10 libros que nos han hecho odiar la literatura
Letras

10 libros que nos han hecho odiar la literatura

Avatar of Carolina Romero

Por: Carolina Romero

8 de junio, 2017

Letras 10 libros que nos han hecho odiar la literatura
Avatar of Carolina Romero

Por: Carolina Romero

8 de junio, 2017



«Aprenda a leer 2000 mil palabras por minuto», promete un anuncio de una extraña empresa cuyo negocio es "ahorrar tiempo" para acumular conocimiento. Por una módica cantidad que va de los 20 mil a los 40 mil pesos, esta agencia promete que en 16 semanas, serás un experto en lectura; "devorarás" todos los libros que tengas enfrente. 

¿Esto tiene algún sentido? La respuesta radicará en la importancia que damos personalmente a la lectura. Si lo hacemos como un acto obligado, si no encontramos en ella ningún tipo de disfrute, si nos pesa abrir un libro o si leemos por obligación, sin duda lo tiene. En cambio, si encontramos en la lectura una oportunidad de gozo, un espacio de autodescubrimiento, una manera de cuestionar nuestras certezas para hacernos crecer,  este método será francamente ridículo. 

libros que odias portada-h600

No hay cosa más perjudicial para alimentar el hábito de la lectura que la obligación de leer. Forzar la voluntad implica, inevitablemente, ligarlo con algo desagradable, molesto e incluso tortuoso. Por desgracia, el sistema de educación de nuestro país no toma en cuenta estos factores. Da por supuesto que todos los alumnos son exactamente iguales; que tienen los mismos deseos, intereses e inquietudes.

Entonces, se justifica cómodamente la universalización general de "lecturas obligadas" para jóvenes de secundaria o preparatoria. Lo preocupante, es que estas muestras de la literatura no cambian, por lo menos, desde hace 30 años. A continuación te recordaremos los 10 libros que nos obligaron a leer y quizá en su momento nos aburrieron o no entendimos. 

Antes de comenzar, hay que decir que no es que estos libros sean malos, esta lista tampoco busca demeritar el talento de los escritores ni la importancia cultural e histórica de estos escritos, simplemente es recordar aquellas lecturas que odiamos por ser obligadas aunque ahora nos gusten o hayan tomado otro significado:

“Un mexicano más” (1978)
Juan Sánchez Andraka

libros que odias lentes-h600

Este libro es de los clásicos en la secundaria. Narra el despertar a la adolescencia de un joven de 16 años que se enfrenta a un país lleno de contrariedades y corrupción en todos los niveles.

Acompañamos al protagonista en un viaje por el desencanto del mundo, que es un conflicto común al ser adolescentes. Nos identificábamos, sí, pero suficiente teníamos con nuestras propias contradicciones.

“La vida es sueño” (1635)
Calderón dela Barca

libros que odias cortinas-h600


«Sueña el rey que es rey, y vive

con este engaño mandando,

disponiendo y gobernando;

y este aplauso, que recibe

prestado, en el viento escribe,

y en cenizas le convierte

la muerte, ¡desdicha fuerte!

¿Que hay quien intente reinar,

viendo que ha de despertar

en el sueño de la muerte?»

Repetíamos una y diez veces este monólogo de Segismundo intentando rastrear en él algún sentido. Cuando nuestro profesor nos explicó que se trataba del barroco, las cosas empezaban a quedar un poco más claras. Sin embargo, no era una lectura sencilla o al menos posible sin horas de dedicación.


“El Cantar del Mio Cid” (1200)
Anónimo

libros que odias librero-h600

A todos nos importaba un carajo la importancia que la maestra de literatura decía que tenía este poema interminable. Las andanzas del caballero Rodrigo Díaz eran algo totalmente irrelevante para nuestra vida, buscábamos resúmenes que abreviaran el aburrimiento de leer tantas páginas llenas de este intrincado lenguaje.


“El Quijote de la Mancha” (1605)
Miguel de Cervantes Saavedra


libros que odias piernas-h600

Cuestionar la lectura del Quijote de la Mancha era equivalente a una herejía. De mayores supimos el valor que esta obra tiene para la lengua española, pero aún no nos queda claro por qué nos obligaban a hacer reportes semanales de cada capítulo cumpliendo con un número establecido de palabras, ¿en qué medida eso nos ayudaría a comprenderlo?


“El laberinto de la soledad” (1950)
Octavio Paz

libros que odias libirs-h600

Como autoridad de las letras mexicanas, nuestros maestros tomaban a Octavio Paz como el portavoz indiscutible de nuestra identidad. En ese sentido, “El laberinto de la soledad” era la lectura obligada en la secundaria y la preparatoria. Muchos lo amaron y se convirtieron en seguidores de Octavio Paz, otros más no volvieron a abrir un libro suyo.



“Las batallas en el desierto” (1981)
José Emilio Pacheco

libros que odias cafe-h600

Ante la basta obra de José Emilio Pacheco, la única lectura que conocimos de él en la preparatoria fue “Las Batallas en el Desierto”. Posiblemente, la brevedad del libro (68 páginas), el lenguaje sencillo y una historia entretenida nos libró de odiar esta lectura. Sin embargo, muchos otros corrieron el riesgo de leer el nombre del autor en una portada y no querer verlo más.



“Aura” (1962)
Carlos Fuentes

libros que odias blanco

Aunque muy breve, este novela ganadora del Premio Cervantes se volvió un referente obligado para hablar de literatura mexicana por considerarse un ícono de la narrativa nacional. Sin embargo, ser una lectura forzada pudo habernos ocasionado reticencia para leerla.

“La casa de Bernarda Alba” (1945)
Federico García Lorca

libros que odias blanco

Muy tarde nos enteramos del vasto mundo literario que Federico García Lorca nos ofrecía. Nuestras narices estuvieron metidas en La Casa de Bernarda Alba. No era raro que, además del libro, nos mandaran a ver alguna puesta en escena de esta historia que retrata la insoportable vida costumbrista de una familia de mujeres el la España de comienzos del siglo XX


“La Tregua” (1960)
Mario Benedetti

libros que odias portada liibros-h600

Muchos accedieron a la poesía y obra literaria del uruguayo por medio de esta novela. El romance entre Martín Santomé y Laura Avellaneda pudo haber atrapado a jóvenes lectores, pero también es verdad que muchos de ellos cerraron por completo la puerta a Benedetti desde esa obligada lectura.


“El Diario de Ana Frank” (1947)
Ana Frank

libros que odias linda-h600

Claro que teníamos que conocer a profundidad los estragos ocasionados por la Segunda Guerra Mundial, El Diario de Ana Frank cumple esa función y de manera sensible nos abre la puerta al entendimiento del dolor de las víctimas. Sin embargo, más que una lectura obligada, parece haberse convertido en el lugar común y cómodo para los profesores.




Recientemente, se han lanzado campañas “a favor” de la lectura que invitan a leer 20 minutos al día, como si se tratara de un ejercicio cardiovascular o una rutina de belleza. Esto nos hace cuestionar si realmente existe una comprensión de lo que leer significa.  ¿Ver palabras sobre un papel,  pasarlas por nuestros ojos  y memorizarlas es el fin de la literatura? ¿Por qué conservamos la idea de que leer puede ser un hábito automatizado?

**

¿De qué sirve la lectura si no existe una manera de relacionarla con nuestra vida? Existe una inacabable gama de lecturas, autores y géneros que incluso se pueden adaptar a nuestra personalidad, además de los libros icónicos que han marcado la historia de la humanidad, ¿por qué conformarse con los que son un requisito? 


*
Referencias

Iber Lirb
Educación 3.0





Referencias: