de la industria maderera, y las rutas por las que llegaron los primeros colonos del norte. (…) No sabía nada del Mississippi superior hasta ahora y realmente es un país maravilloso, que se llena de faisanes y patos cuando llega el otoño (…)

Mis mejores deseos para toda la familia. Me encuentro bien y estoy muy contento sobre las cosas en general y con ganas de veros pronto a todos”.

Papa

Esta fue la última carta, de las 17, que Ernest Hemingway envió por correo antes de suicidarse el 2 de julio de 1961. Iban dirigidas al pequeño hijo de un amigo, enfermo del corazón. La nuera de Hemingway declaró en una entrevista que el escritor se suicidó por tres razones: porque el deterioro de su salud no le permitía seguir, porque no podía aceptar la decadencia de su cuerpo y porque se vio obligado a abandonar Cuba por la revolución; pensar que no regresaría le causó una gran depresión.

Sylvia Plath

Sylvia plath2 - las últimas palabras de grandes escritores4 de febrero, 1963

Querida madre, 

“… Yo jamás podría ser autosuficiente en Estados Unidos; aquí tengo a los mejores médicos completamente gratis y, con niños, esto es una verdadera bendición. Además, Ted [Hugues] ve a los niños una vez a la semana y esto hace que se sienta más responsable a la hora de pagar la pensión. Sencillamente tendré que seguir aquí arreglándomelas sola.

(…) Ahora los niños me necesitan más que nunca, así que intentaré seguir escribiendo por las mañanas y dedicándome a ellos por las tardes, e iré a ver a mis amigos o leeré y estudiaré por las noches.

Empezaré a ir a la consulta de una doctora, también a cargo de la Seguridad Social, que me ha recomendado un médico del barrio muy bueno que conozco, y confío que me ayudará a sobrellevar estos tiempos difíciles. Da mis cariños a todos.”

Sivvy

Este es un fragmento de la extensa carta que escribió Sylvia Plath a su madre antes de quitarse la vida el 11 de febrero de 1963. La editorial Faber and Faber publicó, en 1863, un recopilado de cartas escritas entre 1950 y 1963 en las que se revela la tormentosa vida que llevaba la escritora, caracterizada por la constante búsqueda de la perfección, que la llevó al desgaste físico, mental y emocional.

La relación con sus padres tampoco era buena. Silvya mantenía un vínculo de amor-odio con su padre, además de soportar la infidelidad de su marido, el poeta Ted Hudges, con una escritora judía quien también se suicidó.

Después de su separación Sylvia permaneció en Londres al cuidado de sus dos hijos. Fue entonces cuando la escritora cayó en una profunda depresión y decidió cortar el nudo gordiano de su vida, metiendo la cabeza en un horno y muriendo intoxicada.

Fue Ted Hughes quien se encargó de escribir las cartas que comunicaban la muerte de Sylvia.

Querida Olwyn:

El lunes por la mañana, sobre las 6 de la madrugada, Sylvia se suicidó asfixiándose con gas. El funeral será en Heptonstall el lunes que viene. Me pidió ayuda, como hacía a menudo. Yo era la única persona que podría haberla ayudado y la única tan hastiada por sus exigencias que no fue capaz de reconocer cuando realmente necesitaba ayuda.

Te escribiré más.

Con cariño, Ted

Arthur Rimbaud

Arthur rimbaud - las últimas palabras de grandes escritores

Adén, 30 de abril de 1891

Mi querida mamá:

“… Estoy postrado, con la pierna vendada, atado, reatado, encadenado de modo que no pueda moverla. Me he convertido en un esqueleto: doy miedo. La cama ha terminado por llagarme la espalda: no consigo dormir ni un solo minuto. Y aquí el calor se ha vuelto muy fuerte. La comida del hospital, a pesar del precio que pago por ella, es muy mala. No sé qué hacer.

(…)

No os asustéis con todo esto. Vendrán días mejores. Es una triste recompensa después de tanto trabajo, privaciones y penas ¡ay, qué miserable es nuestra vida!”

Rimbaud

El poeta francés vivió sus últimos años de vida en una especie de caos aventurero: después de vivir un tormentoso romance con Paul Verlaine, Rimbaud se enlistó por poco tiempo en el ejército colonial holandés, se dedicó al comercio de productos como café, marfil y oro, para después dedicarse a descansar.

Tras su retorno a Marsella, Rimbaud comenzó a padecer dolencias en una de sus piernas debido a una infección cancerosa que lo hizo perder la pierna y morir meses después, el 10 de noviembre de 1891.

En el trascurso de su agonía, Rimbaud escribió una nota dirigida al director del correo marítimo de Marsella que decía:

“Estoy completamente paralizado. Por tanto, deseo encontrarme a bordo de buena mañana. Dígame a qué hora me deben trasladar a bordo.”

César Vallejo

César vallejo - las últimas palabras de grandes escritores

París, al 15 de Marzo de 1938.

Mi distinguido y recordado amigo:

“Un terrible surmenage me tiene postrado en cama desde hace un mes, y los médicos no saben aún cuánto tiempo seguiré así. Necesito una larga curación, y encontrándome sin recursos para continuarla, he pensado en usted, don Luis José, en el gran amigo de siempre, para pedirle su ayuda a mi favor. En nombre de nuestra vieja e inalterable amistad, me permito esperar que el querido amigo de tantos años me tenderá la mano, como una nueva prueba de ese noble y generoso espíritu que le ha animado siempre y que todos conocemos.

Se le agradece de antemano, con un apretado abrazo, su firme e invariable amigo.”

César Vallejo

El gran poeta peruano César Vallejo murió la mañana del 15 de abril de 1938 en una clínica de París, víctima de un misterioso mal que nadie pudo diagnosticar. Algunos de sus amigos, poetas, escritores, músicos e historiadores, crearon teorías que apuntaban a que Vallejo pudo haber muerto de tuberculosis, sífilis o fiebre amarilla, aunque la versión oficial apunta a muerte por paludismo.

Lo cierto es que con la última carta, Vallejo dejó ver su precaria situación económica. Sin embargo, el poeta español Juan Larrea, quien presencio su muerte, afirmó que su amigo falleció “sin aspaviento alguno, dignamente, con la misma dignidad con que había vivido”.

William Faulkner

William faulker - las últimas palabras de grandes escritores

TELEGRAMA

A Linton Massey

MRS MASSEY

2 julio 1962. Oxford

TODAVÍA NO ES NECESARIA LA ENTREVISTA. SÓLO QUERÍA UNA GARANTÍA APARTE DE KLOPFER ANTES DE DECIDIR CONTINUAR. PODRÍA SOLO PERO ESTO EVITA RIESGO DE POSIBLE SACRIFICIO EN EL TRATO ACTUAL PARA CUMPLIR PLAZO. DIOS TE BENDIGA. BILL [William Faulkner]

Es irónico saber que el último escrito de William Faulkner, Premio Novel de Literatura de 1949, fue un telegrama, y no alguna carta cargada de la genialidad que caracterizó sus principales obras literarias como El ruido y la furia, pues el 6 de julio de 1962 un sorpresivo ataque al corazón fulminó su vida.

León Tolstoi

León tolstoi - las últimas palabras de grandes escritores

Astápovo, a 1 de noviembre de 1910,

Hijos queridos, Seriozha y Tania:

“Os doy las gracias por vuestros buenos sentimientos hacia mí. No sé si me estoy despidiendo o no, pero de pronto sentí la necesidad de decir lo que acabo de decir. Quería añadir un consejo para ti, Seriozha [hijo], que pienses en tu vida, en quién eres, qué eres, en cuál es el sentido de la vida humana y cómo debe vivirla todo ser razonable.

Esas ideas que has asimilado sobre el darwinismo, la evolución y la lucha por la existencia no te explicarán el sentido de tu vida, ni te darán una guía para tus actos, y una vida sin explicación de su significado y su sentido, y sin la guía inalterable que de ella se desprende, es una existencia lamentable.

(…)

Adiós, intentad tranquilizad a mamá, a quien compadezco y amo sinceramente”.

La muerte de Tolstoi parecía anunciarse desde la noche que abandonó su casa acompañado de su médico de cabecera, mientras su esposa dormía, dejando solamente una carta que explicaba los motivos de su huida, y en la que advertía también que no se le intentara seguir.

La noticia se propagó por todo el mundo el día siguiente, al mismo tiempo que Sofía Andréyevna, su esposa, intentaba suicidarse. Finalmente el novelista fue hallado por un periodista, gravemente enfermo de fiebre, misma que lo llevó a morir de neumonía el 20 de noviembre de 1910.

Federico García Lorca

Federico garcía lorca - las últimas palabras de grandes escritores

“En tu carta hay cosas que no debes, que no puedes pensar. Tú vales mucho y tienes que tener tu recompensa. Piensa en lo que puedas hacer y comunícamelo enseguida para ayudarte en lo que sea, pero obra con gran cautela. Estoy muy preocupado pero como te conozco sé que vencerás todas las dificultades porque te sobra energía, gracia y alegría, como decimos los flamencos, para parar un tren”.

Esta fue la última carta que Federico García Lorca le escribió a su joven amante, Juan Ramírez de Lucas, antes de morir fusilado en Granada, la madrugada del 18 de agosto de 1936. Su delito: ser republicano, homosexual y, sobre todo, partidario de la justicia.

García Lorca pensaba fugarse a México con Juan, a quien llamaba “El rubio Albacete”. Sin embargo, por ser éste menor de edad, Federico tuvo que esperar.

Las últimas palabras del poeta español que quedaron plasmadas en papel, reflejan el amor y preocupación que se tiene hacia alguien amado al que ya no se le verá. Incluso en otro fragmento de la emblemática carta, Lorca le extiende su apoyo y amistad a Juan, además de pedirle que vuelva a reír.

Virginia Woolf

Virginia woolf - las últimas palabras de grandes escritores

“… No puedo luchar más. Sé que estoy arruinando tu vida, que sin mí tú podrás trabajar. Sé que lo harás, lo sé. Ya ves que no puedo ni siquiera escribir esto adecuadamente. No puedo leer. Lo que quiero decir es que te debo a ti toda la felicidad que he tenido en mi vida. Has sido totalmente paciente conmigo e increíblemente bueno. Quiero decirlo — todo el mundo lo sabe. Si alguien hubiera podido salvarme ese alguien hubieras sido tú. Ya no queda en mí nada que no sea la certidumbre de tu bondad. No puedo seguir arruinando tu vida durante más tiempo. No creo que dos personas puedan ser más felices de lo que lo hemos sido tú y yo.”

La vida de Virginia Woolf se caracterizó por un sinfín de problemas relacionados con trastorno bipolar, colapsos nerviosos y delirios que destruyeron todo su entorno. Sin embargo, la primavera de 1941 su salud mental colapsó.

El 28 de marzo fue el último día que se le vio con vida; tres días después la escritora llenó de piedras los bolsillos de su vestido y decidió suicidarse en un río cercano a su casa. No era la primera vez que Virginia intentaba suicidarse, algunos días antes regresó a su hogar con la vestimenta empapada.

Los últimos escritos de Virginia fueron dos cartas escritas a mano destinadas a su esposo Leonard, y a su hermana Vanessa.

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