Lo maté porque era mío
Letras

Lo maté porque era mío

Avatar of Cecilia Cabrera

Por: Cecilia Cabrera

30 de marzo, 2017

Letras Lo maté porque era mío
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Por: Cecilia Cabrera

30 de marzo, 2017



Este relato breve de Cecilia Cabrera parte de una premisa ácida, pero transcurre con humor e ironía. La retórica del viaje como un tránsito hacia un fin inesperado.


beso


Lo maté porque era mío

Él no tenía miedo de perderme, y no se lo pude perdonar.

Esa valija me la había regalado el laboratorio Rohemer para viajar a Bahamas. Era una valija disparatadamente grande para un viaje de cuatro días. No pude evitar aprovechar tanto espacio absurdo en su interior. Así fue como decidí guardar allí su cadáver.


david aragon maleta


Me pareció una excelente idea, además, llevarlo a Bahamas. Él nunca había salido del país, así que eso le daba hasta un final poético a su vida si se quiere.

Esperé a que se le pasara el rigor mortis para doblar su cuerpo en posición fetal. Agradecí que cuidara tanto su peso en vida porque con lo delgado que era y todo fue muy difícil ponerlo dentro de la maleta. Creo que estuve unas cuatro horas trabajando para lograrlo.


cuento ácido


Primero intenté cargarlo dentro de la valija, pero era muy pesado. Después opté por poner una tabla del tamaño de la valija en el suelo, lo arrastré sobre ella y lo puse en posición fetal. Luego puse la valija boca abajo sobre su cuerpo, como cuando cazábamos cucarachas, de niños, con un frasco. Pasé una cuerda alrededor para asegurarlo a la maleta y luego lo di vuelta como una torta para desmoldar pero a la inversa.

Faltaban horas para viajar y el clima estaba templado, así que con ayuda del aire acondicionado logré demorar su descomposición. Tenía mucho papel aluminio en casa, así que aislé bastante su cuerpo antes de cerrar la valija para prevenir olores delatores.


cuento ácido


Las rueditas de la valija hicieron la mayor parte del trabajo al trasladarme al aeropuerto y el remisero que la subió al baúl de su auto.

—Llevo muchos paquetes de café —le dije, y puse cara de pena.

No le había mentido, tuve la precaución de poner paquetes de café abajo y arriba para que el cuerpo no saliera en los rayos X. Era una precaución nada más, porque tenía un contacto en la aduana que me ayudaría a saltearme los controles con la excusa de que estaba traficando drogas y le pagaría una jugosa comisión.


tipsparahacertusmaletas


Cuando llegué a Bahamas, fui directamente a la playa y dejé la valija… para que Juan disfrutara de un verano de película hollywoodense. A su izquierda puse un Bloody Mary y me fui.

***

No te sientas mal si tus sentimientos luminosos inspiran fantasías encantadoramente tétricas. Después de todo, el amor también puede ser oscuro sin dejar de ser amor.


Referencias: