El poema que estás a punto de leer pertenece a Diego Sánchez Álvarez; continúa leyendo…

Una palabra que retumbe en el oído de miles.El eco que perdura y el poema que nace.No, yo no escribo, yo libero.Siembro ideas, pulo almas y bombeo corazones.Sobre páginas olvidadas y tinta seca plasmo un pensamiento.
Un pensamiento que retoque los más íntimos recuerdos del que se atreve a leer.Como una rosa este trabajo es, envenena su dulzura y su trato cordial debe de ser.Puede destrozar o remendar.

Es algo más que un simple conjunto de palabras con ritmo. Es un suave amorío que te consume y retumba en tu interior.Dentro de sus letras te puedes perder. Lejos de un juego infantil amoroso.Cuchilla de doble filo, perspicaz y sagaz uno debe ser.Te consume y te libera.Como una bella dama a la luz de la luna.Una bella sonrisa, una mirada penetrante. Un vestido deslumbrante y piel tersa.Carácter fuerte y determinante. Mente indomable e ideas de esperanza.Una buena poesía es como esa dama que sin aire te deja.No, yo no escribo.Yo describo.Yo ilusiono.Yo honro.No, yo no escribo. Yo te describo.
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Si quieres sumergirte en la poesía, pero ahora como creador, te damos siete consejos para escribir poesía y no morir en el intento.
